La compañía de un perro durante la Tercera Edad

Anciano junto a su perro en un parque

Mediante la observación diaria y a través de numerosos estudios, se ha evidenciado que la compañía de las mascotas surte una increíble y positiva influencia sobre las personas, constatándose que aquellos individuos que comparten su vida con un perro o un gato poseen una mayor esperanza y calidad de vida.

Por lo que no ha de sorprendernos que muchas personas, alcanzada la tercera edad y careciendo de la presencia de sus seres queridos, tienen como única compañía a una mascota durante este especial periodo de su vida, derivando de ello unos notorios efectos positivos sobre diferentes aspectos de su vida: 

Aumento de la autoestima

Durante este periodo, muchas personas suelen sentirse inútiles debido al descendimiento de sus obligaciones, lo que puede llevarlas a la depresión y abatimiento, por lo que en este sentido, una mascota y todos los cuidados y atención que requiere hacen sentir al dueño que aun hay seres que necesitan de él y que para nada está “descartado”.

Efecto socializador

Otras de las características que suele acompañar negativamente a la Tercera Edad es la soledad. Pero con la compañía de un perro, siempre habrá una excusa para pararse un momento a intercambiar anécdotas de travesuras de las respectivas mascotas, o charlar de cualquier tema mientras sus perros corretean por el parque. Pero además de ser un medio para que el dueño socialice con otros individuos, el perro constituye un elemento socializador en si mismo, ya que con el se puede hablar tranquilamente, y sin peligro de discusiones…

Mujeres mayores acariciando un perrito

Disminución de la tensión y el estrés

Solamente la presencia de un perro ayuda a reducir el estrés y la tención de las personas, y no solo durante la tercera edad. Está demostrado que hasta una noticia muy mala es recibida con menos ansiedad y alarma si tenemos a nuestro mejor amigo junto a nosotros.

Estimulador de la salud

Probablemente este sea uno de los beneficios más evidentes de tener una mascota, ya que esta necesitará como mínimo de dos o tres salidas diarias, que, además de posibilitar pasar un grato momento con nuestra mascota, nos “obligará” a realizar los a veces poco apetecibles ejercicios, pero que, mantenidos de una forma constante, ayudarán a conservar un buen estado de salud en la persona, beneficiando especialmente las caderas y el funcionamiento cardiovascular.

Más información: la caninoterapia


Escribe un comentario