La Policía de Mendoza ha puesto punto final a la vida activa de Cira, una perra de raza Pointer que dejó huella en la Delegación de Canes Zona Este. A sus 12 años, su trayectoria se cierra con más de 150 rastreos realizados y una década de servicios que impulsaron numerosas investigaciones.
La decisión se adoptó tras una evaluación integral de su edad y estado físico, reconociendo lo hecho por una compañera que destacó por su olfato y temple en terreno. En la unidad aseguran que Cira se ganó respeto y cariño dentro y fuera del cuerpo, y que su contribución seguirá en la memoria del equipo.
Quién es Cira y por qué su huella perdura

Nacida en octubre de 2012 e incorporada en julio de 2013, Cira destacó desde el adiestramiento por su concentración y rapidez para resolver pistas. Su guía y el responsable de la delegación, el oficial principal Cristian Morales, subrayó su carácter noble y su constante disposición al trabajo.
En el día a día, fue clave en búsquedas de indicios, seguimientos de rastros humanos y localización de objetos vinculados a delitos. Esa capacidad le permitió encadenar una década de actuaciones en la que su olfato se volvió sinónimo de eficacia para la fuerza.
Operativos destacados en una década de servicio

Entre los hitos de su carrera figura su aporte al esclarecimiento de un homicidio en San Martín, rastreando indicios que orientaron diligencias clave. También intervino en la recuperación de bienes sustraídos y fue un recurso fijo en operativos contra el abigeato en zonas rurales.
Su experiencia en campo se tradujo en procedimientos mejor dirigidos y tiempos de respuesta más cortos, especialmente cuando se requería precisión en la escena. En la práctica, Cira se convirtió en uno de los activos más valiosos de la unidad.
- Apoyo a investigaciones de homicidio en San Martín.
- Recuperación de objetos robados en rastreos complejos.
- Intervenciones en la lucha contra el abigeato rural.
- Colaboración con fiscalías y áreas operativas de la policía.
Con su intervención, la Delegación de Canes optimizó recursos y mejoró resultados en procedimientos sensibles. Ese desempeño sostenido consolidó su reputación como una perra fiable, serena y resolutiva.
Salud, cuidados y la decisión del retiro

Con el paso del tiempo llegaron dolencias propias de su edad. Cira superó una cirugía para extirpar tumores mamarios y, con la evolución favorable, se mantuvo operativa hasta la evaluación final. La Delegación concluyó que había llegado el momento de priorizar su bienestar tras años de entrega.
Hoy disfruta de una etapa tranquila, con cuidados y rutinas acordes a su condición. Aunque fuera de servicio, su equipo la considera parte de la familia policial, un vínculo que se cimentó en confianza y trabajo compartido.
Relevo y otros canes cercanos al retiro

El testigo operativo lo toma Fito, el perro que está completando su formación para asumir tareas de rastreo. Los primeros entrenamientos han sido alentadores y, según la unidad, ya muestra solvencia y proyección para el puesto.
Además, tres ovejeros alemanes —Polo, Parker y Puma— se acercan al final de su ciclo tras casi una década de servicio. La renovación por etapas busca equilibrar experiencia y recambio generacional en la unidad.
Delegación de Canes Zona Este: territorio, historia y mando

La Delegación tiene su sede en Alto Verde (Ruta 50, km 1025, San Martín) y actúa en un amplio corredor: desde el río Mendoza hasta Desaguadero y de Costa Araujo al límite con San Carlos. Creada en 1963 como unidad de apoyo, hoy cuenta con diez ejemplares caninos activos y tres años de conducción a cargo del oficial principal Cristian Morales.
En el plano orgánico depende de la Jefatura de Cuerpos Especiales de Zona Este —dirigida por José Cossú y Jairo Navarro— y, a nivel provincial, de la Jefatura de Cuerpos Especiales bajo el comisario David Frettes. La coordinación con ayudantes fiscales y Policía Rural se ha afianzado para dar respuesta rápida en terreno.
La modernización operativa reciente incluye una camioneta entregada por el Gobierno provincial para mejorar accesos rurales, apoyo con drones de la Unidad VANT, radios digitales con sigla propia y equipos biométricos de identificación. Estas herramientas han acortado tiempos de intervención y potenciado los rastreos.
Figura como un referente de su generación, y su despedida simboliza la evolución de un servicio que suma tecnología sin renunciar al factor humano. Cira deja una estela de trabajo bien hecho y un relevo preparado para sostener el nivel de la unidad.