Qué es el síndrome braquicefálico en el perro

Carlino o Pug adulto.

El síndrome braquicefálico es un trastorno común en los perros de hocico chato, y ocasiona graves problemas respiratorios. También llamado síndrome de la obstrucción de las vías respiratorias altas, recoge una serie de anomalías anatómicas, lo que les hace más vulnerables a sufrir golpes de calor y problemas cardíacos, entre otras enfermedades.

Como decíamos, las razas de hocico chato como el Bóxer, el Shi Tzu o el Carlino son más propensas a padecer este síndrome, dadas sus características físicas. Al tener la estructura ósea del hocico más estrecha, el aire dispone de menos espacio para acceder a los pulmones. Además, su tráquea también es más fina, lo que agrava los problemas respiratorios, y a menudo está acompañada por un paladar blando excesivamente largo.


Entre los primeros síntomas que podemos observar en un perro con este síndrome, es una respiración muy sonora, llegando incluso a aparecer ronquidos y un ritmo respiratorio demasiado rápido. Este problema se agrava en lugares húmedos y en climas calurosos, así como después de realizar actividad física. En casos más graves, son frecuentes los desmayos.

Si notamos alguna de estas señales en nuestra mascota, debemos hacer que un veterinario la examine. Probablemente el especialista llevará a cabo un estudio radiográfico del tórax para descartar otras enfermedades, como la neumonía. Aunque si lo cree conveniente puede realizar otras pruebas para confirmar el diagnóstico.

Afortunadamente, existe una intervención quirúrgica que soluciona en gran medida estos síntomas. Se trata de una modificación de los orificios nasales, con el fin de facilitar el paso del aire. También es posible extirpar el exceso del paladar blando o de los sáculos laríngeos evertidos, en caso de que sea necesario. Asimismo, el veterinario puede recomendar la administración de broncodilatadores, antitusígenos y glucocorticoides de acción rápida.

También es importante que tomemos algunas medidas en casa, como usar arnés en lugar de collar, evitar los ambientes calurosos y húmedos, asegurarnos de que nuestro perro siempre tenga acceso a agua fresca y limitar el tiempo del paseo.


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Enfermedades

Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

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