Investigación abierta por el envenenamiento masivo de perros en Atlixco

  • Seis perros aparecieron sin vida en el patio de una vivienda en la junta auxiliar de la Trinidad Tepango.
  • La propietaria, Eneida Chávez Morales, ha denunciado los hechos ante la Fiscalía General del Estado.
  • Las autoridades han ordenado necropsias veterinarias para determinar la sustancia tóxica utilizada.
  • Existe una alerta previa por un caso similar ocurrido recientemente en el municipio cercano de Chietla.

Envenenamiento de perros en Atlixco

La tranquilidad de la colonia La Vía, en la junta auxiliar de la Trinidad Tepango, se vio truncada de forma abrupta durante la madrugada. Una vecina de la zona se topó con una escena dantesca al descubrir que sus seis perros habían fallecido en el patio de su propio domicilio, presuntamente víctimas de un envenenamiento intencionado. Este suceso ha generado una oleada de indignación entre los habitantes de Atlixco, quienes no dan crédito a semejante acto de crueldad contra unos animales que no hacían daño a nadie.

Fue la propia dueña de los canes, Eneida Chávez Morales, quien dio la voz de alarma a las autoridades tras percatarse de la tragedia alrededor de las doce de la noche. Los animales, que respondían a nombres tan familiares como Loco, Loca, Meca, Negro, Chiquito y Peque, tenían edades comprendidas entre los cinco meses y el año de vida en su mayoría. La rapidez con la que se desarrollaron los hechos sugiere que el tóxico empleado fue altamente fulminante, dejando a la familia sin margen de maniobra para salvar a sus compañeros.

Intervención de las autoridades y protocolo judicial

Tras recibir el aviso, agentes de la Policía Municipal de Atlixco y expertos del Centro de Bienestar Animal se desplazaron hasta el lugar de los hechos para confirmar el fallecimiento de los animales. Ante la gravedad de lo sucedido, la Fiscalía General del Estado (FGE) ha decidido abrir una carpeta de investigación por actos de crueldad animal. Este movimiento judicial busca recabar todas las pruebas posibles para identificar y llevar ante la justicia a quien resulte responsable de esta acción tan cobarde.

Los cuerpos de los perros han sido trasladados a las instalaciones del Centro de Bienestar Animal, donde permanecerán bajo resguardo y congelamiento. Es fundamental que se lleven a cabo las necropsias veterinarias pertinentes para esclarecer qué tipo de veneno se utilizó. Este procedimiento es un paso clave en el protocolo judicial, ya que permite obtener indicios científicos que puedan vincular el tipo de sustancia con posibles sospechosos o puntos de venta específicos.

Un patrón de conducta preocupante en la región

Lo que más inquieta a las asociaciones protectoras de animales y a la opinión pública es que este no parece ser un hecho aislado. En fechas muy recientes, se registró un incidente de características alarmantemente similares en el municipio de Chietla, situado a apenas una hora de distancia. En aquel caso, otros seis perros perdieron la vida tras ingerir, supuestamente, trozos de carne contaminada, lo que ha encendido todas las alarmas sobre un posible modus operandi repetido en la zona.

Este tipo de actos de violencia contra los animales no solo son un delito tipificado, sino que suponen un riesgo para la salud pública. En España y en el resto de Europa, este tipo de conductas se vigilan con lupa debido al peligro que representan para otros animales e incluso para niños que pudieran entrar en contacto accidentalmente con los cebos envenenados. Las autoridades locales han hecho un llamamiento a la calma, pero también a la colaboración ciudadana para denunciar cualquier movimiento sospechoso que ayude a resolver el caso.

La comunidad de Atlixco permanece a la espera de los resultados oficiales de la investigación mientras se refuerzan las medidas de vigilancia en los barrios afectados. La pérdida de estos seis miembros de la familia de Eneida ha dejado un vacío irreparable, pero la movilización social busca que, al menos, se siente un precedente legal contra el maltrato animal. Es vital que se mantenga la presión social para que este tipo de delitos no queden impunes y se garantice un entorno seguro para todas las mascotas y sus dueños.


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