Síntomas de la hepatitis canina

Carlino o Pug tumbado en el suelo.

Una de las enfermedades comunes entre los perros y los seres humanos es la hepatitis, que causa una grave inflamación del hígado y puede estar provocada por varios factores. Requiere atención veterinaria inmediata, ya que sus síntomas llegan a ser extremadamente graves si el can no recibe el tratamiento adecuado. Por ello es importante que sepamos reconocer esta enfermedad y aprender a evitarla.

El término hepatitis proviene de los vocablos griegos “hepar” (hígado) e “itis” (inflamación). Dicha inflamación puede tener lugar por varios motivos, dependiendo de los cuales puede ser de dos tipos:


• Hepatitis común: puede estar ocasionada por medicamentos, bacterias, virus, sustancias tóxicas, etc.

• Hepatitis autoinmune: también llamada enfermedad hepática autoinmune, se produce cuando las células del sistema inmune confunden a las células sanas del hígado con invasores dañinos, de manera que comienzan a atacarlas.

• Hepatitis infecciosa: está provocada específicamente por el adenovirus canino. También recibe el nombre de hepatitis de Rybarth y sólo ataca a los perros, transmitiéndose a través de la orina o el agua contaminada.

Todas ellas comparten los mismos síntomas: tono amarillento en la piel, sangre en la boca y las mucosas, sed excesiva, fiebre, convulsiones, dolor abdominal, vómitos, pérdida del apetito, aumento de la secreción nasal y ocular, y edema subcutáneo. Sin embargo, un perro con esta enfermedad no tiene por qué mostrar todos estos síntomas.

El tratamiento depende del tipo de hepatitis del que se trate y siempre debe ser recomendado por un veterinario. Así, para la hepatitis común el tratamiento será principalmente sintomático, mientras que para la de clase autoinmune es posible que sea necesaria la administración de un medicamento inmunomodulador. La hepatitis infecciosa, por su parte, no tiene cura, pero pueden tratarse los síntomas con antibióticos y una dieta hipoproteica.

Para prevenir la hepatitis común y autoinmune lo ideal es aportar a nuestro perro una alimentación equilibrada, ejercicio regular y revisiones frecuentes en el veterinario. Para la hepatitis infecciosa la vacuna es el método más efectivo.


Categorías

Enfermedades

Raquel Sánchez

Licenciada en Periodismo y aficionada a los blogs, siempre me ha gustado escribir. Desde niña adoro a los animales, y los perros siempre han sido muy especiales para mí. Hoy en día forman una parte muy importante de mi vida.

Escribe un comentario