Cachorros dachshund: guía completa del perro salchicha

  • El dachshund es un perro cazador de cuerpo alargado, tres tipos de pelo y varios tamaños (estándar, mini y Kaninchen), con gran variedad de colores.
  • Su carácter es valiente, cariñoso y algo terco, con fuerte vínculo familiar, tendencia a ladrar y posible ansiedad por separación si pasa muchas horas solo.
  • La espalda es su punto débil: controlar peso, evitar saltos y escaleras y ofrecer ejercicio moderado y constante es clave para prevenir lesiones.
  • Una cría responsable, buena socialización y cuidados adecuados de alimentación, higiene y salud permiten que viva entre 12 y 16 años en buenas condiciones.

cachorros dachshund

Los cachorros de dachshund, teckel o perro salchicha se han ganado un hueco en muchísimos hogares por su cuerpo alargado, sus patitas cortas y ese carácter valiente que no encaja nada con su tamaño. Si estás pensando en convivir con uno o simplemente quieres saberlo todo sobre esta raza, aquí vas a encontrar una guía muy completa, contada en un lenguaje cercano, para conocerlos a fondo desde que son bebés hasta que se convierten en veteranos de la casa.

En las próximas líneas descubrirás cómo son físicamente, qué carácter tienen, cómo elegir un buen cachorro, sus cuidados diarios y los problemas de salud más habituales. También verás consejos muy prácticos sobre alimentación, ejercicio, educación y convivencia, tanto si vives en un piso pequeño como si tienes jardín. La idea es que, cuando termines de leer, tengas una visión realista y detallada de lo que implica compartir tu vida con un dachshund.

Origen y historia del dachshund

El dachshund es una raza originaria de Alemania desarrollada para la caza bajo tierra, sobre todo de tejones, zorros, conejos y otros animales de madriguera. Su nombre en alemán significa literalmente “perro tejón”, y no es casualidad: su cuerpo alargado y sus extremidades cortas están diseñados para meterse en túneles y galerías sin problema.

Los antepasados del perro salchicha se consolidaron entre los siglos XVII y XIX, cruzando perros de caza de gran olfato con perros de patas cortas, hasta conseguir ese formato tan peculiar que hoy todos reconocemos. En 1888 se fundó el primer club de la raza en Alemania y se redactó el estándar oficial, aunque ya se habían visto ejemplares en exposiciones del Reino Unido años antes.

A nivel internacional, el dachshund está tan definido que la Federación Cinológica Internacional (FCI) le dedica su propio grupo, el grupo 4, dividido en nada menos que nueve variantes según tipo de pelo (corto, largo y duro) y tamaño (estándar, miniatura y Kaninchen). Otras organizaciones como el AKC, KC o ANKC también lo reconocen con un estándar muy similar.

Su popularidad explotó en parte porque muchas casas reales europeas, incluida la reina Victoria de Inglaterra, se enamoraron de la raza. Durante años ha sido un símbolo claro de Alemania; tanto, que los caricaturistas políticos solían recurrir a su silueta para representar al país, y en las guerras mundiales su fama se vio afectada en países como Estados Unidos, donde se llegó a llamar a los dachshund “liberty hounds” para evitar la referencia germana.

El teckel también ha estado muy presente en la cultura popular: fue la mascota oficial de los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 (Waldi), ha protagonizado cuentos infantiles, canciones y aparece con frecuencia en películas y dibujos animados, como Buddy en “The Secret Life of Pets”. A día de hoy sigue siendo una de las razas más queridas y reconocidas del mundo; incluso existe un día del perro salchicha dedicado a la raza.

cachorros de perro salchicha

Características físicas y tipos de dachshund

El dachshund destaca por una fisonomía muy particular: cuerpo largo, pecho profundo, patas cortas y orejas caídas. A pesar de su tamaño compacto, es un perro musculoso, sólido y con bastante potencia en sus extremidades delanteras, preparadas para cavar.

En cuanto al tamaño, la raza se divide en varias categorías que se diferencian por peso o perímetro torácico, según el estándar que sigamos. A grandes rasgos, hay tres formatos principales de dachshund:

  • Estándar: en muchos estándares se sitúa entre 9 y 15 kg, con perímetro torácico superior a 35 cm y una altura que suele rondar los 20-23 cm a la cruz, aunque no siempre se fija una altura exacta.
  • Miniatura: suele pesar de 5 a 9 kg y su contorno torácico está entre 30 y 35 cm. La altura aproximada suele moverse en torno a los 12,7-15 cm.
  • Kaninchen o “para la caza del conejo”: los más pequeños, con un peso aproximado entre 3 y 5 kg y un perímetro torácico por debajo de 30 cm.

Al margen del tamaño, el cuerpo sigue el mismo esquema: lomo alargado, cola que prolonga la línea de la espalda, hocico estirado y uñas fuertes. Es precisamente esa longitud de tronco la que exige tanto cuidado con su peso y con los saltos, porque la espalda es un punto delicado.

Tipos de pelo y colores del dachshund

Una de las cosas más llamativas de esta raza es que combina tres variedades de pelaje con los distintos tamaños, dando como resultado muchas combinaciones posibles. Los tipos de pelo son:

  • Pelo corto (liso): manto pegado al cuerpo, muy denso, brillante y uniforme, sin zonas calvas. La cola conserva pelo fino y abundante.
  • Pelo largo: capa superior lisa y brillante, algo más larga en cuello, pecho, parte inferior del cuerpo y parte posterior de las patas, donde forma plumas. En la cola el pelo más largo crea una especie de bandera.
  • Pelo duro (de alambre): sobre todo el cuerpo tiene un pelo áspero, muy pegado y espeso, mezclado con subcapa. En el hocico se forma una barba marcada, y las cejas son tupidas. En las orejas el pelo es más corto y liso.

En cuanto a los colores, el estándar admite tres grandes grupos cromáticos con algunas variaciones:

  • Unicolores: rojo, rojo-amarillo o amarillo, con o sin ligeras salpicaduras negras. Se toleran pequeñas manchas blancas, aunque no son deseables. La trufa y las uñas suelen ser negras o marrón rojizo.
  • Bicolores: base negra intensa o marrón (chocolate), con marcas fuego de tono rojo óxido o amarillento en zonas concretas: encima de los ojos, laterales del hocico, labio inferior, borde interior de orejas, pecho, parte interna y posterior de las patas, pies y parte inferior de la cola. Las uñas y la trufa siguen el color de fondo.
  • Manchados y atigrados: los llamados arlequines presentan un color base oscuro (negro, rojo o gris) con parches grises o beige irregulares; es importante que no domine ni el tono claro ni el oscuro. El atigrado muestra franjas más oscuras sobre fondo rojo o amarillo.

Además de estos colores estándar, en el mundo real aparecen combinaciones y matices muy variados según la línea de cría, desde tonos chocolate intensos hasta grises casi plateados en algunas líneas de pelo duro.

Temperamento y comportamiento del dachshund

A pesar de su tamaño, el dachshund tiene una personalidad grande, intensa y muy marcada. Suele describirse como un perro valiente, decidido, alerta y algo cabezota. No es raro escuchar que son “perros grandes metidos en cuerpos pequeños”.

Bien socializados, son muy afectuosos con su familia, juguetones y bastante divertidos. Se encariñan mucho con sus personas de referencia y, cuando se les da una buena educación, pueden ser compañeros excelentes tanto para adultos como para niños responsables que respeten su espacio.

Por su origen cazador, son muy curiosos, exploradores y con un olfato fuera de serie. Esto significa que, en la calle, pueden seguir rastros con bastante insistencia, y en casa pueden mostrarse algo territoriales, avisando con su ladrido de cualquier ruido o presencia extraña.

Mucha gente dice que los teckel son “imposibles de educar” por su supuesta testarudez, pero esa fama suele deberse más a que se les consienten demasiados caprichos desde cachorros. Si se les pone límites claros desde el primer día y se trabaja con refuerzo positivo, aprenden muy rápido y se convierten en perros obedientes dentro de lo que cabe en un perro con criterio propio.

Con otros perros y animales del hogar, un dachshund bien socializado suele llevarse razonablemente bien, aunque puede intentar mandar más de la cuenta o ser un poco posesivo con recursos como la cama o los juguetes. En cualquier caso, un buen trabajo de socialización temprana marca muchísima diferencia en este aspecto.

Pros y contras de tener un dachshund (especialmente miniatura)

Si te planteas adoptar un dachshund, sobre todo en versión mini, conviene valorar las ventajas y los retos que conlleva convivir con ellos. No es una raza para todo el mundo, pero cuando encaja, encaja de maravilla.

Entre los puntos positivos, los más destacados son:

  • Carácter encantador: son graciosos, llenos de vida, fieles y suelen tener un toque payaso que alegra la casa.
  • Vínculo fuerte con sus humanos: les gusta estar cerca, seguirte por casa y sentirse parte de la familia.
  • Tamaño cómodo: se adaptan muy bien a pisos y espacios pequeños, y viajar con ellos resulta sencillo.
  • Buenos perros de aviso: no se les escapa nada; son muy vigilantes y avisarán en cuanto alguien se acerque a la puerta.
  • Gran variedad de looks: con tantos tipos de pelo y colores, es difícil encontrar dos exactamente iguales.
  • Longevidad notable: con buenos cuidados pueden vivir entre 12 y 16 años, a veces incluso más.

Por el lado menos cómodo, hay que tener en cuenta varios inconvenientes típicos de la raza:

  • Cierta terquedad: piensan por sí mismos, lo que obliga a ser constantes y pacientes en la educación.
  • Tienden a ladrar bastante: anuncian ruidos, vecinos, ascensores, pasos en el rellano… y esto en un piso puede ser un reto.
  • Riesgo de problemas de espalda: por su estructura alargada, están predispuestos a hernias discales y lesiones vertebrales.
  • Ansiedad por separación: muchos lo pasan mal si se quedan solos demasiadas horas cada día.
  • Pueden ser territoriales: si no se trabaja desde pequeños, pueden mostrarse recelosos con extraños o dominantes con otros perros.
  • Necesitan ejercicio y estimulación mental: no vale con tenerlos en casa todo el día sin paseos ni juegos.
  • Higiene en casa algo más lenta de consolidar: algunos dachshunds tardan un poco más en aprender a hacer sus necesidades donde toca.

En resumen, son perros ideales para personas cariñosas pero firmes, con tiempo para dedicarles atención, juego y educación, y que puedan adaptarse a sus particularidades físicas (especialmente el tema de la espalda).

Elección y cría responsable de cachorros dachshund

La elección del criador es clave cuando hablamos de cachorros dachshund, porque una buena selección de reproductores reduce mucho el riesgo de problemas genéticos y de carácter. Lo ideal es buscar profesionales con años de experiencia, referencias y que trabajen con líneas sanas y equilibradas.

Un criador serio suele criar por vocación, aplicar una cría ética y respetar los ciclos naturales de sus hembras, evitando camadas continuas y ofreciendo a los cachorros un entorno familiar donde puedan socializar desde pequeños con personas, otros perros y ruidos cotidianos.

En el momento de la entrega, lo normal es que el cachorro se entregue con unos dos meses y medio de edad, correctamente vacunado, desparasitado por dentro y por fuera, con cartilla o pasaporte, certificado veterinario de salud y una garantía frente a enfermedades víricas y problemas congénito-genéticos.

Muchos criadores especializados en teckel ofrecen transporte propio a cualquier punto de España, en vehículos acondicionados para animales y con conductor experimentado, para que el viaje sea lo menos estresante posible. En estos casos, los precios varían según el sexo, la calidad morfológica (si se orienta a exposición o compañía), el tipo de pelo y el color.

También es habitual que atiendan las consultas por teléfono o WhatsApp, enviando fotos y vídeos actualizados de los peques para que puedas ver su evolución antes de decidirte. Un buen profesional no tiene inconveniente en resolver todas tus dudas, hablar de la genética de los padres, enseñar pruebas de salud y explicarte qué esperar del cachorro en cuanto a tamaño, carácter y cuidados.

Cuidados básicos del cachorro de perro salchicha

Los cachorros dachshund tienen un estómago pequeño pero un apetito considerable, así que conviene repartir sus comidas en varias tomas diarias. Durante las primeras semanas en casa, suele recomendarse dar entre 4 y 6 raciones pequeñas a lo largo del día, usando un pienso específico para cachorros de raza pequeña o mediana-alargada.

Es importante que el alimento para cachorros incluya proteínas de calidad, un aporte adecuado de grasas y nutrientes como el DHA, que favorece el desarrollo del cerebro y de la visión. Además, una combinación equilibrada de vitaminas, minerales y antioxidantes ayuda a reforzar un sistema inmune todavía inmaduro.

En la parte de higiene, un cachorro de teckel necesita baños suaves aproximadamente una vez al mes, salvo que se ensucie de forma evidente. Es vital usar un champú específico para perros, secarlo bien y revisar orejas y ojos al menos semanalmente para detectar signos de irritación o infección.

A nivel de comportamiento, la etapa de cachorro es el momento perfecto para acostumbrarlo a ser manipulado, cepillado, revisado por el veterinario y a distintos entornos. También conviene comenzar cuanto antes con la educación básica (venir a la llamada, aprender a hacer sus necesidades fuera, morder juguetes adecuados y no manos o muebles).

Un punto muy importante desde pequeño es cuidar su espalda: evitar escaleras, saltos desde el sofá o la cama y juegos bruscos en superficies resbaladizas. Aunque de cachorro parezca que “aguanta todo”, la estructura vertebral se está formando y conviene protegerla desde el principio.

Alimentación del dachshund en edad adulta

El perro salchicha tiene fama de tragón, y con razón. Su apetito, unido a su facilidad para ganar peso, hace que la alimentación sea un aspecto crítico para su salud. Lo ideal es utilizar un pienso de alta calidad adaptado a razas pequeñas, que le aporte las proteínas, grasas y micronutrientes necesarios sin pasarse de calorías.

De forma orientativa, un dachshund adulto puede necesitar alrededor de 600 calorías diarias, aunque esta cifra varía según su nivel de actividad, edad y metabolismo. Si el perro es muy enérgico y hace ejercicio intenso, se puede subir a unas 900 calorías; en cambio, en perros mayores o sedentarios puede ser mejor bajar a unas 470 calorías al día.

Por este motivo, además de ajustar la ración, es clave que el perro tenga siempre agua limpia y fresca a su alcance, que no se abuse de los premios calóricos y que se reparta la comida en dos o tres tomas diarias, evitando dejarle el cuenco lleno todo el día; y si tiene sobrepeso, consulta nuestras recetas para perros obesos.

Como curiosidad, muchos dachshunds disfrutan de pequeñas porciones de zanahoria, manzana o pepino como premio ligero, siempre en cantidades moderadas y sin sustituir al alimento completo. Estos snacks vegetales les ayudan a matar el gusanillo sin disparar las calorías.

Ejercicio, juego y estimulación mental

Aunque su físico pueda engañar, el dachshund es un perro activo que necesita moverse todos los días. No hablamos de maratones, pero sí de varios paseos y ratos de juego que mantengan su musculatura fuerte (sobre todo la de la espalda) y su mente ocupada.

Una guía sencilla es ofrecerle al menos media hora de ejercicio diario repartido en dos o tres paseos, combinando momentos de olfateo tranquilo con pequeñas sesiones de juego. Es vital que aprenda a acudir cuando se le llama antes de soltarlo, ya que su instinto de caza puede empujarlo a seguir rastros de conejos, pájaros o gatos sin mirar atrás.

Si tienes jardín, revisa bien el perímetro porque son auténticos artistas del escape por debajo de las vallas. Les encanta excavar, así que es mejor asumirlo y dirigir ese comportamiento hacia zonas seguras o juegos controlados, en lugar de intentar suprimirlo por completo.

En casa puedes ofrecerle juguetes interactivos, alfombras olfativas o sesiones cortas de obediencia y trucos. Estas actividades no solo lo cansan mentalmente, sino que refuerzan el vínculo y reducen la probabilidad de que se aburra y se dedique a ladrar o destrozar cosas.

Lo que sí conviene evitar al máximo son los juegos que implican saltar desde altura o mantenerse erguido sobre las dos patas traseras. Tirar un juguete para que lo persiga y lo traiga, hacer búsquedas de premios o practicar pequeños circuitos de agilidad adaptados a su tamaño son opciones mucho más seguras.

Salud del dachshund: espalda, orejas y otros puntos clave

En general, el dachshund es un perro robusto y con buena esperanza de vida, siempre que se cuide su peso, se eviten esfuerzos inadecuados y reciba una atención veterinaria correcta. No obstante, hay ciertos problemas que se ven con más frecuencia en esta raza que en otras.

El más conocido es la enfermedad del disco intervertebral (IVDD) y otras lesiones de columna, derivadas de su estructura alargada. Un salto mal calculado desde el sofá, subir y bajar escaleras con frecuencia o ganar unos kilos de más pueden desencadenar episodios dolorosos e incluso parálisis parcial.

Por eso, además de controlar la alimentación y el ejercicio, conviene tomar medidas como poner rampas para subir al sofá o a la cama, limitar las escaleras y evitar que suba y baje muebles por su cuenta. Muchos de estos problemas tienen también un componente hereditario, de ahí la importancia de una buena selección de reproductores por parte del criador.

Otro aspecto a vigilar son sus orejas caídas. Como en otras razas de oreja larga, la ventilación del oído es peor y se favorece la aparición de otitis. Es importante revisar el interior de las orejas con regularidad, limpiarlas cuando sea necesario con productos específicos y secarlas bien después del baño.

En cuanto a la salud general, un dachshund bien cuidado suele ser poco propenso a enfermedades graves fuera de los problemas típicos de la raza. Eso sí, como cualquier perro, necesita revisiones veterinarias periódicas, vacunación al día, desparasitaciones internas y externas y un seguimiento especial a partir de la vejez para detectar artritis, problemas renales, cardíacos o metabólicos.

Aseo y mantenimiento del pelaje según el tipo de teckel

El mantenimiento del manto en el perro salchicha depende en gran parte del tipo de pelo que tenga: corto, largo o duro. En los de pelo liso, el cuidado es muy sencillo y de bajo mantenimiento; en los de pelo largo y duro, hay que dedicar algo más de tiempo.

En el dachshund de pelo corto, basta con un masaje semanal con un guante de goma o un cepillo suave para retirar el pelo muerto y repartir los aceites naturales de la piel. Los baños pueden hacerse una vez al mes, siempre con productos específicos y secando bien después.

Los teckel de pelo largo necesitan cepillado frecuente, idealmente a diario o al menos varias veces por semana, para evitar nudos y enredos, sobre todo en orejas, pecho, axilas y parte posterior de las patas. Este cepillado mantiene el pelaje fuerte, brillante y estimula la circulación de la piel.

En el caso del pelo duro, se recomienda combinación de cepillado regular y, en algunos casos, técnicas de stripping (arrancado de pelo muerto) realizadas por un profesional, para mantener la textura áspera característica. Aparte de esto, el baño también se limita a una vez al mes o cuando se ensucie mucho.

La higiene general incluye cortar uñas cuando sea necesario, revisar almohadillas, limpiar ojos y cuidar la higiene dental. El alimento seco ayuda a reducir algo el sarro, pero suele ser recomendable introducir cepillado de dientes o snacks dentales específicos para mantener la boca sana durante más años.

Dachshund en casa: convivencia, niños y otros animales

En el hogar, el perro salchicha suele ser un excelente perro de compañía, muy apegado a sus humanos y bastante casero. Su tamaño lo hace perfecto para vivir en pisos o viviendas pequeñas, siempre que se le proporcione el ejercicio mínimo diario.

Con respecto a los niños, es un perro que puede convivir bien con ellos, pero no destaca por una paciencia infinita con las caricias bruscas o los juegos pesados. Necesita que los peques de la casa aprendan a respetar su espacio y a no cogerlo en brazos de cualquier manera, sobre todo por su espalda.

En cuanto a otros perros y mascotas, todo dependerá del individuo y de la socialización temprana, pero muchos dachshunds pueden compartir casa con otros animales sin mayores problemas. No obstante, se recomienda supervisar las primeras interacciones, especialmente con animales pequeños como conejos o roedores, por su instinto cazador.

Lo que conviene tener muy presente es que, por su fuerte vínculo con la familia, pueden desarrollar ansiedad por separación si pasan largas horas diarios solos. En esos casos, es útil combinar enriquecimiento ambiental (juguetes, mordedores, pistas de olor) con una buena rutina de paseos antes y después de las ausencias.

A la hora de cuidarlo en el día a día, mantener su peso a raya, respetar los descansos, revisar su espalda y dedicarle tiempo de calidad (juego, mimos, entrenamiento) son las claves para disfrutar de un teckel equilibrado, sano y feliz durante muchos años.

A lo largo de toda su vida, el dachshund combina como pocos un carácter alegre y algo testarudo, una gran fidelidad a su familia y unas necesidades físicas muy particulares que exigen cierta responsabilidad por parte del tutor. Entender su historia de perro cazador, cuidar su alimentación y su peso, proteger su espalda, trabajar su mente y ofrecerle una educación coherente convierte a estos “perros salchicha” en compañeros excepcionales, capaces de llenar de vida y de anécdotas cualquier hogar donde se les quiera y respete como se merecen.

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