Qué hacer con nuestro perro en vacaciones II

¡Por fin vacaciones!

Como decíamos en el anterior comentario, las opciones que se nos presentan a la hora de decidir y proyectar el veraneo con nuestro perro son variadas:

–         Llevarnos a nuestro querido amigo de vacaciones: deberemos organizar el transporte y luego el alojamiento. La mejor opción es que todo corra por cuenta propia, es decir viajar en el propio coche y contar con una casa o apartamento para nosotros solos en el destino vacacional elegido, no digamos nada ya si es una casa con jardín… pero si no se puede, pues no se puede… y no pasa nada… lo importante es que el animal tenga un lugar de esparcimiento. Legalmente cada ayuntamiento debería de tener un lugar de recreo canino, no todo van a ser leyes para coartar la libertad de perros y propietarios en las ciudades, pero “del dicho al hecho hay un buen trecho” Si no podemos nosotros encargarnos del transporte del perro hay compañías de transporte con camiones especiales adaptados para trasladar animales. Si vamos a alojarnos en un hotel, podemos antes de hacer la reserva, contactar con la oficina de turismo de  la localidad y que nos faciliten un listado de aquellos establecimientos que admiten animales o buscar esa información en Internet.

–         Dejar a nuestro perro con un pariente, amigo o en una residencia canina. Si optamos por esta última solución debemos asegurarnos primero de que la residencia es un establecimiento de prestigio y de que cumple con todos los requisitos legales. Podemos pedir referencias del sitio a otros propietarios que la conozcan, o buscar referencias en foros de Internet, por ejemplo. Todo ello y la visita al lugar servirán para que nos hagamos una idea de la calidad de la guardería. Tenemos que tener preparada toda la documentación del perro, con su cartilla de vacunas puesta al día, y entregar por escrito, preferiblemente, las instrucciones relativas a dietas o medicación que se le suministra al animal.

–         Si hubiera más solidaridad y camaradería en esta sociedad sería fantástico poder dejar a nuestro perro con otro propietario al que conozcamos y cuyos perros conozca también el nuestro. En correspondencia, cuando él lo necesitara nosotros podríamos devolverle el favor de idéntica manera… Corred la voz a ver si alguien se anima… Todo es organizarse…

Hay métodos más sencillos para llevarnos al perro de vacaciones...


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