A los perros una de las cosas que más les gusta es ir a dar una vuelta con la persona que más quieren. Pero claro, el paseo no es simplemente estar fuera de casa durante un tiempo, sino que es una actividad muy importante que deben de realizar estos animales para mantener un correcto equilibrio mental y, de paso, una buena forma física.
Dicho esto, vamos a ver cómo pasear a un cachorro.
Acostúmbralo en casa
El paseo es algo muy nuevo para él, por lo que es conveniente que se acostumbre primero en casa. Así, lo que haremos será enseñarle el arnés (o collar) y la correa, y ponérselo de vez en cuando. Podemos dar paseos cortos por el interior de la vivienda, e incluso dejársela un rato para que juegue con ella. Eso sí, si vemos que intenta mordisquearla como si intentase romperla, le diremos un «NO» firme, sin gritar, y cuando se detenga, le daremos una golosina para perros.
Durante los paseos, y para evitar que se acostumbre a tirar de la correa, te recomiendo que le vayas dando golosinas de manera que, al final, te prestará tanta atención que se olvidará de lo demás, y no te tirará.
Refuerza además dos bases: un collar o arnés bien ajustado (deben caber dos dedos entre cuello y collar) y una correa de 1,5-2 metros para equilibrar control y libertad. Las correas extensibles pueden esperar: son útiles en lugares seguros y tranquilos, pero en ciudad dificultan el control y la comunicación.
Antes de salir, empieza a practicar la llamada en casa. Usa una señal clara, por ejemplo «ven», desde poca distancia y premia al acercarse. Añade distracciones de forma gradual: más distancia, nuevas estancias y sin estar a la vista. Este trabajo facilitará todo el paseo.
Llegó el momento: el primer paseo
Por fin llegó el tan deseado día. Le pondremos el arnés (o collar) y la correa, le mandaremos sentarse antes de abrir la puerta, le daremos una golosina, y saldremos. Esto es algo que es aconsejable que se convierta en rutina y determine la duración del paseo, pues será la que determine, en gran medida, cómo se va a comportar el perro durante el paseo. Si dejamos que sea él quien lo inicie, se puede acostumbrar a tirar de la correa. Además, siempre es más recomendable que los dos -humano y perro- disfruten del paseo.
En el exterior hay muchas cosas que llamarán la atención de tu amigo, pero con la golosina en la mano, no tendrás que preocuparte por nada. Cada vez que notes la correa un poco tensa, detente. Tu peludo no tardará en dar media vuelta, dirigiéndose a ti. Una vez que lo tengas delante, dale un premio. Es posible que debas hacerlo varias veces, pero así conseguirás eliminar esa conducta. Alterna con cambios de dirección suaves para que te preste atención y mantén la correa siempre floja. Consejos para mejorar el paseo pueden ayudarte en estas situaciones.
Cruces y zonas transitadas son oportunidades para pedir un «quieto» o «sentado» breve y reforzar la calma. Permite que olfatee: para él es información y relajación; no todo es avanzar, también hay que dejarle explorar sin prisas.
Y, ¿qué pasa si ve a otros perros paseando? Déjalo que se acerque, pero siempre que veas que los otros estén calmados (es decir, que no gruñan, que tengan las orejas en posición normal, no muestren los dientes, y que no tengan el pelo erizado). Es importante que se socialice con otros de su especie, ya que de lo contrario podría acabar teniendo problemas de comportamiento. Observa su lenguaje corporal: si gira la cabeza, se agacha o mete la cola, aumenta la distancia y premia las miradas hacia ti.
Cuando hayan pasado 10-15 minutos desde que salisteis de casa, es hora de volver. Los cachorros se cansan rápidamente, pero ya verás que, a medida que vaya creciendo, podrás pasar más tiempo fuera con él.
Duración, ritmo y estructura de los paseos
Los perros agradecen la rutina. Una pauta frecuente es realizar dos o tres salidas diarias adaptadas a su edad y energía: una breve por la mañana, otra más completa a media jornada para explorar y socializar, y otra relajada por la noche. Ajusta tiempos según el cachorro: sesiones cortas y positivas son más eficaces que una larga y abrumadora. Es recomendable que las salidas estén adaptadas a su edad y energía para fomentar un buen carácter.
Ten en cuenta el clima: evita horas de calor, hidrátalo con bebedero portátil y reduce el tiempo con frío intenso si es sensible. En cada paseo, reserva momentos de juego controlado (5-10 minutos) en zonas seguras o valladas para liberar energía.
Equipo y seguridad básica
Elige un arnés cómodo o un collar plano y comprueba a diario el ajuste. Apuesta por una correa de 1,5-2 metros para enseñarle a caminar contigo. Las extensibles solo en lugares tranquilos y cuando el perro ya camina sin tirones. Lleva siempre bolsas higiénicas, premios y bebedero. Identificación actualizada y, si es miedoso, usa doble sujeción (arnés + collar) como medida extra.

Entrena la llamada y comandos útiles
Practica a diario «ven», «junto» y «quieto». Empieza en casa, pasa al portal y luego a la calle, subiendo las distracciones de forma progresiva. Premia cada acierto y nunca uses la llamada para terminar algo que le encanta (por ejemplo, el juego) sin compensarlo con un premio o pausa olfativa.
Resolver problemas habituales
Si tu cachorro se excita antes de salir, espera a que esté tranquilo para colocar la correa y refuerza la calma. Si tira, detente o retrocede unos pasos; aprenderá que avanzar ocurre con la correa suelta. Si se niega a andar, aléjate unos pasos, agáchate, anímalo con voz dulce y premia el primer movimiento. Ante miedos, evita forzar, aumenta distancia, habla suave, premia la curiosidad y no castigues conductas fruto del miedo.
Pasear a dos perros juntos
Conoce el carácter de cada uno, usa las dos manos y no temas emplear equipos diferentes (arnés para uno, collar para otro) si así van más cómodos. Si son similares, una correa doble de calidad puede funcionar; si no, mejor correa individual para mantener el control.
Convertir el paseo en una experiencia predecible, segura y estimulante, con equipo adecuado, refuerzo positivo y una progresión coherente, hará que tu cachorro camine contigo sin tirones, disfrute olfateando y aprenda a relacionarse con calma en cualquier entorno.

