Cómo evitar que mi perro coma heces: guía completa con causas, riesgos y soluciones

  • Identifica la causa: estrés, aburrimiento, problemas digestivos o aprendizaje. Ajusta manejo, higiene y consulta veterinaria si procede.
  • Prevención en paseo: anticipa, usa recompensas muy olorosas y señales como “déjalo”, refuerza cada elección correcta.
  • Actúa en casa: recoge al instante, reduce olores, enriquece el ambiente, revisa dieta y considera DAP/enzimas bajo consejo profesional.
  • Vigila salud y riesgos: parásitos y zoonosis. Señales de alarma como vómitos o diarrea requieren atención veterinaria.

Perro comiendo cosas del suelo

Vas tranquilamente paseando con tu perro, y de repente notas un tirón brusco de la correa. Antes de que puedas hacer nada, tu perro se está comiendo ya lo que no debería. ¿Qué hacer en este caso? Una de las cosas que hay que hacer es mantener la calma, y alejarlo de ahí enseñándole una golosina para canes que huela mucho -cuanto más, mejor- y dársela cuando os hayáis distanciado un metro o algo menos de esa »comida». Aún así, lo ideal sería evitar anticiparse para evitar que se lo trague.

Estos animales tienen un olfato mucho más desarrollado que el nuestro, por lo que es importante saber cómo evitar que mi perro coma heces, ya que su salud podría correr riesgos.

Qué es la coprofagia canina y por qué ocurre

Coprofagia en perros

La coprofagia es la conducta de ingerir heces propias o ajenas. Forma parte de los trastornos de pica (ingerir sustancias no alimentarias) y es habitual en cachorros, pudiendo desaparecer al madurar. Existe además la coprofagia materna: las hembras comen las heces de sus crías para mantener la paridera limpia y reducir riesgos sanitarios, una conducta adaptativa y normal.

Tipos más comunes: autocoprofagia (come las suyas), coprofagia intraespecífica (de otros perros) e interespecífica (de otras especies como gato, conejo o herbívoros). En algunos perros influyen factores instintivos, de aprendizaje o incluso genéticos.

Causas frecuentes y mitos habituales

Causas de que un perro coma heces

  • Gestión del entorno: cachorros que se comen sus heces para “hacerlas desaparecer” tras un accidente en casa por miedo a ser regañados.
  • Estrés o ansiedad por separación: la tensión mantiene la conducta en el tiempo; también ocurre por aburrimiento o falta de estimulación.
  • Búsqueda de atención: algunos perros aprenden que el humano reacciona y repiten la acción.
  • Falta de higiene o acceso continuado a heces en patios o zonas comunes.
  • Imitación o sumisión: conviven con perros que lo hacen o ingieren heces por deferencia ante un congénere dominante.
  • Olor/sabor atractivo: heces de herbívoros o de humanos pueden contener restos proteicos o grasas no digeridas y resultar apetecibles.
  • Problemas digestivos: insuficiencia pancreática exocrina, síndrome de malabsorción o disbiosis; el perro intenta “recuperar” nutrientes.
  • Mito de las vitaminas: no siempre hay déficits; muchas veces es un problema de conducta. Confirma causas con tu veterinario.

Si tienes un perro, como yo, al que le encanta comerse prácticamente todo lo que encuentra en la calle, no quedará otra que estar muy pendientes de lo que tenemos delante. Tenemos que ser nosotros los primeros en ver cualquier cosa, incluyendo las heces, que nuestro amigo podría querer llevarse a la boca para que de esa manera tengamos el tiempo suficiente para rodearlo, o tomar otra dirección si así lo deseamos.

Pero claro, no bastará con anticiparnos, sino que además tenemos que llevarnos siempre una bolsita con las golosinas para el perro. Es muy importante quehuelan mucho, pues así será más fácil que el perro se sienta más atraído por ellas y no tanto por las heces. Le podemos dar beicon o salchichón, pero es más recomendable darle golosinas hechas especialmente para los canes, puesto que es probable que necesitemos mucho tiempo hasta conseguir que deje de comer las heces, y no se debe abusar de los embutidos.

Perro en el campo

¿Cómo evitar que el perro coma heces?

Evitar que el perro coma heces

En realidad, es más fácil de lo que parece: cada vez que veamos una, sacaremos una golosina, se la pondremos delante de la nariz del perro, y no la moveremos hasta que no nos hayamos alejado lo suficiente de las heces. Después, se la daremos.

Otra opción es dar un rodeo con la golosina en la mano y premiar al animal. Habrá que repetir muchas veces, pero al final seguro que deja de hacerlo 

Refuerza con adiestramiento de señales de control: enseña “déjalo”, “ven” y “junto”. Premia cada elección correcta (mirarte, alejarse o ignorar la caca). Evita los castigos: aumentan estrés y pueden perpetuar la conducta.

Medidas en casa: higiene, alimentación y apoyo

Higiene para evitar coprofagia

  • Recoge de inmediato las heces y limpia con productos que eliminen olores para reducir el interés.
  • Evita el acceso a areneros de gato y zonas sucias; si hace falta, usa barreras.
  • Haz poco atractivas las heces con vinagre o limón en zonas controladas; algunos olores disuaden.
  • Enriquecimiento ambiental: más paseo, juegos de olfato, juguetes dispensadores y masticables seguros para reducir aburrimiento.
  • Dieta equilibrada y, si tu veterinario lo indica, enzimas digestivas o probióticos. Las “soluciones” como piña o calabacín solo cuentan con evidencia anecdótica.
  • Feromonas apaciguadoras (DAP): pueden ayudar a reducir ansiedad en casos sensibles.
  • Bozal tipo canasta en exteriores si el riesgo es alto, siempre de forma temporal, con habituación positiva y supervisión.

Bolsas para recoger heces de perro

Riesgos, señales de alarma y cuándo ir al veterinario

Comer heces puede transmitir parásitos, bacterias y otros agentes; es un problema de salud pública por el riesgo de zoonosis, especialmente en niños, embarazadas y mayores. Observa signos como vómitos, diarrea, halitosis persistente, pérdida de peso o aumento de sed/orina.

Si sospechas malabsorción o insuficiencia pancreática, acude al veterinario para pruebas y tratamiento. También revisa la desparasitación y el calendario de controles. Un profesional valorará si es un tema médico, emocional o de manejo y te dará un plan adaptado.

Con vigilancia proactiva en los paseos, refuerzo positivo, higiene estricta y un plan veterinario cuando sea necesario, la mayoría de perros dejan atrás la coprofagia y recuperan bienestar y rutinas tranquilas.

Perro
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