Educando a un nivel emocional: El Estrés que provocamos los humanos II

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Siguiendo con el tema de ayer, sobre como exponemos los humanos a los perros a nuestras emociones negativas, hoy vamos a hablar de un tema que viene en paralelo a este, como les transmitimos a nuestros animales nuestras emociones. Es un tema largo, en el que intentare no explayarme mucho.

Una vez hemos visto las 11 necesidades básicas a cubrir en un perro, y vista su tendencia genética (a ser posible), solo quedan un foco de estrés posible, NOSOTROS. Sin mas os dejo con Educando a un nivel emocional: El Estrés que provocamos los humanos. Espero que os guste.

En la entrada anterior, Educando a un nivel emocional: El Estrés que provocamos los humanos, hablo sobre como generamos unas intensidades emocionales negativas para nuestro perro y sobre todo para nuestra relación con el. Sin darnos cuenta, no introducimos en una espiral de energías negativas que nos llevan a tomar decisiones precipitadas respecto a nuestra mascota.

Hoy voy a hablar de como le transmitimos tensión y ansiedad al perro, causándole un estrés que de mantenerse puede resultar patológico y acabar en un Distres Crónico, que es algo muy peligroso.

Según al gran Silvia Beseran de GEDVA (os recomiendo que la busquéis y escuchéis, sabe de lo que habla), existen dos formas de focalizar y transmitir nuestras emociones al perro:

Transmisión directa: Este es fácil de explicar y entender. Si le chillas a tu perro, te enfadas con el, eres agresivo, o simplemente le hablas con demasiada intensidad emocional, acabaras confundiendolo, bloqueándolo y estresandolo. Debemos siempre hablar a nuestro perro en un tono sereno y tranquilo, haciendo un mensaje corto, raspado y positivo. No debemos de hablar a nuestro perro, repito. Eso les confunde.

Transmisión indirecta: Es cuando experimentamos la emoción, y sin embargo no la expresamos. Esta es algo mas difícil de explicar, sin embargo voy a hacerlo fácilmente. Imaginaos que andáis por la calle con vuestro perro atado y os cruzáis con alguien. En ese momento, al cruzar a la altura del viandante, pensáis que vuestro perro se va acercar demasiado y tiráis de la correa para alejarlo. El perro ofrece resistencia, e interpretáis que hay una posibilidad de vuestro animal, ya no que muerda o lama al extraño molestandole, si no que simplemente lo toque, y ante esta posibilidad os ponéis tensos y tiráis mas, ante lo que el perro vuelve a tirar, ya que al ser un animal que suele ofrecer resistencia a ese tipo de estímulos, es normal que lo haga. Ante esto volvéis a tirar con mas fuerza alejándoos, entre ladridos del perro, pero ni le reñís ni le gritáis ni expresáis vuestro enfado con el. Os alejáis de la situación, frustrados y malhumorados.Sin embargo, ¿os habéis preguntado alguna vez como lo entiende el perro?.

Nuestro animal esta conectado a nosotros a un nivel casi físico. Los perros son capaces de notar nuestros cambios de temperatura, de presión arterial, leer nuestra gesticulación corporal a nivel de El Mentalista (Patrick Jane) o ver la contracción de nuestra pupila a unos 8 o 9 metros de distancia nuestra. Con esto os quiero decir que no se le engaña fácilmente. Hay perro que detectan ciertos tipos de canceres.

Pues bien, en el supuesto anterior, nos cruzábamos con alguien por la calle y reaccionábamos antes de un previsible acercamiento de vuestro perro a un extraño y el posterior enfado de este. Al tensaros, el perro lo nota. En su cabeza surge una clara idea: Mi amigo humano se ha puesto tenso. Por mi no puede ser que voy con el. Tiene que ser con ese. Y actúa. El se acerca para ver si el extraño es una amenaza. Y tu evitas que se acerque tirandole de la correa, con lo cual evitas que el use su olfato para inspeccionar la posible amenaza y volviéndolo a cargar de tensión. Tu físicamente, empiezas a experimentar las reacciones corporales, que tu perro tendrá ya asociadas a cuando estas mal. Y eso le hará irse de allí con una mala sensación, y creyendo que el extraño era un enemigo. Es probable que de seguir sometiéndolo a esa tensión, algún empiece a desarrollar agresividad hacia los extraños.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado. Mañana mas. Un saludo y cuidadme el corazón de vuestro perro!!

 



Antonio Carretero

Educador canino, Formador personal y Cocinero para perros afincado en Sevilla, tengo una gran vinculación emocional con el mundo de los perros, ya que provengo de familia de adiestradores, cuidadores y criadores profesionales, desde hace varias generaciones. Los perros son mi pasión y mi trabajo. Si tienes cualquier duda, estaré encantado de poderte ayudar, tanto a ti como a tu perro.

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