El chicle: un verdadero peligro para tu perro

Perro comiendo chicle.

El chicle es una de las golosinas más utilizadas por los seres humanos, y sin embargo una de las más peligrosas para nuestros perros. Desafortunadamente, la falta de civismo hace que puedan encontrar estos dulces a su alcance prácticamente durante cada paseo, tirados en el suelo de la calle. Es importante que evitemos que los ingieran por los motivos que explicamos a continuación.

En primer lugar, debemos saber que la mayoría de los chicles y caramelos sin azúcar contienen una sustancia llamada xilitol, un edulcorante artificial que se utiliza como sustituto del azúcar, también presente en algunos productos de repostería. Éste resulta fuertemente tóxico para los gatos y los perros, pudiendo incluso llegar a causarles una insuficiencia hepática. Y es que su ingesta provoca una fuerte liberación de insulina por el organismo, que conduce a una radical disminución de los niveles de glucosa en sangre.

Esta hipoglucemia ocurre entre 30 y 60 minutos después de la ingesta, y daña gravemente el hígado. Tiene lugar cuando la cantidad de xilitol consumida es mayor de 0,5 g por kilogramo de peso corporal. Los síntomas que demuestran una intoxicación de este tipo son vómitos, convulsiones, fatiga, temblores, pérdida de la coordinación, y en casos severos, insuficiencia hepática.

Si observamos alguna de estas señales, debemos acudir a una clínica veterinaria inmediatamente. Allí el experto deberá inducir el vómito en el perro para eliminar el xilitol de su organismo. A veces también es necesario aplicar infusiones intravenosas de glucosa, dependiendo de la cantidad consumida y del estado del animal. Si el tratamiento se realiza con rapidez, lo más probable es que el can responda con buenos resultados.

Independientemente de todo esto, el chicle también supone otro peligro, y es que puede quedarse obstruido en las paredes intestinales o en el esófago, causando ahogamiento en el can. En ocasiones la medicación es suficiente para eliminar estos restos, aunque en otros casos es necesario recurrir a la cirugía.



Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

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