El Polideportivo Municipal Germans Escalas de Palma fue escenario de una demostración abierta de perros guía organizada por la Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG). La propuesta invitó a la ciudadanía a ponerse en la piel de una persona ciega, con dinámicas sencillas y ejercicios prácticos de movilidad junto a los canes.
El objetivo del acto fue visibilizar la labor de acompañamiento y orientación que realizan estos animales con personas ciegas o con baja visión. Acudieron más de 300 asistentes, entre alumnado de centros educativos de Palma y usuarios de la ONCE, en una jornada marcada por el lema “Mucho más que un perro”, como relata la historia de Buddy.
Una jornada de pruebas, público entregado y protagonistas con arnés

La exhibición estuvo dirigida por los instructores de movilidad Nuria García y José Manuel Macarro, que trabajaron con Niza y Viena, dos labradoras negras en distintas fases de su preparación (una con meses de adiestramiento y otra próxima a graduarse). Superaron pruebas de obediencia, concentración y seguridad diseñadas para simular entornos reales.
El circuito incluyó obstáculos habituales en la ciudad: escaleras, vallas de obras y pasos de peatones, además de situaciones cotidianas como permanecer tranquilos bajo la mesa en una cafetería o viajar en transporte público. Usuarios como Carmen Soler y José Marcos Ruiz compartieron experiencias sobre su rutina con perro guía —Ruiz acudió con Oruk— y remarcaron la importancia de no distraer al animal mientras trabaja.
Entre las recomendaciones se recordó que no se debe ofrecer comida a estos perros por razones de salud y concentración, y que quienes pasean con otros canes deben mantenerlos bajo control y con correa cuando hay un perro guía cerca, incluyendo pautas para evitar ladridos excesivos en perros guía. El público también participó en una prueba con antifaz para comprender la relevancia de la concentración del binomio persona-perro.
En el acto estuvieron presentes representantes institucionales, como el delegado de la ONCE en Baleares, José Antonio Toledo, y la presidenta del Consejo Territorial, Alejandra Luque, además de responsables del Govern y del Ayuntamiento de Palma. En Balears hay actualmente 11 perros guía en activo (9 en Mallorca, 1 en Menorca y 1 en Eivissa), según datos compartidos durante la jornada.
Cómo se forman, qué razas se usan y cuáles son sus derechos

La FOPG, con sede en Boadilla del Monte (Madrid), concentra todas las áreas del programa: crianza, socialización, adiestramiento, clínica veterinaria, residencia para la formación de usuarios y albergue de retirados. El proceso arranca con la selección de reproductores por carácter y salud; a los dos meses los cachorros llegan a familias educadoras para socializar, y hacia el año inician un periodo de entrenamiento que suele prolongarse 18-20 meses, hasta su graduación.
Las razas más habituales son el labrador retriever (la mayoría de los equipos), cruces de labrador con golden retriever, caniche gigante como opción hipoalergénica y pastor alemán. Los perros guía trabajan hasta alrededor de los 12 años y, cuando se jubilan, suelen quedarse con su usuario o ser adoptados por familias vinculadas al programa.
Según explicó el equipo técnico, la escuela gradúa en torno a 100 perros al año, con entregas en distintas comunidades autónomas. La movilidad urbana cambiante —vehículos más silenciosos y mayor densidad de obstáculos— hace que estos equipos sean hoy especialmente necesarios, motivo por el que puede existir una lista de espera de hasta cinco años.
En materia legal, las personas usuarias de perro guía tienen derecho de acceso con su animal a todos los espacios, establecimientos y transportes públicos o de uso público en España. Ante situaciones de ayuda, la indicación debe darse a la persona usuaria, sin tirar de la correa ni del arnés, para no interferir en el trabajo del perro.
La FOPG subraya que el servicio para los afiliados de la ONCE es gratuito y que el éxito del programa depende de la colaboración de familias educadoras, entrenadores e instructores, además de una ciudadanía informada que respete el trabajo de estos animales cuando llevan el arnés.
La cita de Palma dejó una imagen clara: con preparación rigurosa y normas de convivencia sencillas —no distraer, no alimentar, respetar el acceso—, los perros guía refuerzan la autonomía y la seguridad de miles de personas. La combinación de adiestramiento, compromiso social y respaldo institucional sostiene un modelo que, desde Baleares hasta la península, continúa creciendo pese a los retos de demanda y de movilidad urbana.