Cómo enseñar a nadar a tu perro

Perro nadando en una piscina.

Se dice que todos los perros saben nadar por naturaleza, aunque no tiene por qué ser así. Mientras razas como el Caniche o el Golden Retriever tienen una mayor facilidad, otras como el Bóxer o el Bulldog necesitan que les enseñen. Hacerlo requerirá mucho esfuerzo y paciencia, sobre todo si el can tiene miedo al agua, pero podemos conseguirlo haciendo de la experiencia algo divertido para él.

La tarea será mucho más fácil si el primer contacto del perro con el agua es agradable. Para ello lo mejor es que optemos por un espacio reducido, como una piscina pequeña o incluso una bañera, donde no haya bullicio ni demasiado ruido y el animal pueda estar tranquilo (nunca una playa). Tendremos que actuar con serenidad y firmeza, ya que lo más probable es que se asuste y no quiera tocar el agua.


Tenemos que sumergirle despacio, sólo hasta la tripa, sujetándole por las caderas mientras el perro mueve las cuatro patas. Jamás debemos forzarle, hay que hacerlo poco a poco, dejando que el can coja confianza. Podemos motivarle con caricias, hablándole suavemente y utilizando juguetes que floten. Lo más importante es convertir la actividad en algo divertido para él. Si repetimos este proceso todos los días, acabará por meterse él solo en el agua.

Se aconseja usar un salvavidas para canes durante las primeras semanas, hasta que se habitúe a nadar con tranquilidad. De esta manera evitaremos accidentes mientras aprende a flotar. También es importante que le enseñemos a salir de la piscina que estemos usando para enseñarle a nadar, utilizando escaleras o una rampa. Asimismo, es conveniente que nademos junto a nuestro perro, pues esto le ayudará a perder el miedo.

Si lo creemos necesario podemos recurrir a la ayuda de un profesional, aunque si vemos que el animal no disfruta en el agua lo mejor será que dejemos de insistir.


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General Perros

Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

2 comentarios

  1. Lo ideal como dices es: empezar en una piscina pequeña, con flotadores y con juguetes que le gusten mucho. Y después paciencia y poco a poco. Llegará un momento en que no querrán salir del agua xD Aunque mis dos border collies se metieron en el mar desde que eran cachorros y hasta hoy: masa de agua que ven allá se lanzan jaja

  2.   Raquel Sánchez dijo

    ¡Hola Miguel! Sí, con los perros que tienen miedo al agua hay derrochar mucha paciencia e ir poco a poco. Aunque al igual que a tus Border Collies, ¡a muchos les encanta y se tiran a la piscina sin pensárselo! Muchas gracias por comentar y por cierto, buen blog 😉

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