¿Qué método de adiestramiento es el más aconsejable?

En primer lugar,  hablando de adiestramiento canino, como muchos sabéis, hay que mencionar dos estilos o métodos fundamentales: el tradicional y el positivista, y quizás un tercero, que puede resultar de la mezcla de los dos anteriores. ¿Cuál de los tres es más recomendable utilizar para educar nuestro perro? Comentemos de modo suscinto las principales características de cada uno de ellos:

  • El tradicional: este método de adiestramiento se viene aplicando desde hace más de un siglo. Todo empezó como resultado de la cría selectiva de algunas razas de perros (pastor alemán, dóberman, etc.) después de la Revolución Industrial del XIX, y la celebración de las primeras exposiciones caninas y creación de los clubes de raza. También la Gran Guerra Europea impulso en gran medida el empleo bélico de los perros, suponiendo un considerable avance en las técnicas de adiestramiento. En un principio el adiestramiento se concebía más como una doma. Los métodos eran duros y el fin justificaba los medios. Hoy en día aún persiste en parte esta filosofía. Disciplinas como el RCI preparan a los perros para superar pruebas de defensa, obediencia y rastreo. Convierten al perro en un perfecto policía , pero no dan respuesta a todas las necesidades del perro en su vida ciudadana.

Demostración de adiestramiento. Trepado de rampa

  • El positivista: otro sistema de adiestramiento con  gran difusión en los países del Norte, naciones caracterizadas por avances sociales muy notables y por dispensar un excelente trato a los animales. Las técnicas utilizadas con este método se basan en obtener la colaboración del perro a base de recompensas, y desterrando cualquier uso de la presión coercitiva. Con él se suelen obtener buenos resultados , pero a veces se queda corto e insuficiente, cuando no raya en lo utópico…, y no debemos olvidar que la vida en nuestras ciudades exige muchas veces una obediencia total e instantánea por parte del perro, pues se puede poner en juego su propia supervivencia (por. ej. no respuesta a la llamada y consiguiente atropello…)
  • “El tercer método”: sería una mixtura de estos dos , aprovechando lo mejor de cada uno de ellos y añadiendo el uso de un tercero: el adiestramiento con clicker. Este último se caracteriza por el uso de las técnicas de condicionamiento, tal y como el investigador Paulov formulara en su día. El clicker , un pequeño instrumento que consta de una pestaña metálica que genera un ruido como un chasquido al ser pulsada, genera una recompensa sonora asociada a un acto gratificante para el perro, lo cual le lleva a realizar la conducta deseada. Colectivos como los de los Perros de Asistencia o Perros para invidentes lo emplean hace décadas con inmejorables resultados.

Demostración de agility. Salto de vallas

Demostración de agility. Salto de vallas

Volviendo a la pregunta que planteábamos al principio. ¿Cuál es el método más adecuado para  utilizar…? En mi modesta opinión, y en la que he oído en boca de algunos profesionales destacados del sector del adiestramiento canino, una mezcla de los tres. No hay un  método único que sirva para todos los perros. No existen dos perros que se eduquen de la misma manera. De hecho los grandes adiestradores suelen abstenerse de publicar manuales de adiestramiento para no pillarse los dedos. Los perros no son máquinas, sino individuos dotados de sentimientos e inteligencia, seres únicos e irrepetibles. Cada día se investiga más en etología y se ponen en práctica nuevas técnicas. Nuestro deber es descubrir lo mejor de cada uno de nuestros canes a la hora de plantearnos una vía educativa. Sólo así podremos tener éxito…


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