La Dirección de Atención y Bienestar Animal (DABA) ha dado el pistoletazo de salida a su nueva temporada de adopciones con la entrega de las primeras mascotas a sus nuevos hogares. Con esta reactivación del programa, y apoyándose en campañas municipales de adopción, la dependencia pone el foco en la tenencia responsable y en ofrecer una vida mejor a los animales que han pasado tiempo bajo su resguardo.
Según ha explicado su titular, Alma Edith Arredondo Salinas, el arranque del año llega acompañado de resultados alentadores en materia de adopciones, algo que alimenta las expectativas de incrementar el número de perros y gatos que encuentran una familia. El mensaje que lanza la institución es claro: hay muchos animales esperando una oportunidad y se necesita que la ciudadanía se implique con adopción responsable.
Primeras entregas de mascotas y balance del último año
En esta nueva etapa, la DABA ha formalizado las primeras adopciones del año, lo que marca un inicio optimista para su programa. Las autoridades del área destacan que cada mascota que sale del centro hacia un hogar estable supone un paso adelante en su labor de bienestar animal.
Arredondo Salinas ha señalado que se afronta el nuevo periodo con la esperanza de multiplicar las historias de segundas oportunidades, con perros y gatos que dejan atrás el albergue para integrarse por completo en la dinámica de una familia. La idea es que estos procesos no sean algo puntual, sino parte de una dinámica continua de adopciones.
La funcionaria ha recordado que el año anterior se cerró con 463 adopciones formalizadas, una cifra significativa que la dependencia quiere mejorar en los próximos meses. Para ello, la estrategia pasa por mantener una presencia constante en la agenda pública con jornadas de adopción y reforzar la comunicación con la ciudadanía para que más personas se animen a adoptar.
Desde la dirección insisten en que no se trata solo de «colocar» animales, sino de garantizar que cada mascota llegue a un entorno estable y comprometido. La experiencia del año pasado sirve como base para pulir el proceso, resolver dudas habituales y agilizar los trámites sin perder de vista la protección de los animales y medidas como la esterilización de mascotas.
Requisitos para la adopción de perros y gatos
Para quienes valoran sumar un nuevo compañero de cuatro patas a su vida, la DABA ha establecido un procedimiento sencillo pero bien estructurado de adopción. El primer paso es acudir personalmente a las oficinas, donde el equipo explica el proceso, muestra a los animales disponibles y ayuda a encontrar el perfil que mejor encaje con cada familia.
Las instalaciones de la dependencia se encuentran en la calle Tarzán, dentro del parque El Chamizal, junto al vivero. En este punto, el personal especializado se encarga de orientar a las personas interesadas, resolver consultas sobre comportamiento, cuidados básicos y adaptación de la mascota al hogar.
En el ámbito burocrático, se requiere presentar identificación oficial vigente y comprobante de domicilio, documentación indispensable para dejar constancia de la adopción y poder llevar un control mínimo de los animales entregados. Este registro, y el avance del microchip obligatorio para perros y gatos, permite a la institución hacer un seguimiento general de la evolución del programa.
Además de los papeles, es obligatorio acudir con una correa adecuada en caso de perros, o transportadora si se trata de un gato. Esta medida, que puede parecer menor, es clave para que el traslado desde el centro al nuevo hogar se haga con seguridad y sin estrés innecesario para el animal.
En el propio recinto, las personas adoptantes deben rellenar un formulario de adopción en el que se recogen datos básicos, información del entorno familiar y algunas cuestiones sobre la experiencia previa con mascotas. Con ello, la DABA intenta confirmar que el compromiso es serio y que se han valorado los cuidados que el animal va a necesitar.
La responsabilidad de integrar una mascota en la familia
Uno de los mensajes en los que más insiste la dirección es que una mascota pasa a ser un miembro más del hogar, y no un simple entretenimiento pasajero. Antes de dar el paso, se remarca la necesidad de reflexionar sobre el tiempo, la dedicación y los gastos que conlleva tener un perro o un gato.
La responsable de la DABA subraya que la adopción debe hacerse con plena conciencia y de forma meditada, evitando decisiones impulsivas que puedan desembocar en devoluciones o abandonos. La idea es que el acto de adoptar se entienda como un compromiso a largo plazo y no como una moda temporal.
En esa línea, se recuerda que abrir la puerta de casa a un animal implica asumir cuidados diarios, visitas veterinarias y acompañamiento emocional. Los perros y gatos que salen del centro han pasado por distintas experiencias y necesitan estabilidad, rutinas claras y paciencia durante su adaptación al nuevo entorno. Además, es útil informarse sobre visitas veterinarias y cobertura de salud para asegurar su bienestar.
La DABA define la adopción como un gesto solidario, generoso y desinteresado, pero recalca que esa solidaridad ha de ir de la mano de la responsabilidad. Una decisión bien meditada favorece tanto al animal como a las familias, que pueden disfrutar de una convivencia más armoniosa.
Por ello, el personal del centro anima a que quienes tengan dudas las planteen abiertamente, de modo que las expectativas sobre el comportamiento y las necesidades de la mascota sean realistas. Un buen ajuste entre el perfil del animal y el estilo de vida de la familia reduce riesgos de conflicto y mejora la calidad de vida de todos.
Objetivos del programa de adopción y llamado a la ciudadanía
Con la puesta en marcha de las primeras entregas de mascotas en este nuevo periodo, la DABA busca mucho más que liberar espacio en sus instalaciones. Su enfoque se centra en la promoción de la adopción frente a la compra, así como en la sensibilización sobre el bienestar animal en la ciudad; acciones similares a las que eventos de adopción han impulsado en otras localidades.
Entre los propósitos marcados, la institución se ha fijado como meta superar el número de adopciones registradas el año anterior. Para ello, prevé mantener una campaña constante de información, abrir espacios de diálogo con la comunidad y reforzar las acciones que den visibilidad a los animales que esperan una familia.
La dependencia invita de manera reiterada a que la población se acerque a conocer a los perros y gatos que permanecen bajo su resguardo. La simple visita ya permite hacerse una idea de la realidad que viven estos animales y, en muchos casos, es el detonante para que surja el deseo de adoptar.
Al mismo tiempo, se anima a las personas que aún no pueden incorporar una mascota a su hogar a que difundan la información del programa de adopción entre su entorno. El boca a boca, el uso responsable de redes sociales y el apoyo de colectivos locales resultan claves para que más animales encuentren una segunda oportunidad.
En cada comunicación pública, la dirección recuerda que adoptar es un acto que cambia la vida del animal y también la de la familia. Con una combinación de compromiso, información adecuada y acompañamiento por parte del personal técnico, se pretende consolidar un modelo de adopción responsable y sostenible en el tiempo.
Con la reanudación del programa y la entrega de las primeras mascotas en adopción por parte de la DABA, se abre una nueva etapa en la que el objetivo es claro: aumentar las adopciones, reforzar la conciencia sobre la responsabilidad que conlleva tener un animal de compañía y seguir construyendo una ciudadanía más implicada en el bienestar de perros y gatos que buscan un hogar estable.