En los últimos tiempos, los veranos más cálidos se han convertido en una auténtica preocupación no solo para las personas, sino también para los más de 30 millones de animales de compañía que hay en los hogares de España. Entre ellos, los perros son la especie que más está sintiendo el impacto de las temperaturas extremas, tal y como confirman los colegios veterinarios del país, que han observado un incremento notable en consultas relacionadas con golpes de calor y síntomas derivados del calor excesivo. No se trata solo de un pequeño malestar pasajero: un golpe de calor puede ser letal en cuestión de horas si no se actúa con rapidez.
Los veterinarios señalan que, además del aumento de jadeos intensos, falta de apetito o episodios de somnolencia, cada semana llegan a las clínicas casos graves de animales que fallecen por el calor. La situación es aún más preocupante si tenemos en cuenta que, según el Consell de Col·legis Veterinaris de Catalunya, un incremento de dos grados en la temperatura corporal del perro puede tener consecuencias fatales en la mitad de los casos. Estudios recientes, como el publicado en ‘The Australian Veterinary Journal’, confirman que el riesgo de muerte en perros se acerca al 10 % durante los días de calor intenso y aumenta a razón de 0,6 % por cada grado a partir de los 32 °C. Además, los fines de semana resultan especialmente críticos, ya que suelen coincidir con actividades al aire libre y exposiciones prolongadas de los animales al sol.
¿Por qué los perros son tan vulnerables al calor?
Los perros carecen de glándulas sudoríparas como los humanos, por lo que su mecanismo principal para eliminar el exceso de calor es el jadeo. Este método es mucho menos eficiente y hace que la acumulación de calor sea más rápida y peligrosa. Patricia Bou, veterinaria experta en urgencias, hace especial hincapié en la importancia de vigilar los signos de estrés térmico en los perros, ya que una subida de la temperatura corporal puede desencadenar un colapso agudo. Para ampliar información, revisa también cómo prevenir el golpe de calor en perros.
Una gran parte de los golpes de calor se producen en animales que han realizado actividad física intensa en ambientes calurosos o han permanecido encerrados en coches, un entorno extremadamente peligroso donde la temperatura puede alcanzar niveles mortales en pocos minutos, incluso estando a la sombra y con las ventanillas entreabiertas.
Las razas más sensibles y factores de riesgo

Según apuntan los veterinarios, los perros braquicéfalos —como bulldogs, carlinos o frenchies— presentan una especial susceptibilidad al calor debido a su particular anatomía: vías respiratorias más estrechas que dificultan la disipación del calor corporal. También se consideran perros de alto riesgo aquellos procedentes de climas fríos, como los huskies siberianos, ya que su adaptación natural es incompatible con temperaturas elevadas. La edad, el sobrepeso, la presencia de enfermedades previas y la falta de sombra incrementan todavía más la probabilidad de sufrir un golpe de calor. Para entender mejor cómo proteger a distintos tipos de perros, consulta las razas de perros y calor extremo.
No solo los perros jovencitos que juegan sin medida o los adultos enérgicos pueden verse afectados. Los perros de avanzada edad y aquellos con problemas de salud son igualmente vulnerables y pueden verse gravemente afectados tras periodos cortos de exposición solar o ejercicio moderado en condiciones no adecuadas.
¿Qué pasa con los gatos y otros animales de compañía?

En el caso de los gatos, el riesgo de golpe de calor es menor simplemente porque pasan más tiempo resguardados en casa y tienden a buscar zonas frescas para descansar. Aun así, gatos de piel clara y con zonas poco pigmentadas en orejas o nariz pueden sufrir quemaduras solares e, incluso, desarrollar cáncer cutáneo asociado a la exposición prolongada. Conviene limitar su acceso directo al sol y extremar las precauciones en los días más abrasadores.
Los veterinarios recuerdan también que la prevención y el sentido común son las herramientas más eficaces frente a estas situaciones. Ofrecer siempre agua fresca, buscar la sombra y garantizar una buena ventilación en casa y en los paseos son esenciales para evitar complicaciones graves. Para más detalles, visita protección solar para perros.
Recomendaciones veterinarias para el cuidado de los perros en días de calor extremo

- Evita salidas y actividades físicas durante las horas centrales del día; prioriza los paseos tempranos o al atardecer.
- Ofrece siempre agua limpia y fresca, cambiándola con frecuencia y llevando un bebedero portátil en los paseos.
- Asegúrate de que el perro pueda acceder a zonas de sombra y a lugares ventilados tanto en casa como en el exterior.
- No dejes nunca a tu perro dentro del coche, aunque la parada sea breve o el vehículo esté a la sombra.
- En perros braquicéfalos, mayores, obesos o enfermos, extrema las precauciones. Consulta con el veterinario sobre medidas adicionales de protección.
- Observa posibles síntomas de peligro: jadeo excesivo, debilidad, vómitos, encías muy rojas o pálidas y dificultad para moverse. Si detectas alguno de estos signos, busca atención veterinaria urgente.
La llegada del verano y la previsión de olas de calor especialmente intensas obliga a estar atentos y a adaptar la rutina diaria de nuestras mascotas. Observar atentamente su comportamiento, evitar la exposición a temperaturas extremas y aplicar medidas preventivas sencillas marcará la diferencia para proteger su salud.
