Si estás pensando en compartir tu vida con un perro pequeño, cariñoso y muy familiar, los cachorros de Havanese (Bichón Habanero) son una de esas razas que enamoran desde el primer minuto. Son perritos alegres, juguetones y tremendamente sociables, ideales para hogares donde se les pueda dedicar tiempo y cariño a diario.
Además de ser adorables, los Bichones Habaneros cachorros destacan por su pelaje sedoso y por un carácter muy dulce, perfecto tanto para familias con niños como para personas mayores que buscan un compañero tranquilo pero con chispa. En este artículo vas a encontrar una guía completa sobre la raza, sus orígenes, carácter, cuidados, etapa de cachorro y también información útil si quieres hacerte con uno con todas las garantías.
Origen y breve historia del Bichón Habanero
El Havanese o Bichón Habanero es una raza de perro de compañía de tamaño pequeño que, aunque hoy se ve en medio mundo, tiene una historia muy ligada al área mediterránea y a Cuba. Sus antepasados llegaron probablemente desde Europa, acompañando a comerciantes italianos y españoles que viajaban a América durante los siglos XVII y XVIII.
Con el tiempo, estos perritos se adaptaron a la vida en la isla y fueron criados selectivamente hasta convertirse en el perro de compañía favorito de la aristocracia cubana. De ahí que hoy se les considere el perro nacional de Cuba, todo un símbolo de elegancia y cercanía con la familia.
El nombre de la raza no es casual: hace referencia tanto al concepto de “bichón” como perro faldero (un pequeño compañero que suele ir pegado a sus dueños) como a La Habana, donde alcanzó gran popularidad. En español es habitual verlo escrito como Bichón Habanero u Habanés, y también se asocia a los tonos del habano por algunos de los colores de su manto.
A pesar de las dificultades históricas, especialmente durante la Revolución Cubana, el Bichón Habanero se salvó gracias a criadores que sacaron ejemplares fuera del país y trabajaron por mantener y estabilizar la raza. Hoy es un perro reconocido por las principales federaciones caninas.

Aspecto físico y estándar general de la raza
El Havanese es un perro de talla pequeña, robusto dentro de su tamaño y con una expresión siempre despierta y simpática. No es un perro frágil, sino compacto y bien proporcionado, ideal para la vida en interior pero con energía suficiente para acompañarte en paseos diarios.
En la edad adulta, el peso medio del Bichón Habanero se sitúa entre los 4,5 y los 7,3 kg, lo que lo coloca en el grupo de razas toy o pequeñas. La altura a la cruz suele estar entre 23 y 27 cm, haciéndolo muy manejable y fácil de transportar si sueles moverte de un lado a otro.
Su cuerpo es ligeramente más largo que alto, con extremidades proporcionadas, pecho bien desarrollado y una cola que suele llevarse curvada sobre el dorso. La mirada del Havanese es una de sus grandes señas de identidad: ojos oscuros, grandes y muy expresivos, que delatan un carácter cariñoso e inteligente.
Uno de los rasgos que más llama la atención es su pelaje fino, largo y sedoso. El manto puede caerse en ondas suaves, tirando a liso, o con rizos sueltos, pero siempre con esa textura suave al tacto que invita a acariciarlo. No suele tener subpelo muy denso, por lo que el pelo, aunque abundante, se maneja mejor de lo que pueda parecer.
En cuanto a colores, el Bichón Habanero admite una gran variedad cromática: blanco, negro, crema, marrón claro, tonos tabaco, Havana Brown, caoba e incluso combinaciones de varios de estos tonos. Esta diversidad hace que cada ejemplar sea casi único en apariencia.

Temperamento y carácter del Havanese
Si algo define a los cachorros de Havanese y a los adultos es su carácter alegre. Son perros muy sociables, a los que les encanta participar en todo lo que hace la familia. No son excesivamente independientes; al contrario, disfrutan estando cerca de sus personas de referencia.
Se consideran perros cariñosos, gentiles y receptivos, con una notable inteligencia que facilita el adiestramiento. Tienen la mente muy despierta y aprenden rápido, sobre todo si se utilizan refuerzos positivos como premios, juegos o caricias. No responden bien a métodos duros; necesitan paciencia y buen rollo.
Otra ventaja es que suelen llevarse bien con niños y otros animales cuando se les socializa correctamente desde pequeños. Su tamaño y su talante juguetón los convierten en grandes compañeros de juegos, aunque siempre conviene enseñar a los peques de la casa a tratarles con respeto para evitar sustos.
Eso sí, precisamente por ser tan afectuosos, el Bichón Habanero puede desarrollar ansiedad por separación si pasa muchas horas solo. No es la mejor raza para personas que pasan todo el día fuera sin posibilidad de compañía o paseos a media jornada. Si esta es tu situación, tendrás que valorar alternativas o buscar recursos (canguros caninos, familiares, etc.).
Son perritos activos dentro de su tamaño, por lo que necesitan estímulo físico y mental a diario. No basta con sacarlos a hacer sus necesidades: agradecen juegos, sesiones de entrenamiento, juguetes interactivos y paseos donde puedan olfatear y explorar.
La etapa de cachorro: cómo son los pequeños Havanese
Los cachorros de Bichón Habanero son auténticos terremotos adorables: inquietos, curiosos, exploradores y con una enorme necesidad de interacción. En cuanto abren los ojos y empiezan a caminar, quieren tocarlo todo, morder todo y jugar con todo lo que se mueve.
Su aspecto es especialmente tierno: cuerpo pequeñito, pelaje mullido y expresión dulce que invita a achucharlos continuamente. Son cachorros muy graciosos, con maneras de moverse que sacan una sonrisa a cualquiera que los vea.
Esta raza suele ser una opción magnífica como perro de compañía para familias. Los cachorros, bien socializados, son muy adecuados para convivir con niños, siempre que se les enseñe a los peques a respetarles. Igualmente, son una buena compañía para personas mayores, ya que se adaptan a ritmos de vida más tranquilos siempre que tengan algo de juego diario.
Es importante tener presente que, pese a su carácter dulce, los Havanese pueden presentar de adultos algunos problemas de comportamiento como ladrido excesivo o nerviosismo si no se trabajan ciertos aspectos desde cachorros. Por eso es tan recomendable empezar pronto con la educación básica.
Conviene que desde pequeños se acostumbren a diferentes ruidos, personas, lugares y situaciones. Una buena socialización temprana ayuda a que el perro sea equilibrado, confiado y menos propenso a miedos o a comportamientos problemáticos en el futuro.

Adiestramiento y educación del Bichón Habanero
El adiestramiento del Havanese es algo que conviene iniciar cuanto antes. Gracias a su inteligencia y su deseo de complacer, aprenden con rapidez órdenes básicas como sentarse, venir a la llamada, tumbarse o quedarse quietos.
Para evitar que de adultos desarrollen ladridos excesivos o ansiedad, es clave trabajar desde cachorros la gestión de la soledad (dejarlos ratitos cortos solos e ir aumentando tiempo), enseñarles una buena rutina y reforzar los momentos tranquilos en casa.
Es una raza muy sensible al tono de voz, por lo que los métodos de refuerzo positivo funcionan de maravilla: premios comestibles, juguetes que les motiven o incluso palabras cariñosas y caricias. Los chillidos o castigos físicos solo consiguen generar miedo y pueden derivar en problemas conductuales.
Los juegos de inteligencia, los juguetes tipo rompecabezas y las sesiones cortas de “obediencia divertida” son una forma ideal de mantener su mente ocupada. Esto, junto con paseos diarios, ayuda mucho a que no se frustren y a que se mantengan equilibrados.
Si no tienes experiencia previa, puede ser muy útil acudir a clases de educación canina en positivo o contar con asesoramiento profesional, sobre todo en el primer año de vida del perro, que es cuando se sientan la mayoría de las bases de su comportamiento futuro.

Cuidados básicos del Havanese: salud, pelo y bienestar
La esperanza de vida del Bichón Habanero suele situarse entre los 13 y los 15 años, lo que significa que, con buenos cuidados, puede acompañarte durante mucho tiempo. Es una raza generalmente sana, aunque como cualquier perro, necesita atención veterinaria regular.
Es fundamental cumplir el calendario de vacunaciones y desparasitaciones, tanto internas como externas. Esto es especialmente relevante en la etapa de cachorro, cuando el sistema inmune aún se está desarrollando y son más vulnerables a infecciones.
El pelaje requiere un mínimo de constancia. Para evitar nudos y mantener el manto bonito, conviene cepillarlo varias veces por semana, o incluso a diario si lleva el pelo muy largo. De esta forma se reduce la formación de enredos y se mantiene la piel más sana.
Muchos responsables optan por cortes de mantenimiento o de peluquería de forma periódica, buscando un look cómodo y fácil de manejar en el día a día. Lo ideal es combinar el aseo profesional con un mantenimiento en casa: revisión de orejas, corte de uñas cuando sea necesario y limpieza de la zona de los ojos si tienden a lagrimear.
A nivel de ejercicio, no es un perro de grandes distancias, pero sí necesita sus paseos diarios y momentos de juego para quemar energía. Un Havanese que solo sale al patio o que apenas se pasea tiende a aburrirse, y eso puede traducirse en comportamientos indeseados o ansiedad.

Socialización y convivencia en familia
Los cachorros de Havanese necesitan una socialización cuidada para convertirse en adultos seguros y equilibrados. Exponerlos paulatinamente a diferentes entornos, ruidos urbanos, personas de distintas edades y otros animales es una inversión en su bienestar emocional.
En casa, valoran muchísimo formar parte de la vida cotidiana. Les gusta estar cerca de sus humanos, ya sea mientras te mueves por casa, ves la tele o trabajas. No son perros que disfruten especialmente estando aislados en un jardín o en una terraza sin contacto.
Con niños, suelen ser pacientes y muy juguetones, pero siempre conviene supervisar las interacciones al principio y enseñar al niño a respetar al perro: nada de tirones de orejas, abrazos excesivos, golpes, etc. Cuando la convivencia se gestiona bien, se convierten en grandes amigos de juegos y confidencias.
Con otros perros, especialmente si se han relacionado desde pequeños, suelen ser muy sociables y equilibrados. También se adaptan con relativa facilidad a convivir con gatos, siempre que la introducción se haga de forma gradual y respetuosa.
Si tu estilo de vida implica viajes o desplazamientos frecuentes, es una raza que, por tamaño y carácter, se adapta bastante bien a viajar, siempre que se habitúe desde cachorro al transportín y a las diferentes situaciones (coche, visitas a nuevas casas, etc.).

Compra responsable de cachorros de Havanese
Si has decidido que esta es tu raza, es clave hacer una compra o adopción responsable. Un buen criador o centro especializado se preocupa por la salud, el bienestar y la correcta socialización de los cachorros, y te informará de todo lo que necesites.
En España, muchos criadores serios entregan los cachorros a partir de los 3,5 – 4 meses, siguiendo la normativa actual de bienestar animal. De este modo, los peques llegan a su nuevo hogar con un desarrollo físico y emocional más avanzado y con un plan sanitario sólido.
Lo habitual es que un cachorro de calidad se entregue totalmente vacunado y desparasitado, con su cartilla o pasaporte en regla, microchip a tu nombre y un contrato de garantía sanitaria. Algunos centros cuentan con más de 20 años de experiencia en la cría selectiva, poniendo el foco en la salud y el carácter equilibrado de los perros.
Además, deben poder mostrarte su número de núcleo zoológico y los datos identificativos de cada cachorro (como el número de microchip). Todo esto es una señal de seriedad y de cumplimiento de la legislación vigente.
También es habitual que se ofrezcan envíos a diferentes puntos de España mediante transportes especializados en animales, pensados para que los perros viajen lo más cómodos y seguros posible. En muchos casos, el envío no está incluido en el precio del cachorro y se calcula según la localización.

Cómo elegir criador y qué preguntar
Un criador responsable suele atender por teléfono o WhatsApp, resolver dudas con calma y enviarte fotos y vídeos de los cachorros para que los veas en su entorno. Esa transparencia es importante para que puedas comprar con confianza y saber dónde crece tu futuro compañero.
Antes de tomar una decisión, no tengas reparos en preguntar por el entorno en el que se crían los cachorros. Lo ideal es que vivan en un ambiente familiar, bien socializados, acostumbrados a ruidos normales de una casa y a interactuar con personas a diario.
Es buena señal que el criador haga hincapié en respetar los ciclos de celo de las perras y no las sobreexplote, y que te hable sin problemas de la salud de los padres, enseñando, si los tiene, resultados de pruebas veterinarias o genéticas.
Los precios de los cachorros de Havanese pueden variar en función de varios factores: la camada, el sexo, el tipo y color de pelaje, la línea de sangre y la calidad del ejemplar. También influye si el cachorro se destina a compañía o a exposición/cría.
Algunos centros especializados, además de Bichón Habanero, también trabajan con otras razas pequeñas y medianas muy demandadas, como Shiba Inu, Caniche Toy, Enano y Gigante, Bichón Maltés (líneas coreana, americana y europea), Boston Terrier, Bulldog Francés, Carlino, Chihuahua, Shih Tzu, Ratón de Praga, Crestado Chino, Yorkshire Terrier y Biewer, Pomerania, Pomsky, Maltipoo, Maltipoom, Yorkypoo, Morkie, Schnauzer, Teckel, Cavapoo, Galgo Italiano o Lebrel, Pekinés, Mini Pinscher, Westy, Beagle o Cocker Spaniel. Esto no es ni mejor ni peor, pero sí conviene asegurarse de que cada raza recibe la atención y selección adecuada.
Aspectos legales y bienestar del cachorro
Con la entrada en vigor de la nueva Ley de Bienestar Animal en España, se han reforzado ciertos requisitos para la cría, venta y tenencia responsable de animales de compañía. Uno de los puntos clave es no separar a los cachorros de su madre demasiado pronto.
Por eso, muchos criadores responsables optan por entregar los cachorros de Havanese a partir de los 3,5 o 4 meses, ya correctamente vacunados y con un desarrollo social más maduro. Esto les permite aprender conductas básicas de otros perros y llegar a su nuevo hogar con mejores herramientas emocionales.
El identificador por microchip es obligatorio, y debe ir acompañado del registro del perro a tu nombre en la comunidad autónoma correspondiente. Esto es importante tanto a nivel legal como en caso de pérdida o robo del animal.
Al recibir a tu cachorro, es recomendable acudir a tu propio veterinario para realizar una revisión general de salud, comprobar vacunas y desparasitaciones, y acordar el plan preventivo futuro, que incluirá revisiones periódicas, control de peso, dientes, oídos y posibles revisiones específicas según la edad.
Un criador serio debe preocuparse sinceramente por el bienestar del animal más allá de la venta, estando disponible para resolver dudas sobre adaptación, alimentación, conducta o cualquier eventualidad que pueda surgir en los primeros meses.
En definitiva, los cachorros de Havanese o Bichón Habanero son compañeros encantadores, vivaces y muy afectuosos, con una larga historia a sus espaldas y un carácter perfecto para quienes buscan un perro pequeño pero con mucha personalidad. Con una buena elección del criador, un entorno familiar donde se les incluya en el día a día, educación en positivo desde cachorros y los cuidados básicos de salud y peluquería, se convierten en perros equilibrados, longevos y felices, capaces de llenar de alegría cualquier hogar durante muchos años.


