Cómo jugar con un perro III

Antes de comenzar a jugar con nuestro perro, es recomendable que tengamos en cuenta las siguientes consideraciones:

-Examinar el terreno: Los perros son atletas y como tales deben de ser tratados. Tienen músculos y articulaciones al igual que nosotros, pero al correr , como no llevan zapatos,  ni protección alguna, sufren más sus articulaciones. Es aconsejable, en opinión de los expertos hacer que corran primero en blando (en un prado por ejemplo) para pasar despues a terrenos más duros. Da un poco de grima a veces ver a dueños empecinados en tirar una y otra vez la pelota a su perro en plazas y parques con pavimento de hormigón armado para que corran. “Lo que no deseemos para nosotros, no lo deseemos para nuestro perro”, y el que tenga dudas que se descalce y se eche unas carreras sobre el cemento, a ver qué opinan luego sus pies… Tampoco es muy recomendable , según algunos entendidos permitir a los cachorros ( en especial de razas medianas y grandes)  correr sobre arena suelta, o superficies deslizantes,  dada la incidencia que puede tener en una futura displasia de cadera.

– Otra circunstancia a tener en cuenta es la topografía del terreno. Debemos comprobar primero antes de ponernos a jugar la ausencia de hoyos, cristales, botellas rotas y materiales punzantes en general. El cambio de las costumbres según avanzan los tiempos favorece la aparición de nuevos fenómenos sociológicos como” el botellón”. No es éste ni el momento ni el lugar para ponernos a opinar sobre ello, lo único cierto, es que la abundancia de cristales rotos en parques y plazas no beneficia en nada a nuestros amigos de cuatro patas. Más de uno ha acabado en la consulta del veterinario con las almohadillas heridas. Por tanto, prestemos atención en donde pisa nuestro perro…

Calentamiento previo: Como decíamos perros y humanos estamos hechos de un material carnal muy parecido. No conozco a ningún atleta de sprint que pase ipso facto del sofá de su casa a correr 100 metros en 10 segundos . Ejercicios especialmente activos como perseguir una pelota, una y otra vez deberían requerir cierta preparación muscular. Así evitaremos tendinitis, cojeras en frío etc. Algo que hago con mis perros antes de ponerlos a jugar y a perseguir objetos, es dar un buen paseo hasta el parque, luego allí soltarlos y dar una vuelta o dos de reconocimiento al mismo. Entonces empiezo a darles marcha con una , dos o tres pelotas. Me trae una y le tiro otra en diferente dirección. Sin moverme de mi sitio le hago trabajar y correr activando su instinto de caza.


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