Con la puesta en marcha de la Estrategia CERA (Captura, Esteriliza, Educa, Resguarda y Adopta), el Gobierno del Estado de México activa un plan integral para abordar la presencia de perros y gatos sin dueño bajo criterios de bienestar animal y salud pública. La iniciativa nace para dar respuesta a un problema acumulado, con un enfoque coordinado y procedimientos estandarizados.
La firma del convenio con ayuntamientos marca el arranque de la política y refuerza la idea de que la cooperación entre sociedad, municipios y gobierno estatal será decisiva. La premisa es clara: actuar de forma ética, reducir el abandono y el maltrato, y mejorar la convivencia en espacios públicos sin perder de vista la responsabilidad compartida.
Qué es y cómo funcionará la Estrategia CERA
El programa articula una ruta de trabajo que combina acciones de campo, educación y adopciones, concebida como un modelo ético, responsable y sostenible de protección animal. CERA vertebra cinco líneas operativas conectadas entre sí para lograr resultados medibles y duraderos.
La metodología contempla la identificación de zonas con sobrepoblación y el despliegue de brigadas con personal veterinario y apoyo de asociaciones, donde se ejecutarán protocolos de captura sin maltrato, esterilización, vacunación y marcaje. Todo ello, bajo criterios técnicos y con seguimiento.
Tras una etapa de recuperación supervisada, los animales serán evaluados para su integración a procesos de adopción segura en centros municipales. Se prevén campañas públicas y ferias de adopción que ya han mostrado buenos resultados en experiencias previas, con cifras cercanas al centenar de incorporaciones a nuevos hogares en jornadas puntuales.
La parte educativa es otro pilar del modelo: se impulsarán actividades en escuelas y comunidades para fomentar la tutela responsable y la prevención del abandono, además de promover la denuncia de actos de maltrato. Esta sensibilización se complementa con servicios de esterilización a tutores responsables para un control poblacional sostenible.
La Estrategia cuenta con respaldo interinstitucional: Universidad Autónoma del Estado de México, Fiscalía General de Justicia y C5, entre otras organizaciones civiles que aportarán capacidades de vigilancia, formación y seguimiento. La coordinación operativa recae en CEPANAF, que integra esfuerzos de academia, municipios y sociedad civil.
- Captura: intervención ética y segura en puntos priorizados.
- Esteriliza: cirugía y marcaje para control poblacional sostenido.
- Educa: campañas en escuelas y barrios para tutela responsable.
- Resguarda: recuperación temporal con evaluación veterinaria y conductual.
- Adopta: procesos transparentes y humanitarios para nuevos hogares.
Dónde inicia y cómo se ampliará

La primera fase arranca en once municipios: Amecameca, Chiautla, Chicoloapan, Chimalhuacán, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Tejupilco, Tlalnepantla, Valle de Chalco, Villa de Allende y Texcoco. Allí se realizarán brigadas de captura, esterilización y vacunación, junto a actividades informativas y jornadas de adopción.
La proyección institucional prevé una expansión gradual a los 125 municipios del estado. Esta hoja de ruta incluye mecanismos de evaluación, informes periódicos y apoyo legislativo para consolidar la política pública, con el acompañamiento del Congreso local y la supervisión de CEPANAF.
Además del bienestar animal, el despliegue busca impactos positivos en salud pública, seguridad y convivencia: menos riesgos sanitarios asociados, reducción de accidentes y mordeduras, y mejora del entorno urbano mediante una gestión más ordenada y humana de los animales comunitarios.
Durante la jornada de arranque se entregaron 500 bultos de alimento a 41 asociaciones protectoras que mantienen refugios y albergues. También se anunció una próxima campaña de donación en especie para reforzar el abastecimiento, con el compromiso de mantener las aportaciones exclusivamente en bienes y evitar manejo de efectivo.
La ciudadanía tiene margen de participación directa: esterilizar y vacunar a sus animales de compañía, adoptar con responsabilidad, apoyar las campañas, ayudar a los perros callejeros y denunciar el maltrato por vías oficiales. La cooperación vecinal y el voluntariado de asociaciones serán un apoyo clave en la operación cotidiana de la Estrategia.
Desde el Ejecutivo estatal se remarca que esta es la primera etapa de un proceso continuo, con más fases por venir y metas específicas a corto y medio plazo. Habrá seguimiento a los acuerdos con los municipios, informes públicos y ajustes operativos conforme avancen las brigadas y la educación comunitaria.
La Estrategia CERA se presenta como una respuesta integral para controlar de forma ética la población canina y felina en calle, sumando voluntades y capacidades de instituciones, municipios y sociedad civil. Con una base técnica clara y un horizonte de expansión estatal, el programa apunta a mejorar el bienestar animal y contribuir a entornos urbanos más seguros y saludables.
