Cómo conseguir que nuestro perro se siente I

Perro en "Sitz"

Algunos dueños piensan que es conveniente esperar, y no complicarse la vida enseñando al perro hasta que tenga cierta edad… “Ya lo llevaré a un adiestrador para que se ocupe…”– suelen decir. Desde luego, estamos en un país y en una sociedad libre, pero a mi juicio, y confío que al de muchos, eso es pretender lo mismo que tener en casa encerrado a un chaval, sin darle educación alguna, y un buen día llevarle a la Universidad. Con un poco de suerte no escapará corriendo en el primer cuarto de hora de clase… Pues si esto le pudiera ocurrir a un ser humano, imaginémonos con un perro…

La educación y las enseñanzas que dan mejor resultado son las que se van asimilando día a día. Si queremos que nuestro amigo de cuatro patas aprenda a sentarse, podemos empezar desde que es cachorro. Hay una técnica que se denomina “inducción” que nos puede servir: simplemente hay que decirle “SITZ” o “SIENTA” después de que se haya sentado. Atención con este detalle: no decimos “SITZ” para que se siente, sino que vemos al perro sentarse y cuando esté sentado le decimos. “¡SITZ!” “¡MUY BIEN!”, así irá asociando la orden con sentarse, y lo percibirá como algo agradable y natural. Las órdenes hay que darlas con calma y cierta energía, pero no gritando . Si gritamos acabaremos convirtiendo al perro en “sordo”, como se dice en el argot del adiestramiento, es decir, acabará siendo insensible a nuestros mandatos. Si alguno de vosotros viaja a Finlandia o a Suecia y ve a un conductor de trineo (musher) dirigir a sus perros, escuchará posiblemente como se dirige a sus animales de tiro casi susurrando. A 15 grados bajo cero, el clima no permite muchos gritos, a más gritos más frío metemos en el cuerpo. No es sano gritar, ni para los nervios, ni para los pulmones, ni para reforzar nuestra relación con nuestro can.

Otra cuestión de suma transcendencia es cómo recompensamos al perro. Munchos dueños pensarán que si el perro ejecuta bien su orden abrá que felicitarlo muy efusivamente haciéndole muchas fiestas, pues no, no es así precisamente. A los perros hay que transmitirles calma tras el cumplimiento de la orden. Si queremos después de la sesión de trabajo podemos jugar con él para estrechar el vínculo afectivo. En posteriores comentarios ampliaremos lo relativo a este comando de “Sitz”

Perro sentado a la orden


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