¿Qué es un perro y qué no es un perro?

Pues vaya pregunta… Cada día vemos decenas de ellos por la calle. Se mueven, agitan el rabo, tiran de la correa, como posesos algunos de ellos, ladran a otros que pasan… sin embargo pocos se paran a pensar que la asociación que forman humanos y perros data ya de hace más de quince mil años.

Carrera de Musing en Euskadi

En cuanto los dinosaurios nos dejaron el campo libre, los hombres se fueron especializando más y más en la caza. Empezaron como carroñeros, después consiguieron alzarse sobre sus dos piernas para otear mejor en la hierba alta de La Sabana, y gracias a ese mecanismo de enfriamiento , la sudoración, se convirtieron en implacables cazadores capaces de perseguir a sus presas durante horas y horas. El perro que de tonto no tenía nada, se dijo: “Toby, este tipo de dos patas te conviene” y fue para allá a ofrecerle sus servicios a la hora de cenar, y allí se lo encontró ante la hoguera, masticando un suculento hueso de mastodonte, y le espetó con sonrisa de vendedor de seguros: “Muchacho, soy el socio que te hace falta, no lo dudes…” Y así empezaron convirtiéndose en inseparables, compartiendo a las duras y a las maduras. Eran hermanos espirituales e incluso hablaban hasta el mismo lenguaje, el de la creación. El hombre le trataba con respeto, pero siempre dejándole claro que él era el jefe. Cada día recorrían leguas batiendo el monte siguiendo rastros. Vivían poco, vale, pero en plenitud.

Pastor Alemán en Cabo Peñas

Ahora enciendo la tele mientras desayuno, y veo a un hombre en medio de un salón que intenta enseñar a una familia qué es un perro. Les dice que no sienten al can a su mesa a comer , que no le den galletas de chocolate y que le quiten el tu-tu y la visera que le han puesto. Por último les recomienda también que lo lleven a correr unas horas cada día, y si es a un bosque o a un monte mejor. Han decidido seguir el consejo del teleadiestrador a rajatabla, como demuestran con sus gestos de aprobación, risas y abrazos , y suprimir de la dieta canina los tranquilizantes del veterinario. ¿Cuanto hemos cambiado todos en 15.000 años, verdad…?


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