Causas de la barriga hinchada en perros

La barriga hinchada en perros puede tener muchas causas

Entre humanos y perros se comparten muchas de las enfermedades y no por eso unas adquieren menos importancia que otras, y es que una de las dolencias que más se pueden relacionar son las estomacales.

En algún momento y por alguna circunstancia, nuestro perro podría tener la barriga hinchada y dura y esto podría deberse a una indefinida cantidad de cosas, es por eso que a continuación te hablaremos un poco sobre qué hacer al respecto en este tipo de circunstancias y sobre cómo combatirlo.

Causas de barriga hinchada en perros

Descubre por qué el perro tiene la barriga hinchada

  • Gases: al igual que el humano, los perros también puedes padecer de gases y estos hacen que la tripa se inflame y se ponga dura, así que hay varias razones para que esto suceda:
  • Cambio brusco de la alimentación, tipo de pienso, comidas preparadas, etc.
  • Alimentos de mala calidad.
  • Mala digestión.
  • Ingesta acelerada o sin masticar.
  • Torsión gástrica
  • Ascitis
  • Peritonitis
  • Obstrucción

Aunque las situaciones a considerar cuando nuestro perro tenga la barriga hinchada y dura difieran de si el animal es cachorro o adulto, nos permiten conocer sobre la naturaleza del problema y hacer una pequeña evaluación con la que podemos concluir en algo.

Si vamos al caso de un cachorro con la barriga hinchada y dura, entonces lo más probable es que se deba a un problema de parásitos, esto se soluciona con un pequeño tratamiento (previamente prescrito por un profesional de la salud) y posterior a ello sus respectivas vacunas, algo que se realiza con más de ocho semanas de edad.

Es más común y tratable un cachorro con una barriga hinchada y dura que un adulto, ya que la mayoría de estos problemas puede ser originados por la leche materna que ya de por si tiene muchos parásitos, esto dejando claro la importancia de la desparasitación al apenas haber cumplido sus quince días de vida.

El detalle con las vacunas es que no son contra todas los distintos tipos de parásitos y por eso siempre existirá probabilidad de que estos existan, pudiendo ser eliminados con un tratamiento de varias dosis por semana.

Obstrucción intestinal

Un problema que se manifiesta con hinchazón de la zona abdominal, solo que esta se encontrará blanda. Se le llama obstrucción intestinal, al proceso de obstaculización del paso de los contenidos del intestino por el tracto gastrointestinal y esto, en la mayoría de los casos obedece a la presencia de algún objeto extraño en él.

Ya hemos dicho antes que hay dos niveles de obstrucción: parcial y total. Ahora bien, cuando esta obstrucción se presenta en el primer segmento del intestino delgado, el síntoma frecuente es el vómito a manera de proyectil.

En cambio, si la obstrucción tiene lugar en el segmento final del intestino delgado, además de la distensión del abdomen, el perro vomitará liquido de con olor fecal y de color marrón.

La obstrucción completa es de suma gravedad, ya que el can no podrá expulsar gases y tampoco defecar, incluso el escenario de una estrangulación intestinal es bastante posible.

Tiene también múltiples causas, siendo las más habituales:

  • Hernias.
  • Tumores.
  • Estenosis.
  • Cuerpos extraños en el tracto intestinal.
  • Invaginación de un segmento del intestino dentro de otro

Mi perro tiene gases

Los gases generalmente son provocados por la ingestión de aire, y esto en los perros sucede cuando se alimentan a toda velocidad y muchas veces sin masticar la comida, llenado su estómago de aire.

Otra de las razones por las que tu mascota puede estar sufriendo de gases, obedece a que tiene intolerancia alimentaria, lo cual se corrige con una dieta adecuada y recomendada por el especialista.

También el problema puede estar directamente relacionado con alguna enfermedad de las que hemos descrito anteriormente. En cualquier caso, cuando los síntomas son persistentes, lo adecuado es acudir a la consulta veterinaria para evaluación y tratamiento.

Torsión/dilatación gástrica o vólvulo gástrico

Esta es otra situación que necesita atención urgente del veterinario, ya que las consecuencias suelen ser fatales. No implica lo mismo torsión que dilatación, ya que cuando hay dilatación, la tripa se distiende por el efecto de gases o de líquido.

La torsión o vólvulo en cambio, tiene origen cuando el estómago en estado de distención, rota sobre si de manera longitudinal y con él también rota el bazo.

Si el estómago rota a 180º estamos ante una torsión, pero si gira a más de 180º es lo que se denomina vólvulo y es cuando la situación puede agravarse para el perro, ya que al desplazarse el píloro, este ejerce presión sobre el duodeno y no permite la salida de aire y líquidos del estómago.

También queda obstruida la zona gastroesofágica, así que el perro no puede vomitar o eructar, todo este contenido atrapado en el estómago comienza un proceso de fermentación, se generan gases y la consiguiente distensión de la barriga.

Los efectos derivados de la torsión- dilatación son septicemia bacteriana, deshidratación, perforación gástrica, arritmias, peritonitis y la muerte del perro. Esta situación se puede dar en cualquier raza de perro, sin importar su edad, aunque los de raza grande son un poco más propensos a padecerlas.

¿Qué síntomas tiene la torsión/dilatación?

En estos casos la mascota se va a mostrar muy inquieto, con salivación prominente, agitado, con náuseas e intentos de vomitar sin conseguirlo, el abdomen se notara inflamado y al tacto puede que sienta mucho dolor; siendo estos que acabamos de indicar los síntomas más frecuentes.

Sin embargo, la torsión/ dilatación puede manifestarse de otras maneras, tales como abdomen muy tenso al ser tocado, aletargamiento y con síntomas de incomodidad sin parecer extremadamente inquieto.

Cuando está muy avanzado el proceso, la lengua y las encías se van a volver muy pálidas, el pulso será muy débil, respiración acelerada, así como el ritmo cardiaco, debilidad y finalmente el colapso del animal debido al shock.

¿Cuál es el tratamiento de la torsión/dilatación?

Para tratar un caso de dilatación sencillo, bastará con que el veterinario introduzca un tubo hasta el estómago del perro, así descarta además si hay o no torsión. Una vez que el tubo llega al estómago, la reacción inmediata es que salga líquido y aire rápidamente lo cual genera alivio enseguida al canino.

Inmediatamente se le aplica un lavado gástrico y se recomienda ayuno durante 36 horas, para ayudarlo a que se reponga. Lo más acertado para descartar si hay vólvulo, es realizando una radiografía, ya que no siempre la sonda es capaz de detectarlo.

Si el perro está en estado de shock, va a necesitar tratamiento de urgencia y en la mayoría de los casos una cirugía, para llevar el estómago y el bazo a su lugar o extirpar las partes que han sufrido necrosis, de ser el caso.

¿Cómo puedo prevenir la torsión/dilatación?

  • Evita que el perro ingiera una cantidad grande de agua de una sola vez.
  • Divide la comida diaria en tres porciones pequeñas e iguales.
  • No le permitas ingerir agua una hora antes e inmediatamente después de las comidas.
  • Evita que se agite o realice mucho ejercicio, cuando tiene el estómago lleno.
  • Llévalo al veterinario apenas notes los síntomas.
  • Actúa rápidamente en caso de que el problema se repita.

Ascitis canina

El término ascitis es una enfermedad que está relacionada con la barriga hinchada en los perros. Es como se le conoce a una acumulación de líquido en el abdomen. Este líquido proviene del interior de las células, así como de las venas y arterias, pero, por algún motivo, se ha «salido» y los líquidos empiezan a llegar a zonas donde no deberían, haciendo que todo el organismo entre en desequilibrio.

Las causas por las que puede ocurrir una ascitis son variadas, pero las más habituales tienen que ver con inflamaciones digestivas, hemorragias, cáncer, insuficiencia cardíaca o incluso si la bolsa de la vejiga se rompe.

El primer síntoma que notarás en tu perro es un aumento injustificado del peso, además de que este estará mucho más hinchado y molesto al tacto. Además, le costará respirar, no tendrá ganas de comer ni de beber y puede presentar vómitos.

Realmente, la enfermedad puede tardar tiempo en aparecer (en ese tiempo los síntomas se irán agravando, por lo que muchas veces los dueños no se dan cuenta de que hay un problema grave), o bien presentarse con una evolución muy rápida en el proceso.

Sea como sea, es importante acudir al veterinario para que este lo examine. Normalmente se basa en radiografías, analíticas, ecografías o, en casos menos habitual, en punciones abdominales con el objetivo de conocer el tipo de líquido (si es sangre u otro tipo).

En principio, el tratamiento se basará en una medicación (seguramente para eliminar el líquido), pero dependiendo de la causa que lo haya provocado será probable que necesite una intervención quirúrgica para eliminar el problema.

Afortunadamente, es una enfermedad que tiene cura si se coge a tiempo, y no suele ser demasiado grave (aunque eso no quita que haya que actuar con presteza).

Peritonitis canina

La peritonitis canina es una situación por la que tu perro puede pasar que se caracteriza por tener un abdomen agudo, doloroso al tacto, con distensión abdominal, debilidad, depresión, diarrea y vómitos, etc.

Esta inflamación aguda ocurre de repente, y se produce sobre todo en los tejidos de la cavidad abdominal. Lo que ocurre es que hay una retención de líquidos que provoca un desequilibrio electrolítico, así como una deshidratación. En cuestión de horas, el perro puede empeorar gravemente, hasta tener estados de shock o incluso entrar en coma.

Entre los síntomas que te vas a encontrar con la peritonitis, el primero de ellos va a ser el cansancio, seguido de problemas para respirar, temblores, y, posteriormente, empezar a llorar y a gemir debido al intenso dolor que va a sufrir tu mascota. Por eso es recomendable que se acuda al veterinario de inmediato para evitarle sufrimiento.

Las causas por las que se puede sufrir una peritonitis canina están relacionadas con virus que afecten, bien al estómago o a los intestinos (o a ambos), parásitos intestinales, infecciones uterinas, agujeros en el estómago o en los intestinos o incluso abscesos en otros órganos como pueden ser el páncreas, el bazo… Otras causas que derivarían en esta enfermedad son los tumores, hernias, traumas en la zona abdominal, cálculos en la vesícula o el riñón, envenenamiento…

Una vez se acude al veterinario, este podrá diagnosticar el problema, utilizando para ello no solo la palpación sino también análisis de sangre, ecografías, etc. En muchos casos, debido a la situación del animal, puede ser recomendable sedarlos para que no sufran y el profesional pueda trabajar de manera más rápida. Una vez tiene la causa que ha provocado el malestar canino, esta se trata con medicación y otras terapias que ayudan a revertir la situación, por ejemplo combatiendo la deshidratación, aliviando el dolor, o, en caso necesario, sometiendo al animal a una intervención quirúrgica.

Más cosas que se pregunta la gente:

Las causas de la barriga hinchada en perros son varias

Perro adulto con barriga hinchada y dura

El caso de una barriga dura e hinchada en un perro adulto es un tanto más preocupante, ya que la razón es muy diferente a la de un cachorro y es que aquí el problema se pueda deber a una patología asociada al estómago, donde hay una respuesta de torsión/dilatación que puede poner en riesgo la vida del perro sin no se atiende a la brevedad.

La intervención en este caso depende de dos procesos: una dilatación debida a la presencia de líquidos y gases en el intestino y la otra es un efecto de torsión donde el estómago rota sobre su eje, al igual que el bazo por haberse distendido.

Aquí el caso es preocupante, ya que ni los gases ni los líquidos pueden salir del estómago, por lo que el perro no puede expulsarlos de manera natural (eructando o vomitando) y este cúmulo de gases y líquidos se comprimen en el estómago, causando también que una cantidad de funciones corporales empiecen a fallar y que haga que el animal entre en shock.

Las causas pueden ser numerosas, pero lo más común es que se deba a una ingesta de una considerable cantidad de comida y enseguida se realice una exigente actividad física (también considerando la ingesta de una gran cantidad de líquido).

Esto produciría efectos como náuseas con posteriores intentos fallidos de vomitar, al igual que la inminente inflamación de la barriga. En cualquiera de los casos se debe acudir al profesional de turno, ya que este problema no debe ser tomado a la ligera.

Alimenta a tu mascota con dosis de alimento y líquidos moderados al igual que con plazos de descanso y ejercicio bien distribuidos y que comiencen de manera progresiva con la exigencia física, después de esto podrás tener a una mascota sana y en forma.

Mi cachorro tiene la tripa hinchada y dura

Cuando el cachorro tiene la barriga muy grande, hinchada y dura, lo más seguro es que esté lleno de parásitos intestinales, los cuales contraen desde el mismo útero de la madre, por medio de la amamantada, o por la ingesta accidental de los huevos.

Mi perro está hinchado y decaído

La barriga hinchada puede ser producto de varias cosas, puede tener una mala digestión, puede haberse llenado de gases al comer y beber muy rápido, o quizás es porque padece de torsión- dilatación del estómago.

Esta última además puede ser la causante de que el can se vea decaído, lo importante es que reciba cuanto antes la atención médico- veterinaria correspondiente.

Mi perro tiene el estómago duro y se queja

Cuando el estómago se pone rígido al tacto y el perro no tolera que le presionen esa zona gime de dolor, así que hay que actuar de inmediato porque son parte de los síntomas de una torsión- dilatación estomacal.

Mi perro tiene la barriga hinchada y blanda

Si la barriga está dilatada y blanda, puede que tu perro tenga una obstrucción intestinal, aunque también este síntoma puede estar presente en la torsión- dilatación. Recuerda que lo más acertado es acudir al médico veterinario para el diagnóstico correcto.

Consejos para evitar que tu perro tenga la barriga hinchada

Ningún amante de los animales quiere que un perro, un gato o cualquier mascota sufra. Por eso es que hay que estar muy atento a las necesidades que requieren. Además, a modo de prevención, existen algunas pautas que deberías seguir a fin de evitar males mayores, ya no solo las causas de la barriga hinchada, sino también otros problemas de salud.

Así, las recomendaciones que te damos son las siguientes:

Una alimentación de calidad

No vamos a decirte que debas darle un marca concreta de pienso. Tampoco a decirte que no puedes darle comida casera. Pero ya sea una alimentación u otra, es importante que se caracterice por ser de calidad.

A menudo, las ofertas, los descuentos y la comida barata nos tienta. Realmente un perro cuesta dinero de mantener: visitas al veterinario, vacunas, comida… Pero ofrecerle un pienso de calidad baja, o comida casera poco recomendable para el animal, lo único que provocará es que su salud se resienta. Quizá no en ese momento, pero sí a lo largo de los años, sobre todo cuando ya es mayor y comienzan los achaques.

A la hora de comprar un pienso, consulta con tu veterinario. Te podrá asesorar tanto en los piensos que tiene a la venta (si los tiene) como los que haya en el mercado. Además, dependiendo de cada mascota, puede ser más rentable (o saludable) la comida húmeda o incluso prepararle comida casera en base a sus requerimientos.

Espacia la comida y el agua

Si tu perro es un tragón, seguro que cuando le pones la comida se la come en cuestión de minutos, o empieza a beber y parece que no tiene fin. Esos comportamientos, que en principio puede que no te sean anormales, en realidad son muy malos para los perros.

Necesitas que un perro coma de forma tranquila para que la comida no le siente mal, para que no se llene demasiado, y para no provocar problemas como es la torsión de estómago. De hecho, los expertos recomiendan que, en lugar de una vez al día, coman al menos tres veces. En otras palabras, dividir la porción de alimento en tres veces para que no sea tan comilón.

Y lo mismo puede pasar con el agua.

No al ejercicio después de comer (o antes)

Sacarlo a pasear y a que haga ejercicio es algo que debes hacer a diario, pero es recomendable que no lo hagas justo cuando acaba de comer, ni que tampoco llegue y le des de comer y de beber.

Es necesario que tenga un tiempo de reposo para que no le vaya a sentar mal la comida, ni para que esta se convierta en un problema grave.

Cuidado con el estrés

Un perro estresado es un perro que vive poco. Y es que cuando el estrés, la ansiedad y los nervios dominan al animal, este puede desarrollar muchas enfermedades, entre ellas las que hinchen la barriga.

Por eso, hay que intentar que tenga una calidad de vida adecuada donde se sienta relajado y feliz.

Lleva a tu perro al veterinario si tiene la barriga hinchada

Esperamos que te haya sido de utilidad.


2 comentarios, deja el tuyo

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.

  1.   angelas dijo

    buenas me consegui una perrita pequeña pero se le esta hinchandi la panza y hoy le salio como una bolsa de liquido que me recomendaria

  2.   Yismarys chirinos dijo

    Buenas noches tengo un perrito de 2 meses y tiene la barriga hinchada y malestar como fiebre y tiene 3 días con su barriga hinchada lo bueno es q no a dejado de comer cada vez q come mas grande se le pone la barriga y le duele ya le di desparacitante pero no le rebaja nada q hago q puede ser me dicen q fue una mala alimentación soy Yismarys me preocupa mi perrp gracias