Collares antipulgas para perros

Perro con un collar antipulgas

Las estaciones que comienzan, en las cuales suele prevalecer el tiempo cálido y húmedo, son ideales para la reproducción de pulgas y garrapatas que afectan a nuestro perro.

Durante estas épocas, el ciclo de la pulga puede completarse en tan solo 14 días, desde la puesta del huevo, pasando por el nacimiento de la larva, la construcción del capullo y hasta el nacimiento de la pulga, lo que significa que cada 2 semanas nuestro perro podría estar alojando a nuevas generaciones de pulga.

He ahí la importancia en combatir este grave problema de nuestra mascota, y una de las principales armas que podremos utilizar es el collar antipulgas.

Estos collares traen incorporados a su estructura un producto insecticida que penetra en el cuerpo del parasito e inhibe enzimas de su sistema nervioso, por lo que no es necesario que la pulga muerda a la mascota para que el producto del collar antipulgas surta efecto.

Colocándole un collar antipulgas al perro

Podremos utilizarlo desde cachorros de 3 meses en adelante, y si bien nunca debemos quitárselo, salvo para el baño, tendremos que tener especial cuidado en casos que nuestro perro presente intolerancia al producto, ya sea en forma de alergia, sarpullido u otra. En estos casos, el collar debe ser quitado de inmediato y proceder a bañar muy bien al perro para eliminar todo rastro del insecticida.

Y para que el collar tenga un mejor resultado, se aconseja complementar esta medida con periódicas limpiezas de su entorno con desparasitantes.

En caso de que el perro llegara a ingerir la sustancia del collar, tendremos que consultar de inmediato al medico para limpiar su estomago del producto, al igual que consultarlo para que nos recomiende el mejor modelo de collar antipulgas para nuestro perro y sobre la forma correcta de utilizarlo.


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