Cómo cuidar y limpiar correctamente las orejas de tu perro

  • Revisa las orejas de tu perro con regularidad, sobre todo si tiene orejas caídas, mucho pelo o vive en ambientes húmedos.
  • Utiliza solo limpiadores óticos específicos, gasas y técnicas suaves, evitando bastoncillos dentro del canal auditivo.
  • Ajusta la frecuencia de limpieza a las necesidades de tu perro y acude al veterinario ante mal olor, dolor o secreciones anormales.

Cuidar las orejas de los perros

Los cuidados del perro no solo abarcan el típico cepillado y el cuidar su alimentación, sino que van mucho más allá. Hay que poner atención también a pequeñas zonas que, aunque no repasemos todos los días, deben cuidarse para que no den problemas. Una de las partes más delicadas que hay que cuidar en el perro son las orejas, y es que muchos perros tienen propensión a las infecciones u otitis debido a sus características físicas, a su estilo de vida o incluso a problemas de piel y alergias. Si tu perro ha sufrido una otitis, sabrás lo incómodo que resulta aplicar gotas y limpiar a diario; por eso la prevención evita tratamientos prolongados y molestias para el animal.

Los perros con las orejas caídas y con pelos en el interior de las orejas son los más propensos a sufrir estos problemas, y por eso con estas razas hay que tener cuidados especiales. Si alguna vez han cogido una infección, habrás notado el trabajo que resulta utilizar las gotas y limpiar las orejas cada día, sin mencionar lo molestos que se encuentran ellos, así que la prevención es fundamental para evitar que la otitis se repita y llegue a convertirse en un problema crónico.

La anatomía del oído del perro hace que el canal auditivo tenga forma de “L”, lo que dificulta la expulsión natural de la suciedad y del cerumen. El cerumen (cera) es una secreción normal que actúa como sistema de limpieza: atrapa células muertas, polvo, pequeños restos de suciedad y los va transportando hacia el exterior. Sin embargo, cuando se produce en exceso, se combina con humedad o hay parásitos y bacterias, puede dar lugar a mal olor, picor intenso y otitis.

Perros más propensos y por qué cuidar sus orejas

Orejas de perro sanas

No todos los perros necesitan la misma intensidad de cuidado. Algunos, por su tipo de oreja o por predisposición a la otitis, requieren revisiones regulares, mientras que otros, con pabellones auditivos sanos y bien ventilados, apenas necesitan limpiezas puntuales.

Tienen más riesgo de acumular suciedad, cera y humedad, y por tanto de desarrollar infecciones:

  • Perros con orejas largas y caídas (cocker, basset, beagle, etc.), porque el pabellón tapa el conducto y apenas entra aire.
  • Perros con mucho pelo en el interior de la oreja (caniche, bichón, algunas razas de agua), ya que el pelo retiene humedad y cerumen.
  • Perros que viven en zonas con mucha humedad, campo, lagos o que nadan con frecuencia.
  • Perros con alergias de piel o problemas dermatológicos, ya que la inflamación favorece el crecimiento de bacterias y hongos.

La limpieza de las orejas es una parte esencial del cuidado de los perros, aunque no todos necesitan la misma frecuencia ni el mismo grado de atención. Hay animales que, por su tipo de oreja o por predisposición a infecciones, requieren revisiones y limpiezas regulares, mientras que otros, con pabellones auditivos sanos, apenas necesitarán intervenciones puntuales. Lo importante es entender que una higiene adecuada no solo evita la acumulación de cera y suciedad, sino que también previene infecciones que pueden llegar a ser dolorosas y comprometer la salud auditiva.

Corte de pelo y mantenimiento del pabellón auricular

Pelo alrededor de las orejas del perro

Si tu perro cuenta con muchos pelos en esta zona, lo ideal es mantenerla despejada. Así pasará más aire, y en las orejas no habrá tanta humedad, lo que hace que cojan más ácaros y se desarrollen. Si son orejas largas, son finas, y es algo difícil, por lo que es mejor dejarle esto a un peluquero profesional, ya que podríamos hacerles un corte sin querer.

Dentro de las orejas también se pueden retirar estos pelos, ya sea con tijeras especiales o con unos polvos específicos para este fin que facilitan arrancar el pelo muerto. Cuando vayamos al peluquero podemos mencionarle este problema para que lo tenga en cuenta y valore si en esa raza o en ese perro concreto es recomendable retirar parte del pelo o simplemente mantenerlo recortado y limpio.

Antes de proceder a la limpieza, es importante apartar el pelo exterior de la oreja de tu perro y eliminar los pelos muertos para que el canal auditivo esté despejado. Los pelitos que se encuentran en el interior de las orejas no tienen raíz ni terminaciones nerviosas profundas por lo que, si el profesional los retira con la técnica correcta, no le hará daño. No debes recortar todos los pelos, solo aquellos que crecen al principio del canal auditivo para evitar que se acumule cerumen y humedad.

Materiales seguros para limpiar las orejas

Materiales para limpiar orejas de perro

Para una limpieza segura basta con un limpiador ótico específico para perros recomendado por el veterinario, gasas limpias y, por supuesto, paciencia y calma. Algunos limpiadores comerciales incluyen agentes antibacterianos o antifúngicos que ayudan a prevenir infecciones recurrentes, mientras que los sueros fisiológicos ablandan la cera y facilitan su eliminación.

Materiales recomendables:

  • Gasas estériles o toallitas especiales para oído canino, que no dejan pelusas y respetan la piel.
  • Limpiador ótico para perros o suero fisiológico, nunca productos con alcohol ni jabones humanos.
  • Premios o snacks para reforzar la experiencia positiva durante y después de la limpieza.
  • Guantes desechables si quieres mantener mejor la higiene de tus manos.

Para limpiar la parte externa del pabellón puedes usar gasas, dedales limpiadores específicos o, con mucha precaución, bastoncillos solo de forma superficial sin introducirlos en el canal auditivo. La opción más segura es evitar el uso de bastoncillos y optar por gasas o productos diseñados para oídos caninos.

Lo que nunca debe utilizarse son bastoncillos introducidos en el canal auditivo, ya que existe el riesgo de empujar la suciedad más adentro, dañar el canal auditivo o incluso perforar el tímpano. Tampoco conviene recurrir a productos que no están diseñados para uso animal o que no cuenten con la aprobación de tu veterinario de confianza, ya que pueden contener sustancias que irriten gravemente la mucosa del oído, sobre todo si ya existe inflamación.

Nunca deben utilizarse bastoncillos dentro del canal auditivo del perro.

Paso a paso: cómo limpiar las orejas de tu perro

Limpieza de orejas de perro

El procedimiento requiere algo de técnica, pero es sencillo una vez comprendido. Que se acostumbre a este proceso es fundamental, ya que tendremos que hacerlo de vez en cuando. Por eso podemos darles premios cuando se porten bien y hacerlo siempre en un ambiente tranquilo.

Se debe sujetar suavemente la oreja y aplicar la solución limpiadora en el canal auditivo, sin introducir el aplicador directamente para evitar contaminaciones o lesiones. Después, se masajea la base de la oreja durante unos segundos para que el líquido se distribuya y arrastre los restos de cera. El perro sacudirá la cabeza de manera natural, ayudando a expulsar el exceso de producto y la suciedad.

Con una gasa húmeda se limpia primero la parte externa del pabellón auricular y luego la entrada del canal, siempre con gasas nuevas para cada oreja. Es recomendable secar bien al final, ya que la humedad retenida favorece la proliferación de hongos y bacterias. Si lo prefieres, también puedes ayudarte con dedales limpiadores para oídos diseñados para perros que te permitirán retirar con facilidad los restos de suciedad más superficiales.

Por otro lado, habrá que limpiar las orejas del perro de vez en cuando incluso cuando no veamos suciedad evidente, sobre todo en animales con predisposición a producir mucha cera o que se bañan a menudo. Con una gasa limpia y suero podemos ir limpiando con movimientos suaves. Que se acostumbre al manejo de las orejas desde cachorro facilita mucho la higiene en la etapa adulta.

En casos de perros muy inquietos, la colaboración del animal puede conseguirse con refuerzo positivo, lo que además ayudará a que asocie el proceso a una experiencia agradable. Evita los tirones bruscos, los gritos o sujetarlo de forma forzada, porque puede generar miedo y rechazo hacia futuras limpiezas.

Frecuencia de limpieza y señales de alarma

Perro con infección de oído

No existe una regla universal sobre cada cuánto tiempo limpiar las orejas a un perro. Depende de su morfología, su estilo de vida y la predisposición a generar cerumen. Los animales que viven en entornos rurales, salen con frecuencia al campo o tienen orejas largas y caídas suelen necesitar más atención que aquellos con orejas erguidas y ambientes limpios. En general, una limpieza quincenal es suficiente en perros sanos, salvo indicación veterinaria distinta.

Conviene estar atentos a signos que pueden indicar infección o inflamación, como son las sacudidas de cabeza repetidas, el rascado constante, secreciones oscuras, mal olor y dolor al tocar la oreja. En esos casos no se debe limitar todo a una limpieza casera, sino acudir al veterinario para un diagnóstico y un manejo profesional, ya que a menudo será necesario realizar una citología del oído y pautar tratamiento específico.

A veces, limpiarles las orejas a nuestros queridos peludos resulta inevitable por acumulación de cera, suciedad o humedad tras baños. Un cuidado regular es importante especialmente con perros propensos a padecer otitis externa. Si el veterinario quiere examinar a fondo el oído de tu peludo con un otoscopio, primero debe limpiarle las orejas; por eso es frecuente que recomiende una limpieza antes de ciertas exploraciones.

Aunque las orejas de tu mascota no necesitan ser revisadas constantemente como otras partes de su cuerpo como los dientes, sí es necesario que tengas en cuenta ciertos criterios al momento de cuidar la higiene y salud general de tu mascota. Recuerda que una buena rutina de revisión visual semanal, una limpieza suave con los productos adecuados y acudir al veterinario ante cualquier síntoma extraño son la mejor forma de mantener las orejas de tu perro en perfecto estado y evitar problemas auditivos a largo plazo.