La adopción responsable de animales de compañía se ha convertido en uno de los grandes ejes de trabajo para ayuntamientos, clubes deportivos, fundaciones y asociaciones protectoras en España. Cada vez son más las iniciativas que, lejos de limitarse a mostrar perros y gatos en busca de hogar, ponen el acento en la concienciación, la educación y el compromiso a largo plazo que implica convivir con un animal.
En los últimos meses se han multiplicado las ferias de adopción, las campañas solidarias y las jornadas educativas repartidas por distintos municipios, desde Collado Villalba y Rivas-Vaciamadrid hasta Molina de Segura o Alcalá de Henares. Todas comparten un mismo mensaje: adoptar no es un impulso del momento, sino una decisión meditada que debe ir acompañada de información, recursos y responsabilidad.
El fútbol como altavoz: campañas solidarias por la adopción responsable

El mundo del deporte también se ha sumado a la defensa de la adopción responsable, aprovechando su enorme capacidad de llegar a miles de personas. Un ejemplo claro es la iniciativa #ArrimaElJocico, impulsada por la primera plantilla de la UD Las Palmas en colaboración con la Asociación en Defensa de los Animales de Gran Canaria (ADA Gran Canaria), una protectora que lleva años trabajando en el rescate y la búsqueda de hogar para animales abandonados en la isla.
Dentro de esta campaña, varios jugadores del primer equipo, como Sergio Barcia, Marvin Park, Viti Rozada y Lorenzo Amatucci, se han desplazado hasta las instalaciones de la asociación para conocer de cerca el día a día del refugio. Allí han podido ver la realidad del abandono, el esfuerzo constante de los voluntarios y el proceso que sigue cada animal desde que llega hasta que encuentra una familia definitiva.
Uno de los momentos más llamativos de la acción tendrá lugar en un partido de la UD Las Palmas frente al Real Sporting de Gijón, en el Estadio Gran Canaria. Los once jugadores titulares saltarán al campo acompañados por once perros que actualmente esperan ser adoptados, un gesto simbólico con el que el club quiere hacer visible que detrás de cada cada animal hay una historia y una segunda oportunidad pendiente.
La campaña se refuerza con la instalación de un stand solidario de ADA Gran Canaria en los accesos del estadio, donde los aficionados podrán informarse sobre procesos de adopción, voluntariado, acogida temporal y donaciones. A través del hashtag #ArrimaElJocico, el club pretende extender el mensaje en redes sociales y poner en valor la labor de quienes dedican su tiempo a mejorar la vida de estos animales.
Este tipo de colaboraciones entre clubes y protectoras demuestran que el deporte puede ser un aliado potente para el cambio de mentalidad en torno a la adopción, conectando la emoción de la grada con la responsabilidad de abrir la puerta de casa a un nuevo miembro de la familia.
Ferias de adopción: Villalba Adopta como ejemplo de cita abierta a todo el municipio

En el terreno municipal, uno de los eventos que más se ha consolidado es la feria “Villalba Adopta”, en Collado Villalba. La localidad madrileña celebra ya su cuarta edición de esta cita, organizada por la Concejalía de Sanidad, con una meta muy clara: fomentar la adopción responsable de animales y recordar el compromiso que supone tener una mascota dentro del hogar.
La feria se desarrolla en la Carpa de Malvaloca en horario continuo, de 11.00 a 20.00 horas, y vuelve a reunir a asociaciones protectoras, profesionales del sector y comercios locales vinculados al mundo animal. Bajo el lema “Adopta con corazón, cuida con responsabilidad”, la jornada se ha convertido en un escaparate donde vecinos y visitantes pueden conocer a los animales en adopción, pero también recibir información rigurosa sobre lo que implica hacerse cargo de ellos.
El programa incluye actividades lúdicas, charlas informativas y talleres dirigidos a todas las edades, centrados en la tenencia responsable. Uno de los puntos que más público atrae es la exhibición canina de la Policía Local de Collado Villalba, donde se muestra el trabajo de las unidades caninas en diferentes tareas de seguridad y servicio público. Esta demostración sirve también para explicar cómo se seleccionan, entrenan y cuidan los perros que trabajan junto a los agentes.
Durante la presentación de la feria, la alcaldesa, Mariola Vargas, ha remarcado que el objetivo principal es promover el buen trato y la adopción responsable, destacando que los animales domésticos “son una parte muy importante de las familias” y que adoptar “cambia dos vidas: la suya y la tuya”. En la misma línea, la concejala de Sanidad, África Sánchez, ha insistido en que la feria quiere dar a conocer la labor de las protectoras locales y facilitar que los animales que esperan hogar encuentren una familia adecuada.
Las familias interesadas en adoptar pueden iniciar el proceso de adopción durante la feria, haciéndose cargo de alguno de los perros -y, en algunos casos, gatos- presentes en el recinto. Antes de formalizar cualquier trámite, los asistentes reciben información detallada sobre el esfuerzo económico, el tiempo y la dedicación diaria que supone incorporar un animal a la familia, con el fin de evitar decisiones precipitadas y garantizar que cada adopción sea realmente responsable.
Además del enfoque social, el Ayuntamiento subraya que este tipo de eventos sirven también para apoyar al comercio local relacionado con los animales de compañía, ya que numerosos establecimientos de la zona participan como expositores o patrocinadores. Junto a ello, se recalca la importancia de impulsar políticas públicas que favorezcan la convivencia entre personas con y sin animales, recordando obligaciones como el registro de perros y gatos en el censo municipal.
Rivas-Vaciamadrid y Molina de Segura: ferias abiertas, pasarelas de adopción y puntos de voluntariado

Otras localidades han seguido un camino similar, diseñando jornadas de puertas abiertas y ferias de adopción donde las protectoras muestran a los animales que buscan familia y, a la vez, explican con calma el proceso a quienes se acercan con dudas.
En Rivas-Vaciamadrid, la protectora Rivanimal organiza una completa jornada de adopción canina y felina en el CIPAR Mary Tealby, en la avenida de la Técnica, 12. El encuentro, fijado en horario de 11:00 a 14:00, permite que los vecinos conozcan directamente a los perros y gatos acogidos por la entidad y se informen de los trámites necesarios para adoptar, desde las entrevistas previas y los cuestionarios hasta los seguimientos que se realizan después de la adopción.
El equipo de la protectora aprovecha la cita para explicar las responsabilidades legales y de bienestar que conlleva convivir con un animal, aclarando aspectos como la identificación mediante microchip, las visitas veterinarias periódicas, la educación básica o las necesidades de ejercicio y socialización. Paralelamente, se instala un para quienes, aunque no puedan adoptar, quieran colaborar dedicando parte de su tiempo al cuidado de los animales del centro.
La jornada incluye también un mercadillo solidario con artículos cuya recaudación se destina al mantenimiento del refugio, cubriendo gastos de alimentación, productos de higiene, tratamientos veterinarios y mejoras en las instalaciones. Días después, la asociación repite formato en el mercadillo municipal de la localidad, llevando su mensaje a otro punto del municipio para seguir promoviendo la adopción de perros y gatos y dando a conocer el trabajo diario con animales abandonados.
En Molina de Segura, la Fundación Centauro Quirón impulsa otra feria de adopciones en la avenida Río Mandeo, planteada como un gran espacio abierto a familias, vecinos y curiosos. La jornada pretende acercar la realidad del abandono y remarcar por qué la adopción responsable es una herramienta clave para ofrecer un hogar definitivo a perros y gatos que ya han pasado por experiencias complicadas.
El programa de esta cita incluye talleres de educación e interacción canina, charlas y actividades didácticas para todos los públicos, así como talleres de manualidades para los más pequeños, mercadillo y kiosko solidario. Además de mostrar a los animales que esperan familia, se invita a otras protectoras a instalar sus stands para intercambiar información, compartir experiencias y resolver dudas.
Como explica la trabajadora social Alba Jiménez Domínguez, el objetivo no es únicamente que salgan adopciones ese día, sino generar un espacio de concienciación sobre la situación de muchos animales que han sido abandonados o necesitan una nueva oportunidad. La feria se presenta así como un punto de encuentro para aprender, implicarse y apoyar a las asociaciones más allá de la adopción directa, ya sea mediante voluntariado, casas de acogida o ayuda económica.
La escuela como semillero de respeto: jornadas educativas en colegios
La educación temprana es otro de los pilares para consolidar una cultura de adopción responsable. En Alcalá de Henares, por ejemplo, se celebran las III Jornadas de Tenencia Responsable de Animales de Compañía y Fomento de la Adopción en Centros Educativos, una iniciativa conjunta de las Concejalías de Medio Ambiente y Educación junto con la asociación Con Alma, adjudicataria del Servicio Municipal de Protección Animal.
En el colegio Ernest Hemingway, alumnado de 4.º de Educación Primaria ha participado en una de estas sesiones, en la que se trabaja la empatía, el respeto y el cuidado responsable hacia los animales. A través de dinámicas adaptadas a su edad, testimonios y relatos reales, los niños reflexionan sobre qué significa ser un buen cuidador, cómo sienten los animales y por qué adoptar implica un compromiso de largo recorrido.
El concejal de Medio Ambiente, Vicente Pérez, destaca que se trata de una experiencia pedagógica cercana y participativa que busca mostrar a los escolares que el bienestar animal forma parte de una convivencia más amplia, en la que cada persona puede aportar su granito de arena. La concejala de Educación, Lola López, refuerza la idea de que trabajar estos valores desde edades tempranas ayuda a prevenir el abandono y las conductas de maltrato en el futuro.
Las jornadas se celebran cada martes entre febrero y mayo en los centros que lo solicitan, lo que facilita que el mensaje llegue a más colegios sin necesidad de que el alumnado se desplace. Los centros interesados pueden contactar con la Concejalía de Medio Ambiente -Servicios Veterinarios- para inscribirse y recibir esta formación en su propio colegio, consolidando así una red de centros educativos implicados en la adopción responsable y la protección animal.
Este enfoque escolar se complementa con las actividades familiares de las ferias y campañas municipales, creando un circuito en el que niños y adultos reciben el mismo mensaje desde distintos ámbitos: adoptar es una opción solidaria, pero solo tiene sentido si se asume con información, estabilidad y respeto.
Prepararse antes de adoptar: la mirada de los profesionales de la educación canina
La reflexión sobre la adopción responsable no se queda solo en eventos y jornadas; también llega a los medios de comunicación de la mano de educadores caninos y especialistas en comportamiento. En espacios como el programa radiofónico “Café con Patas”, se pone el foco en la importancia de pensar muy bien la decisión de adoptar antes de llevar un perro a casa.
Profesionales como Jorge Hernández Segurola, responsable del Centro Canino Amarok, explican que una parte nada desdeñable de las adopciones que acaban en devolución tiene su origen en decisiones impulsivas: una foto que enternece en redes, una historia triste o la idea de que el perro “se lo merece todo” tras haber sido abandonado. Sin embargo, muchas familias no valoran si disponen de tiempo, recursos y conocimientos para hacerse cargo del animal a largo plazo.
Hernández insiste en que la llegada de un perro debería afrontarse con una planificación similar a la que muchas personas realizan antes de tener un hijo: informarse, anticipar la rutina diaria y preparar el entorno. También advierte de un error frecuente: creer que la mejor forma de compensar al animal recién adoptado es saturarlo con estímulos, visitas y actividad constante. Para muchos perros, sobre todo aquellos que vienen de refugios o perreras, lo que más necesitan al principio es calma, rutina y previsibilidad.
Los primeros meses -aproximadamente los tres iniciales- son un periodo de adaptación fisiológica y conductual en el que es posible que el perro aún no muestre todo su carácter real. Por eso, contar con el apoyo de un profesional desde el inicio puede evitar que pequeños problemas se transformen en conflictos graves de convivencia. Esta visión entronca directamente con el mensaje que lanzan protectoras y ayuntamientos: adoptar con información es la mejor forma de asegurar que el animal no vuelva a pasar por una segunda ruptura.
Otros educadores recuerdan además la importancia de elegir bien el tipo de perro según el estilo de vida de cada familia. Razas o líneas de trabajo con alta energía y motivación -las llamadas high drive– pueden resultar muy difíciles de gestionar en pisos pequeños o en hogares con poco tiempo para ejercicio y estimulación mental. Informarse antes de tomar la decisión es, de nuevo, una pieza clave para que la adopción sea realmente responsable.
El panorama que dibujan todas estas iniciativas es el de una sociedad que, poco a poco, va entendiendo que la adopción responsable no se limita a firmar un contrato o llevarse un animal a casa. Las campañas de clubes deportivos, las ferias municipales, las jornadas en colegios y la voz de los profesionales de la educación canina convergen en la misma idea: ofrecer a perros y gatos una segunda oportunidad pasa por pensar a largo plazo, asumir obligaciones concretas y tratar a los animales como lo que son, seres vivos que dependen por completo de la implicación de sus cuidadores.
