Cachorros de bulldog: guía completa para elegir, cuidar y disfrutar de tu nuevo compañero

  • Los cachorros de bulldog (inglés y francés) son perros fuertes, cariñosos y muy familiares, ideales para convivir en pisos y casas.
  • Es clave comprar a criadores serios que entreguen al cachorro con vacunas, microchip, pasaporte y garantías sanitarias por escrito.
  • La socialización temprana, los paseos controlados y el uso adecuado de arnés y correa marcan su carácter adulto.
  • Hay múltiples variedades de color en bulldog francés e inglés, incluyendo colores estándar y exóticos muy demandados.

cachorros de bulldog

Si estás pensando en sumar un nuevo peludo a la casa, los cachorros de bulldog suelen ser de los primeros en la lista: cara de pocos amigos, pero carácter dulce, tamaño manejable y una capacidad enorme para hacerse con el sofá y con tu corazón. Antes de lanzarte a por uno, viene genial conocer bien cómo es el bulldog, qué cuidados necesitan y qué debes exigir a quien te lo vende.

En las mejores webs y anuncios de criadores de bulldog se repiten una serie de ideas clave: la importancia de la salud, las garantías, la socialización y la elección responsable. A partir de toda esa información, y completándola con conocimientos prácticos, aquí tienes una guía muy completa para entender qué puedes esperar de un cachorro de bulldog, tanto inglés como francés, y cómo elegirlo con cabeza.

Cachorros de bulldog disponibles: razas y tipos que suelen ofrecer los criadores

Cuando consultas anuncios especializados, lo habitual es que no solo aparezcan cachorros de bulldog inglés y bulldog francés, sino también otras razas muy populares. Muchos centros caninos trabajan con varias razas a la vez, lo que puede ayudarte a comparar y decidir cuál encaja mejor con tu estilo de vida.

Entre las razas que suelen ofrecer junto al bulldog se encuentran perros tan conocidos como el Labrador Retriever y el Golden Retriever, dos clásicos familiares, equilibrados y muy recomendados para casas con niños y personas activas que disfrutan de los paseos largos y las excursiones.

También es frecuente encontrar perros de trabajo y de alta energía, como el Pastor Alemán y el Border Collie. Aunque se anuncian junto a los bulldog, su nivel de actividad, necesidades de ejercicio y estimulación mental son mucho más altos, por lo que no tienen nada que ver con el carácter más tranquilo del bulldog.

Entre las razas pequeñas y de compañía suelen aparecer opciones como Caniche (Poodle) en diferentes tamaños, Shih Tzu, Chihuahua, Bichón Maltés, Yorkshire Terrier y otros perros de talla reducida pensados para pisos pequeños o personas que prefieren llevar a su perro a todas partes.

En la lista también son habituales razas medianas muy queridas como Cocker Spaniel, Beagle o Husky Siberiano. Cada una con su carácter: el Cocker, cariñoso y sensible; el Beagle, curioso e incansable; el Husky, espectacular y atlético. Frente a ellos, el bulldog se coloca como una opción más calmada y hogareña.

cachorros de bulldog jugando

Dónde se pueden conseguir cachorros de bulldog y cómo se entregan

Muchos anuncios especifican claramente el área de entrega. En el caso de algunos centros caninos ubicados en España, se indica que los cachorros de bulldog se pueden entregar en toda la Comunidad de Madrid. Esto incluye municipios con mucha población donde hay gran demanda, como Madrid capital, Móstoles, Alcalá de Henares, Fuenlabrada, Leganés, Getafe, Alcorcón, Torrejón de Ardoz, Parla o Alcobendas, entre otros.

Además, es cada vez más frecuente que se ofrezca envío de cachorros a cualquier punto de España. En algunos casos se realiza con chófer particular y vehículo climatizado especialmente preparado para el transporte de animales, con el fin de que el viaje sea lo menos estresante posible y el cachorro llegue en buenas condiciones.

Los criadores que cuidan su reputación suelen detallar que el transporte es un servicio contratado por el comprador, dejando claro quién asume el coste y la responsabilidad del trayecto. Es importante que preguntes siempre por las condiciones del viaje, tiempos, paradas y forma de asegurar el bienestar del cachorro.

En los anuncios más serios se especifica también un número de microchip concreto, por ejemplo 900102880461023 o 99000008978798798798. Esta información es clave, porque el chip identifica al cachorro de manera única y permite comprobar su procedencia y datos veterinarios.

Muchos criadores indican que atienden únicamente por teléfono o WhatsApp, desde donde envían fotos y vídeos actualizados de los cachorros. Aunque esto es muy cómodo, conviene que siempre pidas documentación por escrito, datos del criador y, si puedes, visites el lugar donde se crían los perros.

bulldog cachorro descansando

Cómo se entregan los cachorros: vacunas, microchip y garantías

Un punto en el que la mayoría de buenos anuncios coincide es en detallar cómo se entrega el perro. Un criador responsable dará a su cliente un cachorro de bulldog vacunado, desparasitado y revisado de forma exhaustiva por un veterinario antes de que llegue a su nuevo hogar.

Lo mínimo que deberías exigir es que el cachorro se entregue con vacunas y desparasitaciones al día según su edad, y que esto conste reflejado en la cartilla veterinaria o en el pasaporte oficial. Ten en cuenta que un cachorro no puede salir a la calle con total seguridad hasta que termine su protocolo de vacunación.

Otro aspecto imprescindible es que el cachorro tenga ya microchip y pasaporte oficial emitido por un veterinario colegiado. El microchip es obligatorio por ley en España y permite vincular al perro con su propietario, así como localizar al responsable en caso de pérdida o robo.

Los criadores serios también suelen ofrecer garantías por escrito frente a enfermedades víricas, genéticas y congénitas. La duración y el detalle de estas garantías puede variar entre unos y otros, pero como mínimo deberían cubrir un periodo razonable tras la entrega para que puedas detectar problemas de salud importantes.

Lo habitual es que, en los contratos, se indique de manera expresa que puede haber errores en el anuncio y que este no es vinculante ni contractual. Es decir, lo que realmente tiene validez es el contrato firmado entre las partes, donde se recogen las garantías, el precio total y las condiciones de venta.

Precio de los cachorros de bulldog y concepto de reserva

Algo que genera muchas dudas es el tema del precio. En numerosos anuncios se aclara que el importe que aparece publicado corresponde únicamente a la reserva del cachorro, no al precio final del perro. Cada cachorro tiene su valor en función de distintos factores.

Entre las variables que influyen en el precio final están el sexo del cachorro, el color del pelaje, la calidad morfológica (si se ajusta más o menos al estándar oficial de la raza), la línea de sangre de los progenitores, el prestigio del criador y si los padres tienen pruebas de salud realizadas.

Es frecuente que se especifique que los precios varían según camada, pelaje y sexo. Si te interesa un cachorro concreto, lo mejor es hablar directamente con el criador para que te detalle el coste total, la cantidad necesaria para la reserva y lo que incluye exactamente el precio (vacunas, microchip, transporte, etc.).

Conviene recordar que un precio muy por debajo de la media suele ser sospechoso. Mantener una cría responsable de bulldogs (sobre todo en razas braquicéfalas con posibles problemas respiratorios) implica costes veterinarios, controles sanitarios y una alimentación de calidad, por lo que no es lógico encontrar cachorros “regalados”.

En muchos anuncios se incluye también una llamada a la acción muy directa: “Compra en confianza”, “llámanos o escríbenos por WhatsApp sin compromiso”. Esto está bien como punto de partida, pero tu confianza debe basarse en la transparencia del vendedor, la documentación aportada y el estado físico y emocional de los cachorros.

cachorro de bulldog inglés

Aspecto físico del bulldog inglés: un perro compacto y poderoso

Su cabeza es realmente llamativa: cráneo grande, orejas pequeñas y caídas, y un hocico corto donde luce una arruga de piel muy característica situada entre los ojos y la trufa. Esa combinación de pliegues faciales y expresión seria es parte de su encanto.

Los ojos del bulldog inglés suelen ser oscuros, redondeados y bien separados. Permanecen bastante abiertos, aunque buena parte del rostro está cubierto por piel suelta y arrugada, lo que hace que en ocasiones parezcan algo entornados o “tapados”.

Uno de los rasgos más reconocibles son sus belfos superiores caídos y de gran tamaño, que le dan ese aspecto de tener “cara de pocos amigos”. Pero no te dejes engañar: su carácter suele ser bondadoso, cariñoso y mucho más dulce de lo que su mirada podría indicar.

Desde la cabeza parte una papada marcada y colgante que se une a un pecho muy desarrollado, profundo y musculoso. Tanto los hombros como las patas delanteras muestran una estructura ósea potente que sostiene un cuerpo ancho y muy fuerte, haciendo del bulldog inglés un perro con gran potencia física pese a su altura moderada.

La cola es corta y muchas veces presenta una forma rizada o enroscada, encajando con el conjunto compacto del animal. Esta cola no suele ser muy móvil, pero es un rasgo típico de la raza que ayuda a reconocerla de un vistazo.

Algo muy visible en el bulldog inglés es la abundancia de piel sobrante, que forma arrugas en distintas zonas del cuerpo, especialmente en la cabeza, cuello y hombros. Esa piel es gruesa y resistente, y soporta un pelaje corto, duro y liso que resulta sencillo de mantener.

En cuanto a los colores, el bulldog inglés puede tener tonalidades como rojo, blanco, negro, beige y atigrado, así como combinaciones de estos. Cada criador puede especializarse en unos colores concretos, pero lo importante es que el pelaje sea sano, brillante y sin calvas ni irritaciones.

Bulldog francés: colores estándar y variedades exóticas

Según la Real Sociedad Canina Española, los colores estándar del bulldog francés incluyen varias opciones muy conocidas. Por ejemplo, el bulldog francés negro (a veces denominado “Sen”), que presenta un manto oscuro uniforme, con brillo y sin manchas claras en el cuerpo.

Otro color muy típico es el bulldog francés atigrado (Brindle), donde el pelaje muestra una base oscura sobre la que se intercalan rayas o vetas más claras, creando un dibujo muy llamativo y apreciado por muchos amantes de la raza.

El bulldog francés “vaquita” (pied) se caracteriza por tener manchas bien definidas sobre un fondo blanco, que pueden ser negras o de otro color oscuro. Este patrón da un aspecto muy simpático al perro y es de los más reconocibles entre el público general.

También está el bulldog francés leonado (Fawn), que luce un tono arena o beige uniforme, que puede variar desde un leonado más claro hasta otro más intenso, a veces combinado con máscara negra en la cara, lo que realza su expresión.

Además de estos colores estándar, en los últimos años han ganado protagonismo los llamados colores exóticos de bulldog francés. Entre ellos, el bulldog francés azul (Blue), con un pelaje grisáceo azulado muy particular que resulta muy llamativo, y que ha disparado su demanda.

También están el bulldog francés Merle, con un patrón moteado o jaspeado de colores irregulares, y el bulldog francés Tan (a menudo en combinación con negro o azul), que muestra marcas fuego en puntos concretos del cuerpo, como cejas, pecho o patas.

Otra variedad que se menciona con frecuencia es el bulldog francés Fluffy, que presenta un pelaje más largo y esponjoso que el estándar, dando un aspecto muy singular y “achuchable”. Estos colores y variantes exóticas suelen tener precios más elevados y requieren aún más cautela a la hora de elegir criador.

bulldog francés cachorro

Socialización del cachorro de bulldog: cómo enseñarle el mundo exterior

Más allá de su físico, uno de los puntos que más enfatizan los buenos criadores es la importancia de la socialización del cachorro. Una vez que el pequeño bulldog llega a tu casa, empieza una fase clave: enseñarle a conocer el mundo con calma y seguridad.

En lo referente a material, hoy en día existe todo un mercado de collares, arneses y correas de todo tipo. Sin embargo, para los primeros paseos por la calle suele recomendarse un conjunto de arnés y correa extensible, que ofrece más margen de maniobra y evita tirones bruscos en el cuello.

Durante los primeros días que salgas con tu cachorro, el objetivo principal no es “llegar a un sitio”, sino permitirle descubrir el entorno. Lo normal es que se pare constantemente ante ruidos, personas, coches u otros animales. Esa curiosidad es buena: significa que está observando y aprendiendo.

Ahí es donde la correa extensible resulta útil: te permite avanzar suavemente y animarle a seguirte sin necesidad de pegar tirones fuertes. No se trata de adiestrar todavía, sino de que el cachorro vaya asociando la calle con algo positivo y controlable.

En los cruces con otros perros conviene vigilar tanto la actitud de tu cachorro como la del perro contrario. Si el otro animal es adulto y muestra una postura demasiado dominante o tensa, es mejor seguir caminando y evitar un enfrentamiento que pueda generar miedo a tu bulldog.

En esas situaciones el arnés vuelve a ser tu aliado, ya que te permite tirar suavemente de tu perro sin hacerle daño en el cuello ni riesgo de que se le salga el collar por la cabeza. Y si el otro perro se pone agresivo, puedes reaccionar rápido y apartar a tu cachorro en un segundo.

Esta fase en la que el bulldog se para a mirar todo suele durar unos pocos días, quizá cuatro o cinco, dependiendo de la frecuencia de los paseos y de la personalidad de cada ejemplar. Si mantienes la calma y le das seguridad, llegará un momento en que caminará a tu lado con naturalidad.

Cuando vayáis al parque y toque la parte social de juego, conviene que lo haga con cachorros de edad y tamaño similar, o con perros adultos tranquilos y tolerantes. Así se reducen las posibilidades de sustos o experiencias negativas que puedan marcar su carácter más adelante.

Muy importante: antes de pisar la calle, hay que confirmar con el criador o el veterinario que el cachorro ha completado su protocolo de vacunación. Salir antes de tiempo puede exponerlo a enfermedades potencialmente graves, especialmente en zonas donde hay muchos perros.

Otras razas que suelen ofrecer los criadores junto a los bulldog

Los centros especializados que venden cachorros de bulldog inglés y francés suelen contar también con muchas otras razas de moda o muy demandadas. Esto no solo les permite llegar a más público, sino también adaptar mejor cada cachorro a la familia adecuada.

Entre estas razas adicionales encontramos perros como Shiba Inu, Bichón habanero y Bichón maltés en varias líneas (coreana, americana y europea), que se diferencian por rasgos físicos concretos, tamaño o tipo de manto, y que suelen llamar la atención de quienes buscan perros pequeños y elegantes.

También aparecen razas braquicéfalas y de compañía como el Boston Terrier, Bulldog francés, Carlino (Pug) o Chihuahua, y el bulldog americano, todos ellos con cierto parecido en la forma del cráneo y la expresión facial, aunque cada uno tiene su carácter y particularidades.

En la categoría de pequeños y muy populares también surgen nombres como Shih Tzu, Yorkshire Terrier, Biewer Yorkshire o Pomerania, así como cruces de diseño tipo Maltipoo, Yorkypoo o Morkie, que combinan razas como Maltés, Poodle o Yorkie.

Otros perros que pueden ofrecer son el Crestado chino, Ratón de Praga, Schnauzer (en distintos tamaños), Teckel, West Highland White Terrier o incluso Galgo italiano (Lebrel italiano), todos ellos pensados para diferentes perfiles de adoptantes y modos de vida.

En el segmento de talla mediana y caza o compañía deportiva, es frecuente ver Beagle, Cocker Spaniel y otros, que comparten protagonismo en las webs junto a los bulldog. Saber que el criador maneja varias razas puede ser útil para comparar temperamentos, gustos y necesidades reales antes de tomar la decisión final.

Tras repasar toda esta información, la idea principal que se repite es que un cachorro de bulldog, ya sea inglés o francés, puede ser un compañero fantástico si se elige con criterio: buscar criadores que entregan al perro con vacunas, microchip, pasaporte y garantías, fijarse en su estado de salud, entender sus características físicas y sus posibles complicaciones, y dedicarle tiempo a una buena socialización con arnés y correa desde el primer día. Así, además de asegurarte un proceso de compra transparente, estarás sentando las bases para convivir muchos años con un perro equilibrado, sano dentro de lo posible para su raza y perfectamente integrado en tu familia.

Bulldog inglés
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