Cómo conseguir que nuestro perro se siente II

Ya vimos en nuestro anterior comentario como se consigue que nuestro perro se siente mediante técnicas de inducción, es decir diciéndole “SITZ” después de que éste se haya sentado por propia voluntad (no porque nosotros se lo mandemos).

Ahora que el perro ya reconoce esta orden debe comenzar a ejecutarla cuando nosotros lo ordenemos. Es positivo aprovechar la hora de las comidas ( el hambre motiva… ): frente al animal con el cuenco lleno de alimento  situamos éste por encima de su cabeza, y al mismo tiempo decimos “SITZ”. El perro se sentará, y , no le pondremos el cuenco  para que coma hasta que no lo haga. Así día a día y comida a comida iremos fijando esta orden.

Si lo deseamos,  aprovechando  la hora de la cena o de la comida, momento en el cual lógicamente tendrá apetito, podemos también enseñarle el SITZ con un poco de alimento (bolita de pienso, trozo de salchicha, etc) Al principio sólo colocaremos el trozo de comida por encima de su cabeza y no diremos nada ni emitiremos orden alguna. Cuando se siente se lo daremos, y así unas cuantas veces ( hasta diez) En la sucesiva sesión o al siguiente día, ya podemos introducir la orden. Volveremos entonces a colocar el trozo de comida en alto encima de su cabeza y diremos “SITZ”. Cuando el perro se siente le daremos la recompensa y repetiremos el ejercicio unas diez veces más. En posteriores sesiones iremos repitiendo siempre el proceso: Orden SITZ + perro sentado + entrega de recompensa. Poco a poco iremos disminuyendo las recompensas y sólo premiando las mejores ejecuciones de la orden. Nunca eliminaremos del todo las recompensas, se la iremos dando aleatóriamente ( p.ej. premiando las mejores ejecuciones), así tendremos al perro motivado.

Es posible también enseñar esta orden de SITZ con el metodo tradicional de presión o mejor aún, de presión activa.  Con este método orientamos al perro para que cumpla nuestra orden, que sería para él como “una vía de escape”, para no tener que sufrir la presión coercitiva en caso de fallo o de no cumplimiento del mandato. Personalmente me gusta más el primer método (método en positivo). No obstante, no hay que olvidar que no hay una sola forma de enseñar las cosas, y que los perros , como nosotros, tienen una personalidad muy variada. El mérito del buen adiestrador es descubrir qué método se adapta mejor al animal al que enseña.

Pastor alemán de belleza en posición de Sitz



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