Mucosidad excesiva en el perro: ¿qué hacer?

Cocker blanco y negro.

La mucosidad excesiva puede ser síntoma de diferentes causas, como alergias o gripe. No tiene por qué significar que ocurre algo grave, siempre y cuando las secreciones no sean amarillas, verdes o malolientes. En todo caso debemos consultar a un veterinario antes de que el problema se agrave, ya que puede dar lugar a importantes molestias.

Una de las causas más comunes de la mucosidad excesiva es una infección bacteriana, viral o provocada por hongos. Se caracteriza por el mal olor y la tos, y requiere la administración de antibióticos. También son frecuentes las alergias, que provoca mucosidad transparente y un tratamiento antihistamínico. Por otro lado, los problemas respiratorios provocan un aumento de secreción nasal.


Dependiendo del origen del problema, el tratamiento médico será diferente. No suele requerir hospitalización, a no ser que el perro tenga dificultades respiratorias o que sea necesaria una exploración de la cavidad nasal. En cambio, si está provocada por gripe o infección por hongos, bastará con la administración temporal de medicamentos.

También debemos tomar algunas medidas básicas, como mantener a nuestra mascota alejada del frío. Nos ayudará, además, ponerle ropa de abrigo para pasear durante el invierno. Asimismo, tenemos que asegurarnos de que sus vías nasales estén limpias y no las obstruya ningún objeto, así como cumplir con sus revisiones veterinarias.

Por otra parte, debemos prestar especial atención a la nariz de nuestro perro, ya que nos regala datos relevantes sobre su salud. Aunque sea una creencia muy extendida, una nariz húmeda y fresca no siempre es buena señal, pues una humedad excesiva puede indicar la presencia de varios problemas.

Además, estas secreciones muchas veces dan lugar a hemorragias, por lo que conviene saber cómo reaccionar en este caso. En primer lugar, debemos mantener la calma y cubrir el orificio nasal con algo absorbente. Después aplicamos un paño frío en la parte superior de la nariz del perro, entre los ojos y las fosas nasales, sin inclinar nunca su cabeza hacia atrás. Asimismo, es importante que después acudamos al veterinario.


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Enfermedades

Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

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