Consejos para el primer baño de nuestro cachorro

Perro en una bañera.

Los perros no siempre aceptan de buena gana el contacto del agua y el champú; es más, para muchos el baño es un momento de verdadero estrés y miedo. Por ello es importante que lo convirtamos en una experiencia positiva desde la primera vez que bañemos a nuestro cachorro. Te damos algunos consejos para conseguirlo.

En primer lugar, hay que tener muy claro cuándo podemos bañar al cachorro por primera vez. Los expertos aseguran que debe tener al menos dos meses de edad, pues previamente su sistema inmune es demasiado débil para combatir el frío y los resfriados. Es muy importante que el baño se lleve a cabo tras el destete, nunca antes, y que tengamos en cuenta su calendario de vacunación, esperando una o dos semanas después de cada vacuna. En todo caso, lo mejor es consultarlo con el veterinario, pues todo esto también depende las circunstancias de cada can.


Como decíamos al principio, tenemos que lograr que el primer baño sea una experiencia positiva para el animal, creando un ambiente cálido y agradable. Es recomendable utilizar un calentador o poner la calefacción en invierno un rato antes de comenzar, para evitar un cambio brusco en la temperatura corporal del perro.

Por otro lado, nos será más fácil situar un barreño lleno de agua templada dentro de la bañera, para que el perro no se asuste con el ruido de la ducha y la caída del agua sobre él, algo muy común. Lo ideal es meterle dentro de este recipiente, sin que le cubra demasiado, y verter el agua sobre él con ayuda de una taza pequeña.

Por supuesto, tenemos que usar un champú especial para perros, adaptado a su tipo de pelo y a su edad, pues la piel de los cachorros es muy delicada. Hay que aplicar el producto con masajes suaves y movimientos circulares, aclarando muy bien después para eliminar cualquier resto de jabón. Y siempre con agua templada pero no demasiado caliente.

A la hora de sacar al cachorro del agua, debemos hacerlo con mucho cuidado, asegurándonos de que no hay posibilidad de que se nos escurra. Después, es muy importante envolverle en una toalla seca para que no se enfríe, y si es invierno, utilizar el secador, manteniendo cierta distancia para no quemar su piel, evitando también enfocar directamente a su cara.


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General Perros

Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

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