No todos podemos adoptar a un perro. Es necesario contar con algunas comodidades, hay que disponer de tiempo y de voluntad para criar a nuestro compañero. Muchas veces, lamentamos no disponer de las mínimas condiciones, pero debemos valorar nuestro conciente actuar.

Quien reconoce sus dificultades para tener un perro, también está haciendo algo bueno por ellos. Someter a un perro a muchas horas de soledad, no dedicarle nuestras tardes para un paseo juntos, es un maltrato que se ejerce sobre las mascotas, donde prevalece injustamente nuestro egoísmo por sobre nuestro amigo.
Es necesario hacerse algunas preguntas a la hora de tomar la difícil decisión de adoptar, ya que se trata solamente de tener por tener. Lo que siempre debes plantearte, es si estás dispuesto a ofrecerle el cariño desinteresadamente, si podrás cubrir los gastos de veterianaria y alimentación, si tendrás el tiempo y las ganas necesarias para sacarlo a pasear diariamente, si te consideras una persona responsable para ocuparse de su bienestar general y si lograrás educarlo, siendo precavido ante cualquier problema que tu perro pueda ocasionar.
Responder sinceramente, ejerciendo una honesta autocrítica, logrará una mejor calidad de vida para nosotros y para nuestro perro. Pensalo.
Foto: Mis Boxer
La relación cotidiana que tenemos con nuestro perro, se traduce en respeto mutuo, compañerismo, lealtad y sobre todo, compromiso. Desde el preciso momento en que adoptamos una mascota, nuestra vida cambia. Ahora, ya no debemos preocuparnos sólo por nosotros mismos, ahora, estamos obligados a cumplir con nuestro deber de buen tenedor de perro.

Este compromiso, está relacionado con la fuerte empatía que logramos con nuestro perro, cambiando el enfoque que antes teníamos de la vida gracias a que nuestro centro de atención ahora, es nuestra mascota.
De esta misma idea parten las técnicas de la zooterapia, que busca que el paciente y el perro, consigan una mayor socialización, generando entre ambos, un nexo de comunicación emocional, incrementando la distracción y evitando las conductas de aislamiento.
Está científicamente comprobado, que los animales ayudan a vencer la depresión, la epilepsia y hasta la esquizofrenia, y que cuando la terapia sugiere continuarse con la compañía de un perro, los pacientes mejoran considerablemente y en poco tiempo, logrando avances asombrosos.
La zooterapia como complemento de los tratamientos tradicionales, ha crecido y se ha difundido mucho en los últimos años, gracias a la cantidad de reultados positivos que ha demostrado, y si bien es practicada con otros animales como caballos y delfines, el perro sigue siendo el mejor aliado del terapeuta.
Siempre que nos regalan un perro o que comparamos uno lo primero que debemos hacer es realizar una pequeña vista al veterinario, es importante que lo examine y nos de un diagnostico sobre nuestra mascota. En la visita al veterinario este se encargara de hacer una revisión general y hacer un plan de vacunas, también es importante que nos recomiende un programa de desparacitaciones para evitar que se enferme.

Respecto a las vacunas, es sabido que se lo deberá vacunar cada x cantidad de tiempo, esto es algo que el veterinario evaluara, ex importante que lo hagamos debido a que solo es inmune por medio de la leche materna un periodo de tiempo de 6 meses.
La desparacitación se realiza por lo general por medio de pastillas, de esta manera nos aseguraos de evitar que se transmitan enfermedades del perro al humano.
Luego de esta primera visita es seguro que el veterinario nos dará hora para una segunda visita en la cual lo vacunara y también se ocupara de otras cosas referentes a su salud.
Comentarios recientes
hace 1 semana 6 días
hace 3 semanas 6 días
hace 8 semanas 3 días
hace 10 semanas 6 días
hace 12 semanas 2 días
hace 14 semanas 2 días
hace 19 semanas 5 días
hace 20 semanas 3 días
hace 23 semanas 10 horas
hace 23 semanas 15 horas