Cómo sobrevivir al ataque de un perro I

Incluso los que más amamos los perros nos hemos visto envueltos alguna vez en situaciones de peligro, en la que ellos  eran precisamente los protagonistas. Como en otras circunstancias, siempre al abordar temas caninos, tenemos que dejar de lado nuestra lógica humana.

¿Tienen los perros la culpa de atacar a las personas? Pues no, en absoluto. El carácter de un perro siempre es producto de una educación o de una no-educación. Lo forja su dueño.  Enfadarse con un animal, o culparlo es una postura errónea, pues ellos no disciernen con un raciocinio humano. Carecen del sentido del bien y del mal.

Molestar a un perro desconocido cuando come es un riesgo

¿Qué hacer en caso de ser víctima de un ataque? Como siempre, lo más adecuado es informarse bien con anterioridad cómo actuar Si sabemos leer las señales corporales de agresividad de los perros podremos prevenir muchas situaciones peligrosas. Nomalmente un perro agresivo o que está cumpliendo con su labor de guarda, avisa antes de atacar: lomo encrespado, orejas bajas, posición erecta de la cola… Nuestro primer instinto es echar a correr (¿cualquiera no…?), pero hay un pequeño problema… un perro tiene cuatro patas y nosotros dos piernas. Esto no hay que olvidarlo… Ellos son más rápidos. Si echamos a correr huyendo, activaremos los instintos de caza y de presa del perro y seremos cazados, entonces se complicará  salir con bien del lance.

Una temprana sociabilización evita comportamientos agresivos

¿Qué debemos pues hacer? Aunque suene raro, apenas percibamos estas señales de agresividad, lo mejor es quedarnos quietos, apartar  la mirada del animal para no desafiarle, y empezar a desviarnos hacia la derecha o hacia la izquierda trazando un semicirculo. Es decir, no darle la espalda, sino largarnos por un lateral, imitando a los actores en el escenario. Si vamos en bici, lo mejor es frenar, apearnos e interponer la bicicleta entre nosotros y el perro. En caso de ataque fulgurante, sin previo aviso, abrir un paraguas automático frente a él puede funcionar, pero es arriesgado… Utilizar un objeto a modo de escudo, por ej. la tapa de un cubo de basura podría servir de defensa. Analizaremos en los próximos comentarios las mejores formas de aumentar las posibilidades de supervivencia en estos casos. Esta es una de las cosas que debería explicarse en las escuelas, dentro de una materia más amplia denominada “Supervivencia”, pero no es momento de criticar los planes de estudio actuales. Mejor no menearlo…


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