Qué hacer con nuestro perro en vacaciones I

Si viajamos en coche el perro debe de hacerlo en las mejores condiciones de confort y seguridad

Todos los años por las mismas fechas nos planteamos la misma pregunta que en ocasiones resulta difícil de responder.

A menudo los dueños de perros proyectamos las vacaciones dependiendo de los planes que tengamos para nuestros amigos de cuatro patas. Lo ideal sería llevarlos siempre con nosotros, pero a veces algunos destinos son muy lejanos y los trámites aduaneros y dificultades en el hospedaje nos hacen cambiar de idea.

También antes de llevarnos al perro de vacaciones deberíamos pensar en el clima del lugar a donde vamos a ir, enfermedades endémicas del lugar de destino, etc. Pensemos además que la mayoría de las razas caninas a las que pertenecen los perros españoles son procedentes del Norte de Europa. Con esto no quiero decir que un Alaskan Malamute no este cómodo en Las Canarias o en Écija en pleno mes de Agosto a 40 º C, pero bueno da que pensar… Luego está el tema del viaje. Si voy a estar sólo una semana fuera ¿le compensa al perro recorrer 4000 km en coche con el estrés que conlleva…?

En mi opinión tan válida como cualquier otra por supuesto, la prioridad debe de ser el confort del animal. ¿En dónde queremos pasar nuestros días vacacionales? ¿Le conviene a mi perro ese clima? ¿Cómo voy a hacer el viaje? ¿Una vez en el destino podrá estar todo el tiempo conmigo? ¿Qué tipo de ordenanzas municipales rigen en ese lugar? Estas son cuestiones que tendríamos que plantearnos antes de tomar una decisión sobre si llevarlo con nosotros o no. Si por otro lado se opta por dejar con alguien el animal también debemos de sopesar los pros y los contras. Si es un familiar o amigo hay que pensar si está preparado para atender debidamente las necesidades del can. A veces podemos comprometer a alguien que por vínculos familiares o simple amistad no se va a negar a ocuparse de nuestro perro, pero que sinceramente no está preparado para hacerlo. Cuidar a un perro, pasearlo y jugar con él no es tan sencillo… Además legalmente esa persona que queda al cuidado va a ser la responsable del animal frente a la ley. Si se escapa y causa un perjuicio este cuidador temporal será la que tendrá que responder. No seamos tan malos de dejarle nuestro pastor alemán de 1 año, con toda la marcha que tiene, a nuestra abuela de 80 años, por mucho que la buena señora se ofrezca… En ese caso lo mejor es ya plantearse una ayuda profesional, como una residencia canina que cumpla todas las garantías y requisitos legales. En nuestro próximo comentario seguiremos tratando este tema de tan general preocupación entre los propietarios.

¡Pepe! ¡Sube de una vez que nos vamos! ¡GUAU!


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