¿Es conveniente hacerle un seguro a nuestro perro?

Desde mi punto de vista , no es que sea necesario… resulta indispensable.No hace falta que un perro sea agresivo, o perteneciente al grupo de razas peligrosas. Todos recordamos a Scooby-doo , el gigantesco Dogo Alemán. No era precisamente un perro malo, pero en cada aventura organizaba unas cuantas buenas, y a veces, más de uno salía dañado de forma involuntaria.

Desde luego si vivieramos en medio de la Estapa de Mongolia o en algunas partes de Canadá, que nuestro perro se tropezara con seres humanos resultaría más improbable, pero tal y como se encuentran pobladas hoy en día nuestras ciudades, todos somos conscientes de lo difícil que resulta deambular a determinadas horas por una ciudad con un perro de tamaño medio. Niños paseando, gente con problemas de movilidad, ciudadanos de otros paises y de culturas en las que los perros no están muy bien vistos , otros perros, y nosotros ahí en medio de esa mare magnum con nuestro colega peludo…

Lo llevamos atado ( o deberíamos hacerlo según dictan las leyes) pero eso no quita que pueda suceder un accidente, simplemente porque alguien se asuste ( hay casos en los que se han llegado a reclamar “daños morales” ante los tribunales), o el animal se suba encima de una personaa para demostrarle cariño y le arruine el traje. Si el perro está suelto, puede embestir a un peatón sin querer y arrollarlo. Lo dice alguien con experiencia en el tema, y que voló casi dos metros por el aire impactado por dos perros a la carrera (uno de ellos el mío) El resultado por ejemplo , rotura de cadera, y no digamos nada si la víctima es un anciano… podemos llegar a acabar con él. Recordemos la ley física del bachillerato: Fuerza = masa x aceleración. Un perro de 30 kilos lanzado a la carrera es un misil. Ejemplos de “desgracias caninas” recuerdo muchos. En uno fui protagonista con mi perra. En un lateral del parque que frecuentamos, una sociedad benéfica celebró una cena en una carpa para 300 o 500 invitados. El lugar precioso, claro, en medio de un bosque público. Pues allí andaba yo por los alrededores con mi amiga de cuatro patas a eso de las 10 de la noche. Sin mediar aviso la perra se metió en la carpa  llena de invitados de etiqueta y  de traje largo. Empezó a correr por debajo de las mesas a ver que pillaba… Me costó Dios y ayuda sacarla de aquel festín con tanto canapé, y no hubo ninguna desgracia , menos mal…, más que las risas y chascarrillos de los asistentes. Me echó una mano para sacarla un guarda de seguridad… pero pudo haberse organizado una buena con cuantiosas perdidas económicas, y de las que sería yo el culpable. Por eso os recomiendo que seáis responsables. Un seguro para un perro cuesta poco dinero y os va a otorgar mucha tranquilidad. Hacedme caso…


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