El uso de antibióticos en perros despierta cada vez mayor interés entre profesionales y tutores de mascotas por el papel fundamental que juegan en la salud canina y en la prevención de resistencias bacterianas. La correcta administración de estos medicamentos se vuelve un reto cuando surgen infecciones en las que pueden estar implicados diferentes tipos de microorganismos, lo que exige un diagnóstico preciso y un tratamiento adaptado a cada caso.
En los últimos años, se observa una tendencia a fomentar el uso racional de los antibióticos en veterinaria, especialmente ante el auge de bacterias resistentes y la aparición de nuevos productos y técnicas que permiten seleccionar el tratamiento más apropiado. Además, las infecciones resistentes no solo amenazan la salud animal, sino que pueden impactar en la salud pública al facilitar la transmisión de patógenos entre animales y personas.
Reduciendo el uso innecesario de antibióticos en otitis externa
Un dato relevante a nivel europeo indica que cerca del 44% de los casos de otitis externa en perros se deben exclusivamente al hongo Malassezia spp., sin que haya una infección bacteriana activa de fondo. Incluso, algunos especialistas en España consideran que la cifra podría ser aún mayor en nuestro país.
Hasta hace poco, los tratamientos comerciales para la otitis externa incluían corticoide, antifúngico y antibiótico en su fórmula, lo que llevaba a que el veterinario se viera obligado a administrar antibióticos incluso cuando no estaban justificados, incrementando así el riesgo de aparición de resistencias.
En respuesta a esta necesidad, la compañía Dechra ha desarrollado una opción terapéutica que combina únicamente un antifúngico (terbinafina) y un corticoide (betametasona), sin antibiótico, indicada cuando el diagnóstico citológico confirma únicamente el crecimiento excesivo de Malassezia. La posología consiste en la aplicación de dos dosis separadas por una semana, asegurando el cumplimiento al administrarse directamente en la clínica veterinaria.
Con este nuevo enfoque, se favorece el uso responsable de los antibióticos y se evita su aplicación indiscriminada, marcando un paso importante hacia el control de las resistencias microbianas en la práctica clínica diaria.
Diagnóstico rápido y elección precisa del antibiótico
El desarrollo de herramientas diagnósticas como Speed Biogram está cambiando la forma de abordar las infecciones en perros. Este sistema permite tanto la identificación de bacterias y levaduras responsables de enfermedades cutáneas, auditivas y urinarias, como la realización de un antibiograma de manera simultánea y rápida directamente en la clínica.
Speed Biogram identifica siete microorganismos principales, entre ellos Staphylococcus, Streptococcus, Pseudomonas, Escherichia coli, y la levadura Malassezia spp.. Un aspecto clave es su capacidad de analizar el perfil de sensibilidad antibiótica frente a 15 antibióticos relevantes en veterinaria, aportando resultados en apenas 24 a 48 horas. Esta herramienta, validada con altos estándares de calidad, ayuda a seleccionar el fármaco adecuado y reduce los fracasos terapéuticos, generando un impacto positivo en la lucha contra las resistencias.
El test puede realizarse a partir de muestras recogidas con hisopo estéril en casos de infecciones de piel u oídos, o mediante extracción de orina para infecciones urinarias. El diagnóstico directo en la clínica agiliza la toma de decisiones y garantiza una terapéutica más eficaz y ajustada a las necesidades del paciente.
Las bacterias resistentes: un reto creciente
El surgimiento de bacterias multirresistentes como Klebsiella pneumoniae ST307 en perros y gatos ha encendido las alarmas en el ámbito veterinario y de salud pública. Esta bacteria, conocida por causar infecciones hospitalarias en humanos, ha sido identificada en mascotas, presentando un elevado nivel de resistencia a antibióticos, incluyendo fármacos reservados como los carbapenémicos.
Casos recientes muestran que todas las cepas analizadas en ciertas regiones presentaban genes de resistencia y complicaron notablemente los tratamientos, aumentando la necesidad de hospitalizaciones y, en ocasiones, provocando un aumento en la mortalidad veterinaria.
Entre los síntomas a detectar se encuentran fiebre, apatía, secreción nasal, tos persistente o sangre en la orina. La detección precoz mediante pruebas específicas es esencial para instaurar el tratamiento adecuado y evitar la propagación de estos patógenos tanto entre animales como hacia sus tutores humanos.
Prevención y manejo responsable de los antibióticos en perros
Las recomendaciones para reducir el avance de las resistencias incluyen utilizar antibióticos solo bajo indicación veterinaria, descartar el uso preventivo injustificado y mantener una estricta bioseguridad tanto en clínicas como en el hogar. También se desaconsejan las dietas crudas para mascotas, ya que pueden facilitar la transmisión de bacterias resistentes.
El enfoque multidisciplinar, que agrupa expertos en salud animal, humana y ambiental (One Health), es fundamental para hacer frente a este problema. La vigilancia conjunta y la educación tanto de profesionales como de dueños de mascotas son herramientas clave para garantizar tratamientos eficaces y sostenibles a largo plazo.
Para proteger la salud de los perros y la salud pública, es importante seguir promoviendo el diagnóstico adecuado y el uso responsable de los medicamentos antibacterianos, además de adoptar prácticas preventivas eficaces en el manejo del entorno de las mascotas.
