Roer los huesos

roer huesos

Nuestros perros tienen la costumbre de roer huesos, esta entretenida actividad tiene una razón de ser, hoy nos referiremos a ella.

Investigadores de la Universidad Nacional de Colombia se dedicaron al estudio de esta actitud. Al parecer los ancestros de los perros, los cándidos (lobos zorros, chacales) tenían la costumbre de rasgar a sus presas con su mordida. Recordemos que en un momento de la historia debieron cazar presas más grandes que ellos para poder alimentarse.

Como muchas veces no podían contra las grandes presas se fueron uniendo en grupos para llevar adelante estrategias que les permitiera alimentarse de forma colectiva. Los perros necesitaron dientes puntiagudos para así perforar con más facilidad y sostener la presa. Con el tiempo la caza se fue volviendo más selectiva y más efectiva.

Los perros que vemos en la actualidad han heredado ese gusto al hueso que tenían los ancestros hipercarvinoros. A pesar del proceso de domesticación las razas aun mantienen el instinto de cazar y roer. En especial razas como el pastor belga, el pastor alemán y el siberiano.

En sus genes hay algo que les dice que hay que correr detrás de una presa, que hay que sacudirla. Y eso es lo que hacen cuando juegan“.


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