Darle Huesos al perro? Definitivamente No

Perro comiendo un hueso

Hace un tiempo les hablaba sobre los peligros que conlleva darle huesos a tu perro, ya sea como parte de su alimento diario o como un entretenimiento, pero hoy quiero volver a tocar el tema a causa de una mala experiencia personal.

Como dice el dicho “en casa de herrero, cuchillo de palo”, no les tenia totalmente restringido los huesos a mis perritos, y es que tan contentos se ven lamiendo y mordisqueándolos que no me resignaba a dejar de proporcionárselos, hasta que casi pasa lo peor.

Con tan solo un día de por medio, uno de mis perros se atoró con un hueso dos veces de la misma forma, arriba y al fondo del paladar. En la primera ocasión, con muchos nervios por delante, no sabia lo que le ocurría cuando lo vi muy alterado e intentando frotarse la cara con las patas y el hocico semiabierto. Cuando comprendí lo que podía estar pasando, probé a examinarle la boca, cosa difícil teniendo en cuenta que no dejaba de moverse, pero al final pude ver claramente al hueso insertado transversalmente entre sus molares superiores.

Como ya había oído casos similares, y dado que la situación requería una acción inmediata, opté por intentar sacarle yo mismo el hueso atorado a mi perro, lo que no fue para nada fácil, pues además de estar bastante atrancado, mi perro se sacudía mucho y no me permitía dar un movimiento preciso, pero al fin, con el resultado de varios dedos medio mordisqueados por mi parte y unos raspones en las encías de “Moño”, pude quitarle el impertinente hueso, que de inmediato fue a parar a la basura.

Pero como si el susto por ambas partes hubiera sido poco, dos días después de ocurrido esto se le vuelve a atorar otro hueso de la misma forma, aunque esta vez, como ya tenia “experiencia”, pudimos resolverlo mas rápidamente.

Ambas situaciones ocurrieron durante la mañana y el mediodía, por lo que me pude dar cuenta de que algo le pasaba ni bien se atoró y actuar en consecuencia; pero soy conciente de que si le hubiera pasado eso durante la noche (pues tanto Moño como mis otros perros tienen varios escondites por todo el patio) el resultado podría haber sido otro si no me hubiera percatado de inmediato.

Por lo que decidí categóricamente borrar los huesos de la dieta de todos mis perros, prefiriendo quitarles una fuente de diversión antes que la salud, o la… Pero no fue lo único que eliminé, sino que también me saqué la tonta idea que muchos padecemos de que “a mi no me va a ocurrir” tal o cual cosa. Cuando está en juego el bienestar de una mascota, es preferible prevenir antes que enfrentarse a situaciones que podrían no tener vuelta a atrás.

De ahora en adelante intentaré seguir al pie de la letra aquellos consejos y advertencias que nos dan los profesionales, y que en Mundoperro compartimos con tigo, por más que me parezca improbable que un determinado problema le afecte a mis mascotas.


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