Llegan las garrapatas!

Con el comienzo de la primavera no solo llegan las flores y los días más cálidos en los que podemos disfrutar en un parque al aire libre junto a nuestro perro, sino que también viene acompañada de uno de los enemigos más molestos para nosotros y nuestra mascota: las garrapatas.

Estos ácaros son de los parásitos externos más dañinos y típicos en los canes, ya que tienen una desmesurada capacidad de alimentarse con la sangre del perro y son agentes infecciosos de diversas enfermedades

Durante las estaciones de primavera y verano tendremos que redoblar las sesiones de baños y desparasitantes a nuestro perro si queremos mantenerlo protegidos de estos indeseables huéspedes, aunque así y todo, siempre existe la posibilidad de que nuestro perro porte una garrapata, las cuales pueden habitar en el césped durante largo tiempo hasta tener la oportunidad de prenderse a un perro, ubicándose principalmente en el cuello, las orejas y entre los dedos de las patas.

Una vez que detectemos una garrapata, debemos proceder a quitársela a nuestro perro. En primer lugar, humedece con alcohol el punto en que la garrapata esté prendida a la piel del can para aflojar su mordedura y reducir su resistencia a la hora de sacarla, lo cual puedes hacer con alguna pincilla o con las manos enguantadas.

En algunos casos, suele resultar difícil quitar una garrapata ubicada en un punto sensible del perro, como encima de la ceja, por lo que puede suceder que, habiendo matado al parasito, no pudimos extraerlo por completo. En estas situaciones, podemos esperar un día o dos hasta que se le desprenda sola, vigilando que no se produzca una infección.

Para finalizar la operación, puedes aplicar un spray contra garrapatas por todo el cuerpo del perro, sin olvidarte de limpiar su cama y lugares donde duerme.


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