Cómo jugar con un perro V

Jugando "al tira y afloja"

Jugando "al tira y afloja"

Seguimos comentando juegos y técnicas lúdicas que podemos poner en práctica con CACHORROS:

  • Perseguir un señuelo: Quién no recuerda al Dr. Félix Rodríguez de La Fuente incitando a volar a un halcón o a un águila… Cogía un trozo de carne atada a una cuerda en su extremo y la giraba encima de su cabeza repetidas veces. La rapaz volaba detrás dando rienda a su instinto de caza. Nosotros podemos hacer lo mismo con nuestro pequeño amigo. No necesitamos un trozo de carne sino un simple trapito rojo o de otro color atado a una cuerda y a un palo. Cogeremos nuestro artilugio y haciéndolo girar por el suelo en sentido horario, animaremos al cachorro a perseguirlo. No dejaremos que lo coja facilmente , esperaremos unos instantes, y cuando lo atrape finalmente le permitiremos que se lo lleve cual trofeo de caza. Se irá meneando la cola tan feliz, y nosotros habremos imitado la naturaleza, haciéndole ejercitar uno de sus instintos básicos: LA CAZA. Sugerencia: éste es un juego para realizar en el exterior en campo abierto, no en suelo deslizante tipo cerámica o parqué. Si se dispone en vez de palo con cuerda de una caña o varilla plegable mucho mejor, así podremos transportala con mayor facilidad.
  • Jugar “al tira y afloja”: con esta actividad conseguiremos desarrollar en el perro el Instinto de Presa, instinto básico en cualquier depredador. Todo animal cazador que no muerde a boca llena se acaba muriendo, es incapaz de acabar con sus presas porque se le escapan, no sobrevive… Al principio con una simple toalla o saco, más tarde con un mordedor, – en cuanto se lo permitan sus dientes y mandíbulas -, incitaremos al pequeño cachorro a que lo muerda y haga presa en él. Agitaremos la toalla ligeramente delante de él,  y cuando la muerda jugaremos (sin dañarle) al tira y afloja, premiándole cuando tire de la presa, y permitiendo que se lleve el trapo cuando lo muerda a boca llena. Se marchará todo contento meneando la cola con el señuelo entre las fauces , agitándolo de derecha a izquierda, como queriendo rematar la presa… Algunos dueños preguntarán: “¿y para que quiero que mi perro juegue a eso si no quiero adiestrarlo en defensa? ¿No será peligroso que juegue a eso?” y yo le respondería. ¿Ud. no aprendió latín en la escuela? ¿Lo usa cuando echa la partida con sus amigos…? No, pero a qué no le sobra el saberlo… Pues lo mismo… Ejercitando los instintos ancestrales del perro conseguirá hacerlo feliz, y en cuanto a la peligrosidad no se preocupe… Para conseguir tener un perro peligroso hay que transitar por otros caminos equivocados.


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