¿Puede mi perro ser amigo del gato?

Mucho se ha dicho de la constante discordia que existe entre los perros y los gatos. Algunos, incluso hemos podido observar esta gran pelea cuando salimos a pasear con nuestro perro y este se encuentra con un gato: inmediatamente, el felino se eriza, y empieza a tratar de asustar al perro con los sonidos que emite, mientras el perro también trata de defenderse ladrando.  Sin embargo, además de lo que nos han dicho en películas, en programas de televisión, o lo que hemos visto en la calle, ¿existe esta rivalidad realmente?

Es importante destacar que en algunas circunstancias puede haber una muy buena relación entre estos dos animales, incluso nosotros podemos llegar a prevenir y controlar todas aquellas dificultades de convivencia que se presenten. Debes recordar, que los perros como los gatos, son predadores naturales, que instintivamente siempre van a estar buscando alimento y que esto los lleva a perseguir a presas más pequeñas que ellos.

En el caso de los gatos, persiguen ratones, pájaros pequeños, incluso moscas y mosquitos. Los perros, por otro lado, también persiguen otros animales pequeños, como conejos, aves e incluso gatos. Conozco muchas personas, que han tenido tanto perros como gatos durante toda su vida, y estos animales tienen una relación tan buena, que es absolutamente impresionante. Por ejemplo, duermen juntos, comen del mismo plato,  juegan todo el día, etc.

Aunque hemos dicho en diferentes ocasiones, que todo será más fácil si tratamos con perros o gatos cachorros, si el momento de introducción se produce cuando uno de los dos esta mayor, o ambos están ya mayores, también puede generarse una buena relación entre ellos. Es más, la relación que ellos tengan, va a depender en gran manera de la manera que presentemos a uno o a otro de estos animales.

Si vas a presentar a tu gato, te recomiendo que lo hagas en el momento en que el perro se encuentre tranquilo, que haya comido muy bien anteriormente, y si es posible después que haya jugado y se encuentre cansado, de esta manera no tendrá mucha energía y estará mucho más sumiso ante el nuevo integrante. La idea es que el perro reconozca al gato como parte de su manada, así lo respetará y no se producirán problemas de convivencia.



Viviana Saldarriaga

Soy colombiana pero actualmente me encuentro viviendo en Argentina. Estudié producción de música en Estados Unidos en donde trabajé algunos años hasta devolverme a mi país para empezar a estudiar periodismo. Hoy en día me encuentro a punto de terminar mi carrera como periodista. Me considero una persona amable y sociable, pero muy psicorígida y perfeccionista. Soy curiosa por naturaleza y siempre tengo afán por aprender cada día un poco más.

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