Jornada terapéutica con perros del Cemuproan en el Centro de Mayores San Juan

  • Actividad terapéutica con perros del Cemuproan en el Centro de Mayores San Juan de El Puerto de Santa María.
  • Participación de tres perros especialmente seleccionados por su carácter sociable para interactuar con las personas mayores.
  • Sesión de casi dos horas con objetivos emocionales, terapéuticos y de sensibilización sobre protección y adopción responsable.
  • Refuerzo del compromiso municipal con el bienestar animal, el sacrificio cero, las adopciones y la esterilización.

jornada terapeutica con perros del Cemuproan

El Centro Municipal de Protección Animal de El Puerto de Santa María (Cemuproan) ha organizado recientemente una jornada terapéutica con perros del Cemuproan en el Centro de Mayores San Juan, donde las personas usuarias han podido compartir tiempo y juegos con varios animales en un entorno tranquilo y controlado. La propuesta, de carácter terapéutico y educativo, ha buscado tanto el bienestar de los mayores como la difusión de valores de respeto y cuidado hacia los animales y de la terapia con perros rescatados.

Durante cerca de dos horas de actividad, los asistentes han tenido ocasión de acariciar, pasear e interactuar con tres perros seleccionados por su carácter sociable, en un clima de convivencia muy cercano. Desde el centro de mayores y desde el propio Cemuproan se ha valorado de forma muy positiva la experiencia, que ha servido también para acercar la labor del servicio municipal de protección animal a la ciudadanía de más edad.

Primera visita del Cemuproan al Centro de Mayores San Juan

Esta ha sido la primera ocasión en la que el Cemuproan lleva sus perros de terapia al Centro de Mayores San Juan, aunque las instalaciones ya habían acogido en el pasado propuestas similares impulsadas por distintas protectoras. La novedad ha estado en la participación directa del servicio municipal, que ha presentado su trabajo diario y su modelo de atención al bienestar animal.

La directora del centro de mayores, Vanessa Ruiz, ha destacado que la acogida ha sido muy buena y que la actividad ha encajado con las necesidades emocionales de las personas usuarias. Según ha explicado, este tipo de iniciativas rompen la rutina, facilitan la socialización entre residentes y ayudan a reducir la sensación de soledad en la que muchas personas se animan a compartir recuerdos y anécdotas relacionadas con animales que tuvieron en el pasado.

Desde el punto de vista organizativo, el encuentro se ha planteado como una sesión de convivencia guiada, con tiempos bien marcados para que todos los participantes pudieran disfrutar del contacto con los perros. El personal del centro ha colaborado en todo momento con el equipo del Cemuproan, adaptando ritmos y actividades al estado físico y emocional de cada persona mayor.

Ruiz ha subrayado también que, aunque ya habían recibido visitas de entidades protectoras, la presencia del servicio municipal ha permitido conocer de primera mano la labor pública que se realiza en materia de bienestar animal en la ciudad. Este aspecto divulgativo se ha sumado al objetivo principal de la jornada, que era ofrecer una experiencia positiva y segura a las personas mayores.

Los responsables del centro de mayores consideran que este tipo de propuestas con perros contribuyen a mejorar el ánimo y reducir la sensación de soledad en parte de los usuarios, algo especialmente relevante en recursos residenciales. La intención es que la experiencia pueda repetirse en el futuro y consolidarse como una actividad más dentro de la programación habitual.

Perros seleccionados y equipo profesional desplazado

Para la actividad se han trasladado al centro tres animales: dos cachorros y un perro adulto, todos ellos cuidadosamente elegidos por su temperamento equilibrado y su facilidad para relacionarse con personas desconocidas. El objetivo era garantizar un entorno agradable tanto para los asistentes como para los propios perros, evitando situaciones de estrés.

La responsable de adopciones del Cemuproan, Patricia Durán, ha detallado que los animales participantes fueron escogidos tras valorar su carácter, su nivel de socialización y su capacidad de adaptación a un entorno nuevo con numerosas personas alrededor. En este tipo de encuentros se priorizan perros tranquilos, tolerantes al contacto físico continuo y capaces de mantener la calma incluso con estímulos variados.

Junto a los animales acudió un equipo profesional compuesto por un veterinario, una auxiliar y un voluntario, que se encargaron de supervisar en todo momento las interacciones y de explicar a los asistentes cómo acercarse a los perros de forma respetuosa. Esta presencia profesional resulta clave para anticipar posibles incomodidades en los animales y para resolver las dudas que surgen entre los participantes sobre cuidados, alimentación o adopción.

Durante la jornada, los mayores pudieron acariciar, cepillar y pasear brevemente a los perros por las dependencias habilitadas, siempre bajo supervisión. También hubo momentos de charla en los que el personal del Cemuproan explicó detalles sobre la procedencia de los animales, su proceso de recuperación y los pasos que se siguen antes de que puedan ser adoptados.

Además del componente emocional, la actividad ha servido para que muchas personas usuarias del centro de mayores se interesaran por la realidad de los animales acogidos en el servicio municipal. Algunas de ellas plantearon preguntas sobre cómo colaborar con el Cemuproan, qué requisitos son necesarios para adoptar y qué apoyos se ofrecen durante la adaptación del animal al nuevo hogar.

Beneficios terapéuticos para las personas mayores

La jornada ha tenido un marcado enfoque terapéutico, ya que el contacto con perros suele asociarse a mejoras en el estado de ánimo, reducción de la ansiedad y estímulo de la comunicación entre personas mayores. El simple hecho de acariciar a un animal tranquilo puede ayudar a rebajar tensiones y propiciar un clima más relajado.

Según han señalado los responsables del centro, muchas personas mayores se mostraron más participativas y habladoras durante y después de la sesión, comentando recuerdos de mascotas pasadas o compartiendo experiencias personales relacionadas con perros y otros animales. Esa apertura emocional favorece la interacción con el resto de usuarios y con el personal cuidador.

En paralelo, la actividad también ha actuado como estímulo cognitivo y sensorial: recordar normas básicas de trato con animales, seguir indicaciones del equipo profesional o simplemente prestar atención a los movimientos de los perros contribuye a mantener activos diferentes procesos mentales. El contacto físico suave, como caricias o abrazos, añade un componente sensorial relevante, especialmente en usuarios que reciben poco contacto afectivo diario.

El equipo del Cemuproan ha remarcado que este tipo de experiencias están planteadas para que los animales no sufran sobrecarga, alternando momentos de interacción con pequeños descansos. De este modo se protege también el bienestar de los perros, que son un elemento central de la intervención terapéutica y no un mero recurso de entretenimiento.

La impresión general entre los participantes ha sido de satisfacción, con numerosos comentarios sobre la sensación de calma y compañía que transmitían los perros. Varios usuarios han expresado su deseo de que la actividad se repita de forma periódica, al considerar que les ayuda a desconectar de preocupaciones cotidianas y a sentirse más acompañados.

Divulgación sobre adopción responsable y protección animal

Más allá del componente emocional, la jornada ha tenido una clara vertiente de sensibilización en protección animal. Durante la visita, el personal del Cemuproan aprovechó para explicar el funcionamiento del centro, el proceso de ingreso de los animales y las medidas que se adoptan para garantizar su bienestar mientras esperan una familia.

Se insistió especialmente en la importancia de la adopción responsable, subrayando que incorporar un perro al hogar implica un compromiso a largo plazo en términos de tiempo, cuidados y recursos económicos. Aunque muchas personas mayores no se encuentran en situación de adoptar, sí pueden trasladar este mensaje a su entorno familiar y social.

El equipo también abordó cuestiones como la esterilización para evitar camadas indeseadas, la necesidad de identificar correctamente a los animales mediante microchip y la conveniencia de acudir al veterinario con regularidad. Son aspectos que ayudan a prevenir abandonos y a reducir el número de perros que terminan ingresando en centros de protección animal.

Durante la conversación, se destacó la relevancia de denunciar posibles situaciones de maltrato o desatención a los animales, así como el papel de los servicios municipales en la recogida, cuidado y reubicación de perros en situación de vulnerabilidad. De este modo, la actividad no solo se quedó en el plano lúdico, sino que sirvió para reforzar una cultura de respeto hacia los animales.

Varios asistentes mostraron interés en las distintas formas de colaboración con el Cemuproan, desde la difusión de campañas de adopción hasta la posibilidad de animar a familiares y conocidos a considerar la adopción frente a la compra de animales. Esta participación activa de las personas mayores se valora como un valor añadido de la jornada.

Compromiso municipal: sacrificio cero y bienestar animal

El teniente de alcalde de Medio Ambiente, Jesús Garay, ha puesto el acento en que este tipo de actividades permiten acercar de forma muy directa la labor del Cemuproan a la ciudadanía, especialmente a un colectivo como el de las personas mayores, que en muchas ocasiones mantiene un fuerte vínculo emocional con los animales.

Garay ha recordado que el Ayuntamiento mantiene una apuesta firme por el sacrificio cero en el centro municipal de protección animal, lo que implica trabajar intensamente en la búsqueda de familias adoptantes y en la mejora constante de las condiciones de alojamiento y cuidado de los animales acogidos.

En este marco, resultan prioritarias las campañas de impulso a las adopciones y aumento de las esterilizaciones, dos herramientas clave para reducir el abandono y controlar la población canina de manera ética. La jornada terapéutica en el Centro de Mayores San Juan se enmarca en ese enfoque global, combinando la atención al bienestar humano con la sensibilización hacia el bienestar animal.

El Cemuproan, situado en la calle Francisco Cossi Ochoa, 5, dispone de capacidad para alojar a más de un centenar de animales y cuenta con instalaciones veterinarias específicas para su atención. Desde estas dependencias se coordinan tanto las intervenciones diarias de cuidado como las actividades de difusión y concienciación, entre las que se encuentra esta reciente experiencia con personas mayores.

La participación del centro municipal en propuestas sociales como esta jornada terapéutica con perros refuerza su papel como servicio público de referencia en materia de bienestar animal dentro de la ciudad. Al mismo tiempo, abre la puerta a nuevas colaboraciones con otros recursos comunitarios, educativos y sanitarios interesados en incorporar el contacto con animales en sus programas.

En conjunto, la jornada terapéutica con perros del Cemuproan en el Centro de Mayores San Juan ha evidenciado cómo la interacción controlada entre personas mayores y animales puede aportar beneficios emocionales, sociales y educativos, al tiempo que visibiliza la labor del servicio municipal de protección animal y su compromiso con la adopción responsable, el sacrificio cero y la mejora continuada del bienestar de los perros acogidos.

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