En distintas ciudades de Argentina se están llevando a cabo campañas intensivas y gratuitas de vacunación antirrábica para perros y gatos. Esta iniciativa, impulsada por los municipios y diversas áreas de salud animal, persigue el objetivo de proteger tanto a las mascotas como a las personas frente a una enfermedad que, una vez manifestados los síntomas, resulta prácticamente mortal.
La rabia es una enfermedad viral de origen zoonótico, lo que significa que puede transmitirse entre animales y humanos. Por ello, la vacunación sistemática en animales domésticos es la estrategia más efectiva para evitar brotes y salvaguardar la salud comunitaria. De hecho, en Argentina la prevención de la rabia es considerada un asunto de interés nacional, conforme a la Ley N° 22.953.
Fechas y lugares de las campañas de vacunación antirrábica
Durante el mes de agosto se desplegarán dispositivos de vacunación gratuitos en numerosos barrios y localidades. Los operativos se desarrollan por turnos y zonas, permitiendo que los habitantes puedan acceder sin coste a la inmunización de sus animales de compañía.
Por ejemplo, en la ciudad de Firmat, la campaña tendrá lugar el domingo 3 de agosto en las instalaciones del EPI (V. López y Planes 256), de 10:00 a 12:00. A la vez, en Salta, se estableció el siguiente calendario:
- Lunes 28: SUM ‘Pablo Pascual’, Av. Roberto Romero 3051, barrio El Tribuno.
- Martes 29: Centro Vecinal, Diario La Nación 3647 esquina San Luis, barrio Miguel Aráoz.
- Miércoles 30: Club Santa Ana Béisbol, Santa Ana II.
- Jueves 31: Luciano H. Jaime esquina diagonal Felipe A. Contreras, Parque El Aybal.
- Viernes 1: Mza. 558 A – casa 34, Urbanización San Carlos (Río Ancho).
El municipio de Bragado también ha anunciado su propio cronograma para el mes, con atención en diferentes barrios en horario de 9:00 a 13:00, siempre por orden de llegada y sujeto a condiciones meteorológicas favorables.
Requisitos y recomendaciones para la vacunación antirrábica
Para acceder a la campaña, es indispensable que los perros asistan con correa y bozal, mientras que los gatos deben llegar en jaulas, transportadoras o bolsas de red, según indicaciones del municipio correspondiente. Se ruega que los animales estén en buen estado de salud y tengan mínimo tres meses de edad al momento de vacunarse.
En todos los casos, la revacunación debe realizarse una vez al año para asegurar la protección continua frente a la rabia. Los equipos veterinarios pueden negar la atención si detectan que el animal está especialmente agresivo o nervioso y no es posible contenerlo con seguridad.
Los operativos atienden por orden de llegada, sin necesidad de turno previo para la vacunación, aunque determinados servicios como la castración sí requieren reserva con antelación y cumplir ciertas indicaciones (ayuno de sólidos y líquidos en el caso de las cirugías, por ejemplo).
Además de la vacunación antirrábica, algunas campañas incluyen desparasitación y castración gratuita. En San Francisco, por ejemplo, la Unidad Municipal Móvil de Sanidad Animal y Zoonosis visita barrios como Vélez Sarsfield y Jardín, donde los vecinos pueden vacunar y castrar a sus animales.
En Tandil, la disponibilidad de dosis gratuitas está asegurada gracias al abastecimiento continuo de vacunas a veterinarias y centros municipales, lo que permite mantener la inmunización de la población animal. De lunes a viernes, de 7:00 a 13:00, se puede acudir a la Dirección de Bromatología y Zoonosis para vacunar a las mascotas, garantizando una cobertura extensa.
En numerosos municipios persiste un programa permanente de castraciones y vacunación, acompañado de quirófanos móviles que recorren los barrios. Para castrar a las mascotas, se recomienda llevar manta abrigada (después de la cirugía), asegurar ayuno y transportar adecuadamente a perros y gatos.
Gracias a estas campañas y la colaboración de los vecinos, se refuerza la tenencia responsable, se previenen enfermedades zoonóticas y se avanza en el control de la población animal, contribuyendo así a una mejor convivencia y salud pública en cada localidad.
Las campañas de vacunación antirrábica, organizadas por organismos públicos y municipales, se han consolidado como la herramienta más fiable y accesible para prevenir la rabia en humanos y animales. Complementadas con servicios gratuitos de castración y desparasitación, permiten a la población cuidar de sus mascotas y, a su vez, proteger a la comunidad frente a riesgos sanitarios.