El espolón es la uña que crece en la parte trasera de la pata de algunos perros. No se sabe aún qué utilidad tiene, pero se ha de cuidar para evitar problemas, pues puede crecer de una manera inadecuada, ocasionándole infecciones y dificultad para caminar.
¿Qué es el espolón y en qué perros aparece?
La mayoría de los perros tienen cinco dedos en las patas delanteras y cuatro en las traseras. En muchos individuos aparece un dedo adicional (espolón) en las traseras y, con menor frecuencia, también un doble espolón por una variante genética llamada polidactilia. En razas como rottweiler, pastor vasco o san bernardo es relativamente habitual. En cualquier caso, no todos los perros tienen espolones, y cuando existen, requieren revisión periódica porque no se desgastan con el suelo.

Conviene matizar que, aunque durante años se dijo que “no sirven”, hoy se acepta que los espolones delanteros ayudan a la estabilidad en giros rápidos, proporcionan tracción adicional y permiten cierto agarre de objetos o superficies. Los traseros, por el contrario, suelen ser más laxos y propensos a engancharse.
Para que eso no ocurra, te explicamos cómo cortar los espolones a un perro de manera sencilla.
Problemas frecuentes si no se recortan
El espolón suele ser curvo y, si crece en exceso, puede encarnarse y clavarse en la piel provocando infección. Además, al colgar, es vulnerable a desgarros de la piel y a roturas de la uña si se engancha en mallas, ramas o textiles. Una revisión y recorte periódico suele evitar casi todas estas complicaciones.
Cómo cortarlos correctamente paso a paso
Antes de cortar los espolones de tu amigo, es muy importante que estés tranquilo/a, ya que de lo contrario le pasarías el nerviosismo y sería imposible cortárselos. Si es necesario, respira lentamente durante 10 segundos varias veces. Sólo cuando hayas conseguido calmarte, coge unos alicates especiales para cortar las uñas de los canes o una lima de uñas, y lleva a tu amigo a una habitación donde podáis estar tranquilos, sin que nadie os moleste. Ayuda ofrecer chucherías y dejar que huela las herramientas.
Ahora, túmbalo de lado, mientras lo acaricias. Una vez esté, coge su pata y acaríciala durante unos segundos. Pasado ese tiempo, separa el espolón y córtale sólo la punta. Es muy importante no cortar de más, ya que dentro de la uña hay vasos sanguíneos (la “línea viva”). En uñas claras podrás verla; en uñas oscuras, avanza muy poco a poco. Orienta el corte con un ángulo cercano a 45° y realiza un corte limpio y decidido. En el caso de que uses la lima, tendrás que sujetarle la pata firmemente (sin hacerle daño). Lima poco, sólo lo justo para que esta uña no toque el suelo cuando el perro se ponga de pie. Cuando termines, dale un premio por su buen comportamiento.
Materiales imprescindibles y frecuencia de revisión
Ten a mano un cortaúñas o alicate canino adecuado al tamaño del perro, una lima para remates, polvo o gel astringente para sangrados y gasas/vendaje. Como pauta general, revisa los espolones cada 3–4 semanas (o siempre que cortes el resto de uñas). En perros cuyo espolón crece rápido, un vistazo semanal evita sorpresas.
Qué hacer si sangra al cortar
En el caso de que sangre, frota la zona con polvo astringente para cortar el sangrado, y aprieta la zona con una gasa esterilizada. Después, venda su pata para evitar que se la lama. Y si aún así sigue sangrando, acude inmediatamente al veterinario para que le revise la herida y le administre un analgésico y un antibiótico. En muy poco tiempo volverá a correr bien, ya lo verás . Mantén la calma, evita sobresaltos y no dejes que el perro corra hasta que cese la hemorragia.
Si el espolón se rompe o se desgarra
Ante una rotura con dolor y mucha sangre: sujeta firmemente al perro (bozal si es necesario), lava con agua, seca, aplica antiséptico yodado (tipo betadine), coloca la uña lo más alineada posible, vende sin inmovilizar articulaciones y fija con esparadrapo para que no se caiga caminando. Un calcetín canino ayuda a proteger. Para más detalles, consulta qué hacer si se parte una uña. Acude al veterinario para valorar recorte terapéutico, analgesia y antibiótico. Aunque asuste por la sangre, es una lesión frecuente y de recuperación rápida si se trata bien.
Doble espolón y diferencias entre delanteros y traseros
Algunos perros presentan doble espolón en las patas traseras (polidactilia). Sus cuidados son los mismos: vigilar crecimiento, recortar con regularidad y evitar enganches. Los espolones delanteros suelen estar mejor anclados con huesos y tendones, aportando estabilidad y tracción; los traseros suelen ser más sueltos y más expuestos a lesiones.
¿Extirpar o conservar? Cuándo ir al veterinario
La extirpación preventiva no es necesaria en la mayoría de casos. De hecho, retirar los espolones delanteros podría aumentar el riesgo articular a largo plazo al perder estructuras estabilizadoras. Valora la cirugía solo por motivos médicos (tumores, espolones muy sueltos que se desgarran repetidamente, traumatismos graves). Si no te ves capaz de cortarlos en casa, o tu perro se estresa, llévalo a una peluquería canina o al veterinario. Puedes pedir una primera sesión guiada para aprender técnica, usar refuerzo positivo y, si hiciera falta, alternativas como sedación ligera supervisada.
Si después de leer este articulo no terminas de sentirte capaz o tienes miedo de cortar de más, llévalo a una peluquería canina o al veterinario para que ellos se encarguen de dejar las uñas de tu amigo perfectas.
Con una revisión mensual, cortes cortos y seguros, y los materiales adecuados a mano, la mayoría de perros mantiene sus espolones en perfecto estado sin sobresaltos y disfrutando de paseos, deporte y juego con comodidad.
