Cómo prevenir la filariosis canina

Perro tumbado en el suelo.

La filariosis canina, popularmente conocida como el gusano del corazón, es una grave enfermedad de origen parasitario, que afecta principalmente al corazón y los vasos pulmonares de los perros. Todo ello conlleva síntomas de extrema gravedad, como dificultades respiratorias o fuertes arritmias. Afortunadamente, la ciencia médica cuenta con medidas realmente eficaces para prevenir esta afección.

Esta enfermedad se transmite mediante la picadura de un mosquito infectado, y está causada por un parásito llamado Dirofilaria immitis. Se trata de un gusano que se instala en el corazón del animal y pone sus larvas en su interior, donde se transforman en gusanos adultos denominados filarias. Pueden llegar a medir 30 cm de longitud, afectando notablemente a los vasos pulmonares y a las arterias.


Los síntomas que ocasiona todo esto se manifiestan cuando la infección ya se ha propagado ampliamente, meses e incluso años después de haber sido contraída. Son muy variados y fácilmente confundibles con los de otras enfermedades: problemas respiratorios, apatía, mareos, desmayos, hemorragias nasales, tos e inapetencia. A la primera señal que presente nuestro perro, debemos llevarle inmediatamente a una clínica veterinaria.

Un análisis de sangre suele ser suficiente para que el experto determine si existe filariosis, aunque en ocasiones son necesarios métodos como las radiografías. Si la enfermedad aún no está muy avanzada, puede ser tratada con medicamentos o mediante una intervención quirúrgica si los gusanos adultos ya están instalados en el corazón.

Podemos prevenir que este parásito infecte a nuestro perro con algunas medidas como la aplicación de productos adecuados, siempre recomendados por el veterinario. Éstos son sprays, pipetas y pastillas, entre otros. Debemos extremar estas precauciones durante los meses de calor (de abril a octubre), aunque conviene mantenerse alerta todo el año debido a los continuos cambios de temperatura.

Asimismo, los mosquitos que transmiten esta enfermedad suelen estar presentes sobre todo en zonas húmedas con climas cálidos, especialmente cerca de ríos, pantanos o lagos. La zona más afectada de Europa es la cuenca mediterránea.


Categorías

Enfermedades

Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

Escribe un comentario