Datos sobre la Leishmaniosis canina

Perro en el campo.

Hace años que tanto las clínicas veterinarias como los medios de comunicación alertan sobre el peligro de la Leishmaniosis canina, una grave enfermedad de origen subtropical que transmite un mosquito llamado flebótomo. Este problema afecta considerablemente a la salud del perro y requiere la administración de medicamentos durante toda su vida.

Son las hembras de este mosquito las que transmiten la enfermedad, ya que necesitan sangre para la maduración de sus huevos. Si una de ellas pica a un perro con Leishmaniosis, infectará al próximo al que pique. El peligro comienza en la temporada de calor, ya que durante el invierno los mosquitos permanecen en estado de larvas. Se dice que los momentos de mayor actividad para estos parásitos es la puesta y la salida del sol, y que están más presentes en las zonas rurales.


El primer síntoma de la Leishmaniosis suele ser la pérdida de pelo, especialmente alrededor de los ojos, las orejas y la nariz. Después, es frecuente que el perro pierda peso aunque tenga apetito, y que aparezcan heridas en la piel, sobre todo en las patas y la cabeza. Si la enfermedad avanza más, pueden presentarse hemorragias, diarreas, crecimiento excesivo de las uñas e insuficiencia renal, entre otros problemas.

La mejor protección ante esta enfermedad es la prevención. Se habla de vacunas preventivas de las que nos puede informar nuestro veterinario de confianza, aunque encontramos opiniones contradictorias al respecto. E independientemente de esto, debemos tomar otras medidas como utilizar collares antiparasitarios, sprays y pipetas especiales. Además, es fundamental que nuestro animal no duerma fuera de casa y realizar controles sanguíneos al menos una vez al año.

En cuanto al tratamiento médico, la rapidez es clave para su éxito, por lo que hay que acudir al veterinario en cuanto observemos el primer síntoma. Si efectivamente nuestro perro padece Leishmaniosis, el especialista administrará unos medicamentos que el animal deberá tomar por siempre, pues esta enfermedad no tiene cura. Sin embargo, el tratamiento adecuado puede paliar sus síntomas y hacer que nuestra mascota disfrute de una buena calidad de vida.


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Enfermedades

Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

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