Cómo actuar en caso de atragantamiento

Perro mordiendo un hueso.

Los casos de atragantamiento no sólo ocurren entre las personas, sino también en animales. Es probable que al comer o morder algún objeto su garganta quede obstruida por un trozo del mismo. Por ello debemos estar preparados para estos casos, actuando con rapidez y seguridad, salvando de esta forma la vida de nuestra mascota.

En primer lugar tenemos que saber reconocer el problema. Cuando un perro se atraganta observaremos que tiene dificultad para cerrar la boca, estira el cuello, jadea y le cuesta respirar. Puede incluso que pierda el conocimiento. Ante situaciones así hay que mantener la calma y seguir unos determinados pasos.


Para empezar tratemos de calmar al animal, ya que si se pone nervioso y respira más fuerte el objeto se introducirá todavía más en su interior. Con unas caricias y un tono de voz tranquilo abriremos su boca para ver si podemos sacarlo, con mucho cuidado. Jamás debemos introducir la mano en su boca buscando a ciegas dicho objeto, ya que podríamos bloquear el poco espacio que quede libre para poder respirar. Si no lo vemos fácilmente procederemos al siguiente paso.

Consiste en levantar las patas traseras del suelo, pero sin elevar las delanteras, ya que el perro podría ponerse aún más nervioso. Además, de esta forma favorecemos la expulsión del objeto que le está asfixiando. Esta postura suele provocar que tosa, haciendo que el impulso fuerte del aire empuje hacia afuera aquello que se ha atascado.

Esto sería lo ideal, ya que es un procedimiento exento de peligros para él. Sin embargo, si el objeto sigue alojado dentro, tendremos que localizar el final de la caja torácica, colocando las dos manos en este punto a modo de abrazo. Aún con las patas traseras levantadas, ejercemos cuatro pulsaciones de presión en esta zona, esperando que expulse el objeto.

Unas manos inexpertas podrían dañar sus órganos o provocarle el vómito, lo que empeoraría el problema; por lo que sólo debemos recurrir a esta práctica como último recurso. Para saber cómo realizar adecuadamente esta operación (denominada maniobra Heimlich) podemos consultar con nuestro veterinario. Por esta razón es importante que tengamos siempre a mano el teléfono de una clínica de urgencias, para que puedan guiarnos con exactitud en estos casos.

Si las vías respiratorias del perro están totalmente bloqueadas, perderá el conocimiento. Entonces tenemos que tumbarle de costado, poner las manos sobre la última costilla y ejercer presión a través de cuatro golpes rápidos y secos. Comprobamos si ha expulsado el objeto y repetimos la operación. A veces es necesaria la respiración artificial y la sedación, por lo que es imprescindible que llamemos a un veterinario lo antes posible.

La mejor manera de prevenir estos incidentes es asegurarnos de que no haya ningún objeto peligroso al alcance de nuestra mascota, revisar diariamente que sus juguetes estén en buen estado y por supuesto no darle de comer jamás huesos.


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General Perros

Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

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