Huesos para nuestro perro: una costumbre perjudicial

Pastor alemán masticando un hueso.

Las opiniones sobre si es perjudicial o no dar huesos a nuestro perro son muy variadas. Es cierto que supone un gran entretenimiento para el animal, que siempre lo recibe con gran entusiasmo, pero también conlleva algunos riesgos por los que es muy recomendable evitar esta costumbre.

Desgraciadamente, cada año muchos perros tienen que ser intervenidos de urgencia a causa de los daños provocados por comer huesos. Éstos se astillan y rompen fácilmente, lo que puede desembocar en heridas dentro de la boca. Estas heridas suelen acarrear molestas infecciones, lo que conlleva la aparición de algunas enfermedades.

También cabe la posibilidad de que estos trozos de hueso se queden enganchados por dentro del maxilar, causando un importante daño en la mandíbula, sobre todo en perros de hocico largo. Otro peligro es que se queden bloqueados en las vías respiratorias, lo que requiere una operación quirúrgica inmediata.

Al contrario de lo que se cree, los huesos no limpian el sarro de los dientes, sino que causan un gran desgaste y fracturas dentales. Todo esto acarrea extracciones, infecciones y enfermedades. Además, estos huesos pueden quedar atrapados en alguna parte del sistema gastrointestinal, produciendo posibles perforaciones en el organismo. La cirugía sería el único remedio ante este problema.

Los huesos son muy difíciles de digerir, lo que hace que el perro tenga dificultades para defecar. Las heces se forman secas, compactas y astillosas, lo que daña el colon por dentro, produciendo dolor, sangre y estreñimiento. En casos graves incluso es necesaria la extracción de un trozo de colon, siendo ésta una operación altamente peligrosa.

Hay quien dice que sólo los huesos pequeños son peligrosos, pero nada más lejos de la realidad. Independientemente de su tamaño, todos pueden romperse con facilidad, provocando grandes daños en la salud del perro. Se recomienda optar por huesos artificiales fabricados especialmente para él.



Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

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