
¿Qué son los ácaros de los oídos en perros?

Los ácaros del oído en perros, principalmente de la especie Otodectes cynotis, son parásitos microscópicos que habitan en el canal auditivo externo de los animales, aunque también pueden encontrarse alrededor de las orejas. Se alimentan de restos de piel y cera, provocando inflamación, molestias y la conocida sarna otodéctica. Aunque suelen afectar a una gran variedad de razas, son más frecuentes en cachorros y perros jóvenes, sobre todo en ambientes donde conviven varios animales, como refugios, criaderos o casas con varios perros o gatos. Para más información sobre cómo prevenir estos parásitos, consulta nuestra sección dedicada a los ácaros en los oídos de los perros.
¿Cómo se contagian los ácaros del oído en perros?

La transmisión de los ácaros del oído ocurre principalmente por contacto directo entre animales infectados, especialmente en ambientes compartidos. La alta contagiosidad de Otodectes cynotis implica que todos los animales del hogar pueden verse afectados rápidamente, incluidos gatos y otras mascotas. Además, aunque menos frecuente, los ácaros pueden sobrevivir por un tiempo reducido en el entorno (camas, mantas, sofás…), facilitando la transmisión indirecta. Incluso pueden, en casos excepcionales, causar molestias leves a las personas, como erupciones cutáneas. Para entender mejor cómo eliminar estos ácaros, te recomendamos consultar nuestra guía completa sobre los oídos de los perros.
Síntomas de los ácaros del oído en perros
La presencia de ácaros del oído genera varios síntomas característicos, que pueden variar según la intensidad de la infestación y la sensibilidad individual del perro:
- Rascado intenso de las orejas y sacudidas frecuentes de la cabeza por la fuerte picazón.
- Enrojecimiento e inflamación del canal auditivo externo. La piel puede verse irritada y caliente.
- Costras y secreciones oscuras: aparición de cerumen marrón oscuro o negro, a menudo con aspecto de posos de café y olor desagradable.
- Hematomas y alopecia en las orejas o zonas cercanas, debido al rascado persistente.
- Inquietud y nerviosismo en el perro, que puede frotar su cabeza contra superficies.
- En casos graves, pueden desarrollarse otohematomas (acumulaciones de sangre) o incluso daños en el tímpano que podrían derivar en otitis media, pérdida de equilibrio o sordera.
Estos síntomas pueden confundirse con otras afecciones como otitis bacteriana o por levaduras, alergias o lesiones físicas, por lo que el diagnóstico veterinario es fundamental. Si quieres aprender más sobre los síntomas y tratamiento de la sarna en perros, no dudes en consultarlo.
Diagnóstico: cómo detectar ácaros en los oídos del perro
El diagnóstico se basa en la observación de síntomas y en pruebas específicas:
- Otoscopia: Utilizando un otoscopio, el veterinario puede visualizar ácaros en movimiento en el canal auditivo.
- Citología del oído: Se toma una muestra de cerumen y se examina al microscopio para detectar ácaros, huevos o detritos parasitarios.
- A veces, la mejoría tras el tratamiento antiparasitario también sirve como confirmación diagnóstica.
Es importante que el veterinario confirme la presencia de ácaros, ya que otros parásitos como Demodex canis, Sarcoptes scabiei o infecciones bacterianas y fúngicas pueden causar síntomas similares. Para información sobre cómo eliminar los ácaros de los oídos del perro, visita nuestra sección específica.
Tratamiento para eliminar los ácaros del oído en perros
El tratamiento debe estar siempre supervisado por un veterinario para evitar complicaciones y erradicar completamente la infestación. Incluye varios pasos fundamentales:
- Limpieza del canal auditivo con soluciones específicas, para retirar cerumen y restos orgánicos que protegen a los ácaros y dificultan la acción de los medicamentos.
- Aplicación de antiparasitarios tópicos: Los más efectivos contienen principios activos como selamectina, moxidectina/imidacloprid, piretrinas o tiabendazol. Deben usarse en ambas orejas y repetirse según las indicaciones. La dosis varía según el peso y la fórmula; generalmente se aplica cada 15 a 30 días. Es fundamental continuar el tratamiento durante al menos tres semanas para eliminar todas las etapas del ciclo vital del ácaro. Para conocer las mejores opciones, consulta nuestra recomendación de pípetas antiparasitarias para perros.
- Tratamiento de infecciones secundarias mediante antibióticos o antifúngicos tópicos si existen señales de infección bacteriana o por levaduras.
- Antiinflamatorios y productos calmantes para reducir el picor y la inflamación en casos severos, siempre bajo prescripción veterinaria.
- Revisión y tratamiento de todas las mascotas del hogar, ya que la reinfestación es frecuente si no se controla el foco de contagio.
También existen champús especiales y productos naturales (aceite de neem, extractos vegetales, aceite de almendras con ajo…) que pueden ayudar como complemento, pero nunca sustituyen el tratamiento veterinario. Para más recomendaciones, visita remedios naturales para proteger los oídos de su perro.
No se recomienda usar remedios caseros como vinagre o aceites esenciales sin consultar con el veterinario, ya que el oído del perro es muy sensible y un tratamiento inadecuado puede agravar la inflamación o dañar estructuras internas.
Prevención y cuidados en el hogar
- Higiene ambiental: Lava frecuentemente camas, mantas, cuencos y accesorios.
- Revisiones periódicas de oídos y limpieza rutinaria, sobre todo si tu perro convive con otros animales. Para aprender cómo mantener los oídos de tu perro en buen estado, revisa nuestra sección de cuidados básicos de los oídos del perro.
- Uso regular de antiparasitarios preventivos recomendados por el veterinario, en forma de pipetas, collares o comprimidos.
- Aislamiento temporal del animal infectado hasta que el tratamiento finalice y el veterinario lo autorice.
La constancia en el tratamiento y la prevención son claves para evitar la reinfestación y proteger la salud auditiva de tu perro. Si observas síntomas persistentes, acude al veterinario para una revisión.
Los ácaros del oído, aunque molestos y contagiosos, pueden ser combatidos con éxito cuando se identifican y tratan a tiempo. El seguimiento veterinario, la higiene del entorno y la vigilancia de todos los animales del hogar son esenciales para evitar complicaciones y garantizar el bienestar de tu mascota.
