¿Qué causa las convulsiones a los perros?

Las convulsiones pueden asustar a tu perro

Los perros, como las personas, pueden enfermarse. Muchas dolencias son parecidas a las del ser humano, como es el caso de las convulsiones. Es una experiencia desagradable y que te deja impotente ante el sufrimiento de tu perro, sin saber lo que hacer o cómo ayudarle a que no le pase otra vez. Sin embargo, en algunos casos esto es inevitable. Por eso, conocer a fondo este problema te ayudará a lidiar con él y a servir de apoyo a tu mascota.

Por eso, si quieres saber qué le pasa a tu perro cuando tiene convulsiones, qué hacer, qué no, echa un vistazo a lo que te hemos preparado.

Qué son las convulsiones

Si tu perro sufre convulsiones debes de llevarlo al veterinario

La convulsión la podemos entender como un problema a nivel del cerebro que se produce debido a que hay una actividad eléctrica elevada, es decir, que las neuronas se desbocan y empiezan a producir un estado de excitación que se detiene, lo que provoca ese estado de convulsión. Por supuesto, también puede ocurrir que haya una inhibición de esas neuronas, es decir, que no funcionen. Y todo esto provoca que el cerebro mande descargas eléctricas a todo el cuerpo, de ahí los ataques que sufre el perro.

Como hemos dicho antes, no es una situación agradable que puede asustarte, más aún a tu perro. Por eso es importante que, ante un primer ataque, se acuda al veterinario para que le haga pruebas a fin de evitarle problemas más graves.

Las causas de las convulsiones

Las convulsiones en perros no son realmente un síntoma de algo. En realidad es una causa o enfermedad, que bien puede ser por sí sola, o formar parte de la sintomatología que produce otra enfermedad. Ahora bien, es necesario saber las causas por las que pueden ocurrir, y estas son las siguientes:

Epilepsia

Es uno de los problemas más frecuentes y que más se relaciona con las convulsiones. De hecho, muchos relacionan la epilepsia con la convulsión, obviando otras causas como las que veremos a continuación.

La epilepsia en un perro puede aparecer a partir de los 6 meses y hasta los 5 años. Uno de los síntomas son los ataques de convulsiones, pero también puede tener salivación, perdida del conocimiento, pérdida del control de esfínteres (como es la defecación o micción), etc.

Enfermedad metabólica

Cuando un perro sufre un problema a nivel orgánico, las convulsiones también pueden aparecer. Hablamos, por ejemplo, de que padezca hepatitis, hipertermia, hipocalcemia… Por eso es tan importante realizar un análisis de sangre.

Malformaciones congénitas

Existen muchas malformaciones, pero la más conocida y habitual es la llamada hidrocefalia, que es un aumento del líquido cefalorraquídeo en el cerebro que elimina residuos del sistema nervioso. Es una enfermedad que afecta sobre todo a los perros de raza pequeña, como el yorshire terrier, pomerania, poodle, maltés…

Traumatismos

Un golpe muy fuerte en la cabeza puede provocar que tu perro tenga convulsiones debido a múltiples consecuencias. Por eso, es necesario que, si la causa de las mismas es este golpe, se acuda de inmediato al veterinario, más aún ese estado no parece acabarse nunca.

Encefalitis

También conocida como meningitis, hablamos de una inflación del encéfalo, casi siempre relacionado con una infección de nivel vírico. Por ejemplo, podría provocarlo el moquillo, la toxoplasmosis o la erlichiosis, razón por la que a los perros se les vacuna para protegerlos.

Tumores

Los tumores en el cerebro son uno de los peores diagnósticos para un perro, debido a que un bulto en esa zona puede provocar que el animal pierda masa cerebral y, con ello, que haya convulsiones, problemas para caminar, para controlar sus esfínteres, etc.

Intoxicaciones

Cuando un animal come algo que no debe, las dolencias principalmente van al estómago. Sin embargo, hay ciertos productos químicos que sí pueden afectar al cerebro. Hablamos, por ejemplo, de plaguicidas, de anticongelantes para coche, de cianuro…

Todo eso provocaría problemas en el animal, y las convulsiones aparecerían.

Accidentes cardiovasculares

Otra de las causas por las que se producirían las convulsiones serían los accidentes cardiovasculares. Estos tienen lugar debido a que, en un momento dado, no llega suficiente riego sanguíneo al cerebro, lo que provoca un fallo en este, además de a nivel cardiovascular.

Ejemplos de este problema serían las hemorragias cerebrales o las embolias. Y, por supuesto, las convulsiones harían apto de presencia.

Las fases por las que pasan las convulsiones en perros

Las convulsiones tienen distintas fases

Las convulsiones, a pesar de ocurrir de repente, tienen establecidas una serie de fases, por lo que observar a tu perro puede hacer que te pongas en marcha y ayudes a tu mascota antes de que tenga lugar.

En general, una convulsión se divide en tres fases:

Primera fase, o fase preictus

Puede durar horas o días. Lo que notarás es que tu perro empieza a estar nervioso sin que haya un motivo concreto, además de a actuar de manera extraña. Puede que también veas que tiene mucha saliva, que no coordina bien, que está confuso, etc.

Segunda fase, o fase ictus

Es la peor parte de las convulsiones porque puede durar desde unos segundos a varios minutos. En esta etapa el perro perderá la consciencia y caerá al suelo, para empezar a convulsionar. Es importante controlar al animal para que no se haga daño, y también para que no se trague la lengua, pero es habitual que el animal se orine, defeque o incluso vomite. No se lo tengas en cuenta.

Tercera fase, o fase postictus

Una vez acabada la convulsión, no acaba todo. Lo normal es que el animal se levante con mucha sed, y que esté un tiempo desorientado, con temblores, asustado incluso. A veces, puede traer otras consecuencias, como son ceguera, confusión, descoordinación, etc.

En ese momento conviene que le acerques el agua y dejes que beba, sin pasarse, para evitar que vomite. Además, intenta acariciarlo porque estará nervioso y asustado. No le fuerces a que haga algo, ha de ir poco a poco para recuperarse.

Cómo se obtiene un diagnóstico

A la hora de diagnosticar a un perro de convulsiones, es importante conocer antes el historial médico del animal. Incluso, si es posible, también sus ascendientes, ya que pueden influir en él. Saber en todo momento lo que ha ocurrido antes de que se produjeran las convulsiones ofrecerá una información muy valiosa para el veterinario ya que le indicará el camino que debe seguir.

En general, se realizan pruebas neurológicas para valorar el estado del animal, así como análisis de sangre, de líquido cefalorraquídeo, etc. Junto a esto, las radiografías, resonancias, electroencefalogramas, tomografías… pueden ser otras pruebas que ayuden al profesional a determinar cuál es el problema para que haya convulsiones en perros.

El tratamiento para las convulsiones en perros

Según la causa que produzca las convulsiones en perros, el tratamiento será de una manera u otra. En general, cuando las convulsiones están relacionadas con enfermedades, lo normal es que se le dé una medicación para controlar ese problema y que no se repitan las convulsiones. Aproximadamente el 80% de los perros suelen responder muy bien a este y no tiene consecuencias.

Por supuesto, la medicación recetada deberá mantenerse en el tiempo, y nunca olvidarse de darle lo que necesita ya que, si se interrumpe el tratamiento de manera drástica o repentina, entonces las consecuencias pueden ser más graves. En este caso, programar alarmas en el móvil o en calendarios puede ayudar a no olvidarse nunca de ello.

Si tras un año medicado no se produce ningún ataque en un periodo de un año, se puede reducir la dosis poco a poco hasta detener el tratamiento. Sin embargo, en algunas razas de perro se recomienda seguir con ello a pesar del tiempo.

Ahora bien, cuando las convulsiones se producen por otro tipo de causas, entonces es necesario aplicar otro tipo de tratamiento, que puede ser médico, quirúrgico…

En el caso de que las convulsiones sean puntuales, siempre que se evite lo que ha provocado el ataque, se puede controlar sin necesidad de otros tratamientos.

Qué hacer (y qué no) ante las convulsiones en perros

Cuida a tu perro durante las convulsiones

Cuando te encuentras con este panorama, saber exactamente lo que tienes que hacer puede ayudarte a sobrellevar ese momento tan inquietante. Por eso, aquí te vamos a dejar lo que sí debes hacer, y lo que no, si tu perro sufre convulsiones.

Lo que SÍ debes hacer

Ante todo, mantén la calma. No servirás de ayuda para tu mascota si te pones nervioso. Ya habrá tiempo para eso. Lo que tienes que hacer es respirar hondo y apartar del perro cualquier tipo de objeto que haya cerca del perro y con el que pueda hacerse daño.

Intenta vigilar que no se trague la lengua, ni se ahogue, pero no hagas mucho más. Solo debes esperar a que pase la crisis.

Una vez lo haga, intenta llevar a tu perro a un lugar ventilado y fresco. Y si ha sido la primera vez, llévalo al veterinario.

Lo que NO debes hacer

Por otro lado, hay muchas cosas que no debes hacer, y son:

  • No agarrar al perro. No vas a frenar que deje de convulsionar solo por cogerlo. De hecho, podría llegar a hacerte daño si lo haces. Por eso, es mejor dejarle espacio.

  • Evita colocarle un objeto, menos para darle calor. Eso también va por mantas, sábanas…

  • No le des medicación si no se la ha mandado un veterinario, podría ser contraproducente.

  • En casos de convulsiones, no lo dejes solo. Por muy doloroso que sea verlo así, necesita saber que estás a su lado.


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