Qué es la displasia de cadera en el perro y cómo prevenirla

Pastor Alemán.

La displasia de cadera es una de las enfermedades óseas más comunes entre los perros. Tiene lugar cuando la articulación que conecta su cadera con el resto del cuerpo no funciona correctamente, y es más frecuente en canes de mayor tamaño. Puede darse por diferentes motivos, jugando el componente genético un papel importante.

El Pastor Alemán, el Golden Retriever, el Labrador, el Mastín o el Terranova son algunas de las razas más propensas a sufrir displasia de cadera, que pueden manifestar desde cachorros o presentarse más adelante. Se trata de una malformación congénita que impide que la forma del acetábulo y de la cabeza femoral no concuerden entre sí, algo que los expertos denominan “incongruencia articular”.


Sus síntomas pueden ser muchos y variados. Suele aparecer una severa rigidez en las patas traseras, que puede desaparecer a medida que el perro camina o permanecer más tiempo. También es posible que el animal comience a andar de forma extraña, o que se niegue a caminar debido al dolor articular que ocasiona la enfermedad. Es muy común, asimismo, la pérdida de masa muscular en los cuartos traseros y la dificultad para levantarse.

Debemos acudir al veterinario en cuando el can empiece a mostrar estas señales. Éste realizará un diagnóstico basado en una radiografía y administrará la medicación que crea necesaria. Los medicamentos más comunes son los antiinflamatorios, aunque también son esenciales las terapias naturales. La natación, por ejemplo, es muy recomendada en estos casos, así como los masajes terapéuticos y el ejercicio moderado.

Aunque no existe un método preventivo eficaz al 100%, podemos tomar ciertas medidas para reducir las probabilidades de que nuestro perro sufra displasia. La más importante de todas es hacer que mantenga un peso adecuado, ya que así sus articulaciones no se verán sobrecargadas.

Además, es fundamental que mantenga una alimentación alta en nutrientes y que siempre esté hidratado. Por otro lado, debe dar largos paseos diarios para evitar la debilidad ósea y muscular. Las revisiones veterinarias frecuentes también son imprescindibles, especialmente si advertimos algún síntoma de displasia.


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Enfermedades

Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

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