¿Así que estás pensando en pasar unos cuantos años de tu vida con un Collie? Si es así, es una decisión muy acertada… siempre y cuando sepas que esta raza de perros es muy activa. Necesita hacer ejercicio todos los días; pero no estoy hablando sólo de correr o de ir a buscar la pelota, sino de jugar a juegos en los que se le permita pensar al mismo tiempo que se divierte.
De hecho, este magnífico animal se ha usado y se sigue usando hoy como perro pastor de ovejas. Además, es una de las razas preferidas para practicar deportes caninos, como el agility, el flyball o el obedience, donde puede canalizar toda su energía e inteligencia. Así pues, para que la convivencia familiar sea agradable para todos, te vamos a explicar cómo cuidar a un Collie de forma completa: desde su carácter y necesidades básicas hasta su salud, educación y estimulación mental.
Cuidados básicos

Como todos los perros, necesitan agua fresca, comida de calidad, una cama cómoda donde poder dormir y mucho cariño, además de paseos diarios y atención veterinaria periódica. Si cualquiera de estas cosas falta, estos animales no serán felices y podrán desarrollar problemas de conducta o de salud. Para evitar que se sientan tristes o frustrados, es necesario que pensemos bien antes si queremos y si podemos hacernos cargo de ellos, pues no hay que olvidar que se trata de seres vivos que pueden vivir muchos años, y que todo ese tiempo lo quieren pasar con una familia que los cuide como se merecen.
El Collie (incluyendo al Border Collie y a otras variedades de la raza) es un perro muy apegado a sus humanos, por lo que no es recomendable dejarlo muchas horas solo en casa. La soledad prolongada puede provocar estrés, ansiedad y comportamientos destructivos, especialmente si tampoco se cubren sus necesidades de ejercicio. Necesita un hogar familiar, afectuoso y con personas que puedan dedicarle tiempo cada día a juegos, paseos largos y actividades compartidas.
En cuanto a la alimentación, lo ideal es ofrecerle un pienso o dieta equilibrada y rica en nutrientes, adaptada a su nivel de actividad y edad. Es importante controlar las raciones para evitar la obesidad, ya que un exceso de peso aumenta el riesgo de problemas articulares y otras enfermedades. Siempre debe tener agua limpia y disponible, sobre todo después de hacer ejercicio.
¿Cómo adiestrarlos?

Los Collie son unos perros que siempre están dispuestos a aprender cosas nuevas, aunque pueden llegar a ser un poco tercos. Por ello, es conveniente que se les empiece a adiestrar desde el primer momento que están en casa. Siempre con órdenes simples (de una a tres palabras) y siempre tratando de que se diviertan, animándolos con palabras dichas en tonos alegres y dándoles premios cada vez que cumplan dichas órdenes.
Es muy importante que las sesiones sean cortas, de no más de diez minutos seguidos, pues podrían aburrirse fácilmente. Es mucho mejor que cada pocos minutos se pase a jugar con ellos, sobre todo cuando son cachorros, para que nos cojan confianza y disfruten estando con nosotros, lo cual es fundamental para que se les pueda enseñar diferentes órdenes. Variar los ejercicios, los lugares y los premios ayuda a mantener su mente motivada.
Al ser perros de pastoreo, muchos Collie tienen una marcada tendencia natural a “pastorear” personas, niños, bicicletas u otros animales. Esta conducta puede gestionarse con un buen adiestramiento: dirigiendo su instinto hacia juegos controlados de buscar y traer, deportes caninos o actividades de olfato, y enseñando órdenes de autocontrol como «quieto», «ven» o «junto».
Higiene y cuidado del pelo

El Collie puede tener pelo corto, medio o medio-largo, normalmente con doble capa (subpelo denso y capa exterior protectora). Este tipo de manto necesita ser cepillado con regularidad para mantenerse sano, evitar nudos y reducir la cantidad de pelo muerto en casa.
- Lo más aconsejado es un cepillado diario o al menos varias veces por semana, usando un cepillo adecuado para doble capa, como una carda suave o un peine específico.
- El baño debe hacerse solo cuando esté realmente sucio o huela mal. Bañarlo en exceso puede eliminar la capa de grasa natural que protege su piel y su pelo.
- En perros de trabajo o de exposición, un pelo excesivamente brillante o perfumado incluso puede ser penalizado en algunas competiciones, por lo que no es necesario abusar de champús muy agresivos.
- Conviene revisar con frecuencia sus oídos y ojos para detectar suciedad, enrojecimiento o secreciones anómalas y así prevenir infecciones.
- Para su salud dental, se pueden usar cepillos y pastas especiales para perros o snacks dentales que ayuden a reducir el sarro y a mantener un aliento más agradable.
Ejercicio, compañía y estimulación mental

El Collie es un perro extremadamente activo. Necesita mucho más que un par de paseos cortos para hacer sus necesidades. Por regla general, requiere varios paseos diarios y, al menos una vez al día, una sesión de ejercicio intenso donde pueda correr, jugar y liberar toda su energía.
Una buena referencia es ofrecerle paseos de 40 minutos varias veces al día o, en su defecto, un mínimo de alrededor de una hora de ejercicio bien aprovechada todos los días. Durante una de las salidas es muy recomendable darle la posibilidad de correr suelto en zonas seguras, jugar a la pelota, practicar agility o hacer recorridos con obstáculos tipo túnel, slalom o salto.
Además del ejercicio físico, el Collie necesita estimulación mental diaria. Los juegos de inteligencia, juguetes interactivos rellenables con premios, ejercicios de olfato, búsqueda de objetos y nuevos retos le ayudan a mantener su mente ocupada y a evitar el aburrimiento. Podemos ir aumentando la dificultad de los juegos para que sigan siendo estimulantes.
Todos los perros necesitan compañía, pero el Collie es una raza especialmente apegada a su familia. No necesita obligatoriamente otro perro para ser feliz, aunque puede convivir muy bien con otros animales si está bien socializado, pero sí requiere que su humano pase tiempo con él. Caricias, juegos, entrenamiento y compartir actividades refuerzan el vínculo y hacen que se sienta seguro y tranquilo.
Salud y posibles problemas hereditarios
Aunque el Collie no suele tener más problemas de salud que otras razas, sí presenta predisposición a ciertas enfermedades hereditarias que conviene conocer para poder detectarlas a tiempo y prevenir complicaciones cuando sea posible.
Entre las dolencias que pueden afectar de forma ocasional a esta raza se encuentran la displasia de cadera (alteración de la articulación de la cadera que causa dolor y cojera), algunas alergias de piel, determinadas alteraciones neurológicas y varias enfermedades oculares que pueden comprometer su visión con el paso del tiempo.
Esta predisposición no significa que tu perro vaya a sufrirlas, pero es conveniente realizar revisiones veterinarias regulares para observar cualquier signo temprano y poder actuar cuanto antes. Un chequeo general al año, junto con las vacunas, desparasitaciones internas y externas y, si procede, pruebas específicas recomendadas por tu veterinario, será de gran ayuda para mantenerlo en óptimas condiciones.
Carácter, convivencia y relación con la familia
Los Collie son unos perros ideales para muchas familias, incluidos niños responsables y personas mayores activas. Cuando son jóvenes pueden ser algo traviesos y muy inquietos, pero una vez adultos se convierten en unos de los mejores compañeros peludos que uno puede tener, siempre que se respeten sus necesidades de ejercicio y estimulación.
Su personalidad de pastor y su instinto de protección hacen que, a veces, no sean el perro perfecto para todos los niños, especialmente si no se supervisa el juego. Pueden intentar pastorear a los pequeños dando pequeños toques o mordisquitos en los talones, lo que puede asustar o molestar. Un buen adiestramiento y una socialización adecuada desde jóvenes ayudan a reducir este tipo de conductas.
Con otros perros y animales de compañía, el Collie suele llevarse bien si se ha acostumbrado a ellos desde cachorro. Sin embargo, siempre tendrá tendencia a controlar el movimiento a su alrededor, por lo que conviene enseñar límites claros y ofrecer alternativas de juego apropiadas. Su cabeza parece que nunca descansa, siempre está alerta y pendiente de lo que ocurre.
Tal vez no sepas cuál es el nombre de la raza, pero estamos seguros de que reconocerías a un «Lassie» donde fuera, y es que este perro se hizo famoso en principio mediante cuentos cortos para luego saltar a la gran pantalla y la televisión. Este animal de pastoreo, con una apariencia hermosa y elegante, es un gran compañero, pero como cualquier mascota tiene sus necesidades, por eso es fundamental conocer bien cómo cuidar a un Collie antes de compartir tu vida con él.
Con una correcta combinación de ejercicio físico diario, juegos de inteligencia, educación positiva, revisiones veterinarias y mucho afecto, el Collie puede convertirse en un compañero leal, equilibrado y feliz, capaz de acompañarte en casi cualquier actividad y de llenar tu hogar de energía, inteligencia y cariño.